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Julio de 2009

¿Independencia?

Bonita forma esa de celebrar el cuasi bicentenario de la Independencia de Colombia, con el acuerdo para la instalación de tres bases militares estadounidenses en territorio nacional (en donde el personal norteamericano contará con inmunidad...). Cuándo entenderemos que la guerra contra las drogas, de la manera en que se lleva a cabo, está perdida desde hace treinta años y que este tipo de justificaciones ya no son validas para afincarse en territorios extranjeros (que manera de rendirse para que le concedan el TLC a Uribitas. Ese tratado debe ser muy, pero muy, beneficioso para él y sus amiguetes...).

Bueno, tampoco es que se hayan cagado la celebración del día de Independencia, al fin y al cabo aquí independencia en el sentido estricto del término no hubo, ni ha habido. Bueno sería tener a Simón Bolívar vivo para que nos explicara qué putas fue lo que hizo, a quién carajos fue que le dio la independencia.

20 de julio de 2009

Querido Diario:

Hoy estuve viendo unas sesiones del Congreso de la República por televisión (sí, ya lo sé, pero es que a mí me gusta torturarme un poco...). Se trataban de una sesión en diferido sobre la votación de la ley de víctimas -que finalmente se cayó por obra y gracia de la bancada del gobierno nacional-. En medio de la votación se interrumpió la sesión para condecorar, en el Senado, a dos pendejetes ahí (un miembro de la policía y un funcionario del gobierno de los Estados Unidos), pero eso no fue lo extraordinario, sino que al iniciar el acto protocolario, previo a la condecoración de estos pelmazos, cuando sonaba el himno nacional, me di cuanta que la muchos de los presentes en el recinto del Senado se llevaban la mano derecha al corazón mientras sonaban las notas del himno nacional, hasta el embajador de Estados Unidos en Colombia hacía esta pantomima estupida que nos enseñaron a muchos en la escuela primaria: la mano en el corazón y firme cuando suena el himno nacional, justo el misma estupido gesto que puso de "moda" el actual dictador cuando se hizo presidente por primera vez. Este, definitivamente, es el país de la pantalla. Y de la pantalla copiada del dictador supremo, ése mismo que algunos obtusos aún escupen que es el mejor presidente de Colombia (en parte eso es lo que necesitan los colombianos, conocer la historia de su país para no quedar tanto en ridículo) y, además, que posee una inteligencia superior...

15 de julio de 2009

Querido Diario:

Espero que me disculpes por mi ausencia en estos últimos días, ya sabes que estoy muy ocupado dibujando una revista que editarán en Bogotá y que tengo que entregarla lista en menos de un mes. Así que espero que me disculpes un poco, yo trato de no olvidarte mi querido Diario pero hay cosas que son un poco más urgentes (bueno, y ya sabes que yo siempre vuelvo a ti).

He salido poco de casa y me la paso casi todo el día dibujando, y está bien, no me puedo quejar, al fin y al cabo es lo que siempre he querido. Aunque me hace falta hacer un poco de pereza y descansar de todas maneras he tenido tiempo, al terminar los días (parta mí terminan en la madrugada), para leer algunos de los cómics que compré en Argentina, de lo que he leído me han gustado mucho Yo conmigo, de Fabián Zalazar, y Estupefacto, de Lucas Varela, a quienes tuve el gusto de conocer (me reí a carcajadas con el de Fabián, quedé admirado de los dibujos de Lucas Varela y me sorprendieron ambos también por las buenas y bien contadas historias). Pero también leí ya la recopilación de historietas del detective Lloyd Llewellyn, de Daniel Clowes (el primer tomo, editado por La Cúpula); me gustaron mucho los libros de Jason que traje: El último mosquetero y No me dejes nunca, sobre todo este último que me encantó; me gustó mucho Juego de manos, de Jason Lutes, y ya me leí uno de los tres libros que me traje de Mauro Entrialgo, sobre su personaje Ángel Sefija.

Mejor dicho, estoy dibujando todo el día y en las madrugadas, antes de dormirme, me leo una de las historietas que traje de mi viaje. Así que seguiré con esta rutina deliciosa durante un poco más de un mes y luego veré que más se me ocurre para que esto no acabe nunca.

Hasta pronto.

PD: Ah, Tomás me pidió por Amazon la edición número diecinueve de Novelty Acme Library, de Chris Ware, como siempre una impecable y casi inigualable edición, aunque todavía no lo he leído imagino que es una maravilla (como todo lo que hace este señor).

9 de julio de 2009