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Mayo de 2009

Querido Diario:

Un espejo. Nunca me había mirado en un espejo -no que yo lo recuerde-, me miro en él buscando reconocimiento, buscando si realmente soy yo (y si lo soy). Mi padre juega con otras personas, tiene un sombrero en la mano, todos cantan unas estrofas que parecen de juego de ronda español, ríen a carcajadas, estoy en una fiesta. De pronto un tigre enorme aparece en la fiesta, alguien lo ahuyenta, yo salgo afuera (parece que estamos en una casa de campo) y se me acercan unas hienas que asusto con braceos y gritos fuertes. Luego un grupo de mariposas monarca se acercan a mí, no son cientos, ni miles, ni cientos de miles, ni millones, son tan sólo algunas docenas; unas cuantas se posan en mi mano, mueven suavemente las alas, otras más se van volando adentro de la casa, yo entro también y ahí están mi hermana y uno de mis hermanos, las mariposas también se posan sobre ellos. Aviso rápidamente a mi hermana que cierre la puerta, se ha acercado un león blanco; no es miedo por el animal lo que tenemos, es simplemente precaución. Mi hermana cierra la puerta, el animal camina hacia otro rumbo y nosotros, mis hermanos y yo, quedamos asombrados frente a la majestuosidad de aquel animal.

Sin embargo, después de todo ello lo que más me sorprende es que no recuerdo haber usado nunca un espejo en un sueño, ni mucho menos que me haya visto reflejado en él, es extraño: el reflejo de un reflejo de la mente... De todas maneras hoy he tenido un sueño extraño pero muy bonito a la vez. Ya no recuerdo como decían las estrofas de aquel juego de ronda que cantaba mi padre, pero las mismas rimaban y mi padre reía, y disfrutaba de aquel juego, como un niño.

15 de mayo de 2009

Querido Diario:

Por fin he terminado la edición número seis de Cuadernos Gran Jefe. Medellín en Cuatro Actos, así se titula la nueva edición de la revista; se trata de una pequeña revisión por varios momentos del acontecer de Medellín desde los años ochenta hasta nuestros días, bajo las experiencias de un niño, que se va volviendo adulto, en la ciudad.

Ayer en la tarde entregué el trabajo en digital al taller litográfico (en este caso lo editará la Universidad de Antioquia que, creo, tiene una de las impresiones de más calidad dentro de la ciudad). La próxima semana me entregará los ejemplares, así que a cruzar los dedos para que todo salga bien.

Entonces, después de un tren de trabajo, dibujando esta edición seis de Cuadernos Gran Jefe, he tenido un día más o menos relajado -bueno, me lo merecía-, y un cambio de tercio dibujando ahora la edición número siete del la colección de mini fanzines de Mr Q. Espero que la próxima semana esta nueva edición del mini fanzine esté también lista y así poder celebrar, por partida doble, ambas publicaciones, además para que mi viaje a Argentina cuente con novedades editoriales.

A propósito de mi ida al Festival de Viñetas Sueltas, en Buenos Aires, creo que ya están organizando una presentación (o el lanzamiento, llámalo como quieras) del esta nueva edición de Cuadernos Gran Jefe. Me van a ceder entonces un pequeño espacio para poder presentar Medellín en Cuatro Actos, en Buenos Aires. Cuando tenga la fecha y la hora exacta pues te cuento, sobre todo a ti, mi querido amigo porteño, que vas a ir al Festival de Viñetas Sueltas y a comprar mis publicaciones.

Hasta pronto.

PD: el fin de semana pasado estuve en Bogotá como invitado a un coloquio sobre cómic, organizado por Cerlalc-Unesco, cuyo objetivo es crear una Comicteca en la capital. Sobre las buenas impresiones que me dejó el coloquio, sobre mis charlas con las colegas y amigos en Bogotá te contaré en unos días, por lo pronto a descansar un poquito más y a alistarme para ir a dar clase en la Universidad.

13 de mayo de 2009