Mauro Entrialgo siempre se fija

En la segunda versión del Festival Internacional de Historietas de Buenos Aires, celebrado el pasado mes de mayo en la capital argentina, entre algunos de los invitados internacionales estuvo Mauro Entrialgo, un dibujante de historietas español que desde hace ya varios años es pieza importante dentro del especto del cómic ibérico.

Con Entrialgo venía también al Festival Internacional de Historietas de Buenos Aires, una muestra en la que el autor español, junto con otros cinco colegas de la madre patria (Gallardo, Keko, Max, Micharmut y Miguelanxo Prado), exponían lo más relevante de su obra. La exposición tenía como titulo Viaje con Nosotros, con un excepcional montaje hecho, en principio, para una exposición en el Museo del Prado.

El trabajo de Mauro Entrialgo está centrado en lo que podríamos llamar antropología del mundo moderno. El autor español se vale de un dibujo tosco (o chungo, como suelen llamarlo en España) para hacer alarde de un sentido de observación descrestarte: en uno de sus primeros libros titulado El demonio rojo (Editorial La Cúpula, 1997) el personaje principal, quien es el que le da el titulo al libro, explica a un amigo cómo sabe que la película Alien el octavo pasajero (1979), de Ridley Scott, fue hecha en la década de los setenta y no en los ochenta, para esto se vale de la ropa interior femenina, de los panties usados por la actriz Sigourney Weaver, en las últimas secuencias de la película (cuando finalmente se deshace se la bestia y se dispone a entrar en la cámara de hibernación). El demonio rojo le explica a su amigo que sería imposible que la película hubiera sido hecha en los ochenta cuando la actriz tiene precisamente ropa interior de los setenta, esos panties de hace tres décadas que casi parecen no tapar lo más noble de la féminas; lo más interesante del cómic es que el personaje principal hace un recorrido por la moda de la ropa interior femenina, unas cinco década atrás, para explicarle a su interlocutor porque Alien es un filme de los setenta (así la película allá sido hecha casi en los albores de los ochenta). La explicación parece un despropósito pero así son las historietas de Entrialgo, buscar las más ingeniosas explicaciones para asuntos, quizás, sin mucha importancia.

Las historietas de Entrialgo también muestran esa España del mundo moderno: la vida social que se lleva, sobre todo, en los bares; las diferencias entre la moral de la vida tradicional española (del antiguo régimen), y la supuesta desenvoltura de las generaciones post Franco; la invasión de las nuevas tecnologías y la falacia que estas proponen, como solución a los afanes del mundo moderno; las manías de una sociedad occidental que se debate entre el aparente acercamiento a la felicidad y el bienestar, y la depresión, la soledad, la estupidez y la infelicidad que siguen ganado cada vez más espacio.

Estas lucidas historietas de Mauro Entrialgo han sido editadas en múltiples revistas, como las legendarias El Víbora y Makoki, u otras revista como TMEO, Habeko Mik o Bambou, y su trabajo más reciente sigue siendo publicado en la revista El Jueves. Sus libros, que son recopilaciones de historietas publicadas en revistas, sobrepasan más de dos docenas, en ellos los personajes de Entrialgo casi siempre son excelentes observadores de la vida moderna española: El demonio rojo, un hombre de mediana edad, soltero y progre; Tyrex, un tiranosaurio antropomorfo, amigo de El demonio rojo; o Drugos un notorio consumidor de estupefacientes; alrededor de estos personajes masculinos pululan las mujeres, en una suerte de complemento o de excusa para que el autor desfogue algo de su talante machista (o mejor, del machismo del que aún no se ha podido desligar la sociedad moderna española), en libros recopilatorios como: El efecto solomillo, Recortes de hostias, Dejá vu, Cómo convertirse en un hijo de puta o Ganas de follar.

En la revista El Jueves cada semana aparece una de las últimas creaciones de Mauro Entrialgo: Ángel se fija, que como su mismo nombre lo dice se fija en todo, y lo hace de manera burlona, con ironía, sarcasmo, con un tono critico inconfundible, en historietas que hablan de “cosas que la gente hace en Nochebuena”, o en “cosas difíciles de contestar”, o en “la evolución de las consolas portátiles”, o “características de la derecha contemporánea española”, o “detalles que pueden estropear la presentación de un libro”, o “cosas que hacen algunos a cambio de algo gratis”, o “los puntos conflictivos a la hora de organizar un referéndum”, o “los recursos literarios extendidos en la retórica política”… Ángel se fija tiene, hasta el momento, seis libros recopilatorios y es poco lo que Entrialgo ha dejado de tratar. Esta cantidad de obras envuelven algo que quizás sea  incomodo para algunos y es que Entrialgo se empeña en recopilar y tratar temas basura, pero ese asunto molesto no es necesariamente en sí el propósito de este autor español, sino que, más bien, se trata de una característica inherente a todos nosotros: Entrialgo, como buen observador del mundo moderno occidental, está haciendo un trabajo recopilatorio no del todo innecesario, quizás lo que nos quiere mostrar en esa casi interminable serie de temas baladí es que nuestra propia existencia, nuestro mundo moderno, está plagado de esas cosas sin importancia y que sin esa enorme cantidad de aparente basura no podríamos vivir.

Álvaro Vélez. Publicado por la Revista Universidad de Antioquia (edición 297, Medellín, jul-sep, 2009).