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Abril de 2007

Al caído caerle

Tras de que tengo un montón de trabajo por terminar ahora tengo una terrible gripa, tengo un poco de fiebre y, sin embargo, ahí dándole al laboro (bueno, tampoco tanto porque estoy un poco débil). Recuerdo, exactamente, cuando adquirí el virus: en un bus de Calasanz-Bostón, el pasado lunes. Un señor estornudó durante todo el trayecto, del centro a donde vivo (el barrio Calasanz), mientras me decía a mí mismo “ahora lo que falta es que me enferme de gripa”, y desatendía a mi propia sentencia, cuando me decía a mí mismo, al ver al señor estornudar: “que me voy a tapar la nariz, este bus va rápido, las ventanas están abiertas y es difícil que el virus me caiga” (qué pedazo de idiota soy, como diría mi padre ahora chupo por bobo).

Que tal más bien si mirás esta tira que te regalo esta semana en el habitual cómic de la semana. Y luego mirás las nuevas ediciones que se acaban de montar en el blog de robot (a propósito de la gacetilla que, el miércoles, ve nuevamente la luz en su edición número 44). Ah, y luego le echás un vistazo a Mauro Entrialgo grande de la historieta española de los últimos años y que conocí hace unos años en la páginas de la revista El Víbora, luego me prestaron unos libros de él (los libros de Natalia Upegui, aunque prestados por intermedio de Joni) y que cosa tan buena señores. Aunque me arrepiento un poco de no haber pagado $100.000, unos 50 US, por su librito El Demonio Rojo, que vi en la Feria del Libro de Bogotá el año pasado, pero podría verlo de nuevo si, finalmente, decido ir este fin de semana que viene a Bogotá (de todas formas $100.000 por un libro tan corto no es que sea una compra muy alentadora).

Así que mientras me curo de esta maldita gripa y mientras decido irme un rato a Bogotá encenderé muchas velas rojas porque llevo tres días sin poder fumarme un cigarro (culpa de la gripe, porque aún no he decidido dejarlo).

Chao.

30 de abril de 2007

Querido Diario:

Tiembla la tierra en Medellín, se sacude el edificio donde vivo siendo casi a las 4:00 am. Ya está bien de dibujar y de trabajar, es hora de dormir después de que ha pasado el temblor.

24 de abril de 2007

Aprendiendo a amar a Uribe

Anoche, en rueda de prensa televisada, el presidente Álvaro Uribe respondió a algunas de las acusaciones hechas por el senador Gustavo Petro en su debate sobre paramilitarismo en Antioquia, sucedido el pasado martes. Entonces hace la rueda de prensa nuestro presidente y mientras la voy viendo, mientras le presto mucha atención a lo que dice el primer mandatario una vocecilla, muy en mi interior, parece decirme: "ama a Uribe, el es el presidente de las mayorías". "¿Pero qué estoy pensando?", me pregunto a mí mismo, mientras atiendo a las palabras del señor Uribe.

Es el populismo del presidente el que parece enquistarse en mi interior. Tanta alusión a dios y a la virgen (y, quizás, si hubiera tiempo, al copón bendito, al niño Jesús y a los pastorcitos, tan sólo por citar burdamente a La Polla Records), como si fuera el Todopoderoso quien, por divina voluntad, nos puso a este Uribe y a sus amiguetes en el poder (bienvenido al nuevo régimen ejecutivo-monárquico, Carlitos. Un presidente con ganas de que dios le patrocine su estancia en el poder, legitimándose en fantasmas. No, pero si es que estamos saliendo pero ya de una etapa premoderna con estas argucias). Así que empecemos a pensar, de una vez y para siempre que si este gobierno sale malo (dios no lo quiera) después de su mandato, que sucederá dentro de 7 u 11 años, pues es culpa de dios y del copón bendito que nos puso a este señor y a sus amigotes en el poder (¿A quién reclamar entonces? ¿A dios? Ay, por dios. ¿Cuál dios? Muéstremelo, muéstremelo por dios, que necesito hacerle una centena de reclamaciones).

Debería decir mejor que es el neopopulismo de Uribe el que parece llamarme a que lo ame, lo siga en todas sus consignas y planes. Apelar a la familia, como lo hace él y gracias a que tiene la familia perfecta por los lados que se le mire, los hermanos todos estudiosos y honestos (su hermano Santiago es un "espontáneo"), su esposa es la mejor y sus hijos un dechado de virtudes y respeto hacia su padre. Por eso me indigna a mí también que hablen así de esta familia ejemplar (es como la familia del rey, en una monarquía), gente que lo único que ha hecho es trabajar, ser honesta y honrada, no hay derecho que traten así al hermano de mi excelentísimo rey, impuesto por dios y los pastorcitos.

"Qué belleza de rueda de prensa", me dije a mí mismo. "Qué lindo todo", hasta Juan Gossaín ("periodista" de larga trayectoria en Colombia, pero al fin y al cabo un payaso completo) opinó al final, hizo algunos chistes y “bombardeó” al presidente con unas preguntas milenarias, por lo obvias en él, sacadas de su vademécum personal (una libreta ahí, que parece que carga siempre para anotar, seguramente, detalles importantes de la vida, sobre su amada Cartagena de Indias, algunos versos sueltos y bla, bla, bla). "Qué lindo todo, tan perfecto, tan organizado", me digo a mi mismo y empiezo a amar al presidente. Algunas preguntas son escamoteadas por el mandatario, el dice lo que se le da la gana porque para eso es el rey, los periodistas parecen con miedo pero es solo su radiante y áurea estampa de rey sol. Nuestro mandatario da algunas explicaciones frente a las acusaciones contra él, siempre invocando al padre celestial y sostenido sobre su ejemplar familia, nada parece perturbar la rueda de prensa, aunque algunos periodistas intenten dirigir el discurso, preparado de rey, por otros caminos. "Él sí sabe hacer las cosas", me digo a mí mismo. "Mi presidente amado no es bobo". Claro que no lo es, él prepara una rueda de prensa dentro de su palacio, valiéndose del calor de hogar, del chocolatico y las galletas para ir respondiendo a estos que vinieron a preguntar, “aunque yo, -diría el rey-, al final voy a responder lo que ya tenía preparado de antemano”. "¿Preguntas a mí? Por favor, yo tengo el poder", imagino a mi presidente pensando así, y con todo el derecho porque él es el mejor y el que nos va a sacar de este problema que es Colombia (porque, además, no lo olvides, está ayudado por San José, San Roque, San Ambrosio y toda esa procesión de santos que tanto gusta en Colombia y, sobre todo, en Antioquia).

El presi defiende mis intereses. Yo que, al igual que miles de colombianos de clase media y baja, vamos a gozar de los favores del Tratado de Libre Comercio no podemos dejar que nos quiten tan deliciosa tajada, esa misma que le vamos a quitar a los gringos. Así que mi rey, no sólo se está defendiendo a sí mismo sino a lo intereses de todos, de la patria. ¿Cómo así que unos granujas, que antes militaban en grupos terroristas y ahora están en la política, van a desprestigiar a nuestra gran Colombia calumniando al rey y de paso a toda la raza pujante y trabajadora de mi bella Antioquia? No, señor, con la ayuda del copón bendito Uribe nos defiende, él es nuestro señor y nada nos faltará si lo seguimos. Adelante mandatario de mi corazón (desde ahora lo eres mi Uribe), defienda usted la patria por ese lado que nosotros lo seguiremos apoyando, sobre todo porque usted reconoce nuestros intereses. Con referencia a eso mismo le agradezco por tener la deferencia de disculparse ya que me estaba perdiendo las telenovelas por verlo y escucharlo a usted, gracias por saber que me pierdo la mejor programación de la televisión latinoamericana (¡Qué latinoamericana! ¡Mundial!) por ver su bonita rueda de prensa (entre otras cosas, bien por hacerla en la Casa de Nariño y nada de pedir audiencia en el Congreso para aclarar las acusaciones, usted no tienen nada que hacer allá mi rey, las aclaraciones las da usted en donde quiera y cuando quiera, porque ¿quién es el que tiene el poder aquí pues? Además en el Congreso se lo comen vivo y allá, por tanto senador ex-guerrillero, no debe entrar el Todopoderoso y el copón bendito lo confiscan en la entrada y ahí si no hay nadie que nos ayude), tan lustrada, tan organizada y usted hablando y hablando y hablando, como usted lo sabe hacer.

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Un aspecto más profundo del debate sobre el paramilitarismo

El hecho de que existan los paramilitares en Antioquia gracias a la creación de las asociaciones de seguridad privada "Convivir" y que éstas hayan sido firmadas, abaladas o patrocinadas por el hoy presidente Uribe cuando ejercía su cargo de gobernador de Antioquia, a mediados de la década del noventa, no es el punto más importante o profundo que el debate puede ofrecer. Si es culpable o no de las acusaciones que se le hacen al presidente ya se verá más adelante (si es que se sigue con este asunto en un país ya tan acostumbrado a miles de coyunturas sin seguimientos posteriores). Lo que muestra el debate del paramilitarismo es un asunto mucho más profundo que tiene que ver con la estructura del régimen de gobierno que ha regido a Colombia desde su creación como república. El caso de la "Convivir" es uno de los cientos de casos de inoperancia del Estado colombiano que recurre a agentes particulares para ejercer lo que a leguas debería hacer este mismo Estado. En Colombia, el monopolio de las armas y de la autoridad por parte del Estado siempre ha sido una falacia (como lo es que el Estado colombiano se constituya bajo los preceptos de la legalidad y la legitimidad) y es por esto que el asunto es mucho más grave: un Estado a medias o la inexistencia del mismo en Colombia.

Más allá del debate promovido por el senador Gustavo Petro, con acusaciones serias sobre algunos dirigentes políticos y empresariales de Antioquia, más allá de ese asunto coyuntural lo que hay es un problema de estructura repetido en Colombia cientos de veces: las guerras civiles del siglo XIX, campeando gracias a la inexistencia de un Estado y a la inoperancia y falta de consenso de los gobiernos de turno; los "pájaros" y "chulavitas", patrocinados por el Partido Conservador como bandas criminales y asesinas para eliminar liberales en algunas regiones de Colombia, a mediados del siglo XX; el patrocinio de algunos dirigentes del Partido Liberal a grupos de defensa en contra de los "pájaros" y "chulavitas", durante el periodo de la Violencia bipartidista, grupos que luego se convirtieron en las guerrillas de los Llanos; el patrocinio del Partido Comunista y demás organizaciones políticas de izquierda a guerrillas como las FARC, el ELN o el M19, en las décadas de los sesenta, setenta y más adelante; el contubernio entre el narcotráfico y algunos dirigentes políticos, desde la década de los setenta, para crear matones a sueldo (sicarios) y escuadrones de muerte (PEPES), para eliminar sistemáticamente a elementos obstaculizadores de lo planes de estos criminales; hasta llegar a los escuadrones de muerte, llamados paramilitares, para la defensa de civiles en contra de la guerrilla, presuntos ejecutores de masacres, asesinatos y magnicidios, en presunto concierto para delinquir, con presuntos nexos con la dirigencia política y militar (aquí todo es presunto, nada parece resolverse. Mire no más, ¿desde la Violencia de la década del los cincuenta qué dirigente político importante a sido acusado por la justicia regular de algunos de los presuntos nexos mencionados?).

Así que amiguitos dejémonos de güevonadas, aquí no sólo hay que desmontar a un presidente sino que hay que instalar un nuevo régimen, el que tenemos desde hace 200 años no sirve y está demostrado hace mucho tiempo. Crear un Estado de verdad, avalado en la legalidad y la legitimidad (¿Cuando la elecciones, único ejemplo real de democracia en Colombia, son puestas en entre dicho qué legalidad y legitimidad puede tener un grupo que gobierna el Estado colombiano?), con un verdadero acceso al poder, como en toda democracia de hecho, y con un real monopolio de las armas y de la autoridad. Ese es el verdadero asunto que devela, una vez más, el debate del paramilitarismo en Colombia. Lo que pasa es que la tarea de crear un nuevo régimen es de proporciones gigantescas y los colombianitos no creo que estemos para eso, o por lo menos no hay mucho interés en ello. El verdadero meollo del asunto se pierde por asuntillos de coyuntura que a la larga pasan en un tiempo mientras la estructura inoperante se conserva intacta (además porque a algunos les favorece mucho que el Estado colombiano siga inoperante). Así que vamos más bien a ver las telenovelas, las que nos perdimos porque el presi estuvo hablando y hablando y hablando y hablando ayer por televisión.

Adiú.

PD: inicio mi campaña llamada: "¿Harás de Truchafrita un cenador?", así con c porque lo que quiero es que me invites a una cena.

20 de abril de 2007

Roma, más de Roma

No lo puedo evitar, me gusta mucho. Aquí una cita de Historia de Roma, de Indro Montanelli:

[...] había el "triunfo", que se prodigaba al general superviviente de una victoria en la que hubiese matado al menos cinco mil soldados enemigos. Si había llegado tan sólo a cuatro mil novecientos noventa y nueve, tenía que contentarse con sólo una "ovación", llamada así porque consistía en el sacrificio de una ovis, una oveja, en su honor.

Para el "triunfo" se organizaba en cambio una importante procesión fuera de la ciudad, a cuyas puertas, general y tropas habían de deponer las armas y pasar bajo un arco de madera y de ramajes que sirvió de modelo a los que más adelante se construyeron en tofa calcárea. Una columna de trompeteros abría el cortejo. Detrás iban los carros cargados con el botín de la guerra; y después, rebaños y manadas enteras destinados al matarife; luego, los jefes enemigos encadenados. Y, por fin, precedido de lictores y flautistas, el general, de pie sobre un cuadriga pintada de vivos colores, con una toga purpúrea sobre los hombros, una corona de oro en la cabeza, un cetro de marfil y un ramo de laurel. Le rodeaban sus hijos y le seguían a caballo, parientes, secretarios, consejeros y amigos. El general subía a los templos de Júpiter, Juno y Minerva en el Capitolio, depositaba el botín a sus pies, hacía reunir los animales que tenían que degollarse y, como ofrenda supletoria, ordenaba la decapitación de los comandantes enemigos prisioneros.

El pueblo se regocijaba y aplaudía. Pero por parte de los soldados era costumbre lanzar palabras y pullas mordaces a su general, denunciando sus debilidades, defectos y ridiculeces, para que no se ensoberbeciera y llegase a creerse un padre eterno infalible. A César, por ejemplo, le gritaban: "Déjate de mirar a la matronas, calabaza monda. Confórmate con las prostitutas...!"

Si se pudiera hacer otro tanto con los dictadores de nuestro tiempo, tal vez la democracia no tendría ya nada que temer.

Indro Montanelli, Historia de Roma, Editorial Random House Mondadori, Bogotá, 2006 (pp. 113-114).

17 de abril de 2007

Querido Diario:

Un nuevo cómic de la semana ve la luz en estas páginas virtuales. Quizás a algunos esta historieta les sea ya familiar porque tuvieron la deferencia, y también la fortuna, de adquirir la edición especial de Cuadernos Gran Jefe, la tan cacareada Canciones para un día melancólico. Pues bien,  esa historieta que está ahí, en ese fanzine, la pongo aquí para todos y completamente gratis, para que la disfrutes y para que por fin te animes a comprarme mis fanzines, y dejes de esperar todo gratis.

Hasta pronto.

15 de abril de 2007

Querido Diario:

Cada vez lo hago con más frecuencia, y soy conciente de ello. Mientras más años tengo más arraigada se vuelve mi manía de hablar solo. Afortunadamente en este mundo, donde cada vez importa menos lo del otro, la gente parece no darse cuenta (o por lo menos así lo creo yo). Quizás termine mis días como un viejo chiflado...

12 de abril de 2007

En la olla

Y entonces leí, en la más reciente edición de la revista El Malpensante (77), una encuesta titulada Hábitos de lectura (asistencia a bibliotecas y consumo de libros en Colombia), dirigida por Fundalectura, y entre los tristes datos de la encuesta me encontré con uno aún más desalentador: de los encuestados un escandaloso 0.2% afirman leer "tiras cómicas" cuando se les pregunta por el tipo de lectura más frecuente en libros. Estamos perdidos (o estoy perdido yo, que soy el que hago y publico historietas), no sólo no leen cómics (leen "tiras cómicas") sino que los que leen las llamadas "tiras cómicas" son un porcentaje ridículo (el porcentaje de los que no saben que responder es del 0.1% y para que uno no responda a esa pregunta, porque no sabe, es porque es oligofrénico). Lo dicho, estamos perdidos o, como decimos aquí en Colombia, en la puta olla (en la más oscura y profunda olla).

Adiú.

10 de abril de 2007

Querido Diario:

Pronto verá la luz la nueva edición de Cuadernos Gran Jefe (la cuarta, después de la edición especial titulada Canciones para un día melancólico). Por el momento sólo puedo contar que esta nueva edición tendrá cuatro páginas más que la edición anterior (o sea que será de veinte páginas) y va a tener una bonita portada en dos tintas y con un plastificado mate que hará de este fanzine una pieza aún más especial que las anteriores. En términos de contenido irá, en su mayoría, por un tema muy personal pues contará con historietas que tratan aspectos de mi vida relacionados con mi padre. Ese será el tema central aunque también estarán presentes algunas historietas sueltas como la que te regalo durante esta semana, para que la leas en el ya clásico cómic de la semana. Como siempre, y cuando se trata de cómics que luego serán publicados en Cuadernos Gran Jefe, esta historieta desaparecerá de este sitio web, en una semana, para reaparecer impresa en el nueva edición del fanzine de todo mi corazón.

Chaolín.

8 de abril de 2007

Querido Diario:

En Semana Santa, como en todas las temporadas de vacaciones, toda Colombia -o casi toda- corre en tropel a viajar, convirtiendo los sitios turísticos en lugares aburridos, llenos, precisamente, de turistas. Parece ser que la carga laboral, existencial o cotidiana es tan aplastante para el colombianito (aunque creo que esto puede extenderse a casi todo el género humano) que apenas le pintan un puente festivo o una semana libre de sus cargas se echan como locos a cuanta playa, campo o ciudad turística haya o alcance el presupuesto. Precisamente porque los lugares turísticos, o para viajar, están llenos es que este cuerpecito se queda en casa con su carga laboral, existencial y cotidiana que, más bien que mal, sabe soportar. Cartagena, Santa Marta, Popayán (por ser Semana Santa), Mompox u otros sitios de interés turístico están llenos de gente de Bogotá, Medellín, Cali, Manizales... Qué pereza, todo lleno, todo caro. Yo por mi parte aquí con mis cargas, descansando en casita, leyendo maricadas, viendo tv y laborando a raticos porque, contrario con el sentimiento general, a mí sí me gusta alguito lo que hago, más aun cuando lo que hago es, en muchos casos, dibujar (laborando en lo que me gusta, qué más puedo pedir. Quizás que me paguen más...).

Ay, las vainas en gavilla, la montonera, la masa enérgica que repulsa (como parafraseando a la Polla Records) da asco de primera. Pero bueno, ellos allá y yo aquí. Imagino que el próximo lunes todos quemados por el sol, todos "santificados" a volver con su miserable rutina, a contar en sus oficinas sobre su paseo a tal parte, su escalada en tal peñasco, sus rezos al Señor Caído o a la cruz bendita, y la novedad, una vez más, que nuestro señor Jesucrito volvió a resucitar (¿Será que lo hace de nuevo? Aquí estoy, en primera fila, para ver como vuelve a hacer ese truco barato). Bueno, y si no es a viajar entonces a rezar porque “estamos en Semana Santa y hay que dedicarle tan siquiera una semanita del año al Señor”. Qué ñoñés y qué pesado estoy, lo que pasa es que hace rato que no te escribía porque estaba laborando y quería descargar un poco del peso que tenía por dentro. Por eso mismo, por estar laborando, olvidé ir a recibir a Jesucrito el domingo de ramos, el mismo ramito que no conseguí el domingo, para vitorear al Salvador, me faltó ayer para sacarlo y apaciguar la tempestad que asoló la ciudad de Medellín en horas de la tarde (cayó hasta granizo), siquiera que los que viven en los tugurios y ranchos de Medellín se fueron también a pasear a Cartagena, ay qué pesar cuando vuelvan y vean todos los corotos regados por las calles (nadie se los roba porque estamos en la Semana Mayor y los que no viajan pues están ocupados rezando).

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Karaoke Zombie

Mira los animatics que puse, a disposición de todo el mundo, para que los disfrutes. Se trata de una serie de pequeñas piezas en animatic, ya lo dije pero te lo repito, tituladas Karaoke Zombie, que solíamos poner antes de las funciones en el cineclub de Cinema Zombie, en Medellín. Estos karaokes son para aprenderlos (si nos se saben las letras de la canciones) y cantarlos en la comodidad de la casa (digamos que para los que no salieron a pasear en esta Semana Santa y para los que no están rezando, para lo que si lo hicieron igual los pueden ver cuando vuelvan o cuando Jesucristo resucite este próximo domingo). No te las des de muy crítico que son piezas sencillas y además, como casi todo lo que hago aquí, a excepción de los fanzines que aún no me has comprado, son totalmente gratis (o mejor sí, criticá esa vaina si no te gusta, qué carajos).

Chaolín.

PD1: ah, qué idiota soy, los animaticas son cinco y están aqui: 1, 2, 3, 4, 5.

PD2: ¿Ya viste las nuevas ediciones montadas en el web blog de robot?

5 de abril de 2007