





Agosto de 2005
Más fanzines y cuando las mujeres dibujan y publican cómics
Queridos lectores ahora, como les había anunciado hace unos días, voy a explayarme en ese temita que yo trato aquí de manera regular. Sí, tienen toda la razón, se trata de hablar nuevamente de los cómics y de sus publicaciones, porque resulta que últimamente (y más que hace tres o cuatro años) se están viendo más y más fanzines, eso quiere decir una de dos cosas: que yo no tenía ni idea, hace unos años de qué estaba pasando con la onda fanzinera nacional o que, definitivamente, está apareciendo gente que por fin está moviendo el culo y están intentando crear cultura apartir de ellos mismos (como debe de ser siempre).
Antes de hablar de los nuevos fanzines que me enviaron, desde Bogotá, quisiera hacer un comentario que probablemente hice antes pero se me antoja repetir, una agria acotación porque estoy más impotable que nunca: en Medellín, que es un pueblo, un parque con tres casuchas alrededor, a la gente le da miedo todo (como en toda provincia). Por ejemplo, le da miedo decir que ha consumido drogas, que no cree en Dios, que el presidente (éste y todos los anteriores) es un güevón. Al mismo tiempo al antioqueñito promedio le da pena auto publicarse -a los que tienen facultades mentales para hacerlo- porque todos sus amiguitos van a creer que es un fracasado (aquí le tienen mucho miedo al fracaso), porque van a decir que como nadie le publica entonces el decidió auto publicarse (y casi siempre es verdad, pero qué tiene eso de raro), que es tan malo que le tocó sacar plata a él mismo para hacer su revista, su libro, su disco... Si el antioqueñito promedio tuviera algo en el coco, y supiera algo de otras experiencias se daría cuenta que muchos movimientos culturales han surgido precisamente de las auto publicaciones, y no exactamente de grandes tirajes, ni mucho menos de revistas a todo color y con bordes de oro. Pensemos en los manifiestos. ¿Recuerdan el movimiento dada, a los surrealistas? Pero no seamos tan pretenciosos y vayamos por el movimiento underground del San Francisco de los años sesenta o a la movida madrileña de los ochenta, montados sobre una serie de obras de auto publicación (fanzines, revistas, discos, películas, etc.). Ah, pero como aquí nos dio porque nos tienen que publicar Alfaguara, Anagrama, Norma... entonces nos quedamos esperando que nuestra obra (brillante o regular) la vean los genios, los grandes curadores, los ejecutivos que saben tanto de arte y nos llamen para firmar el supercontrato.
Afortunadamente Medellín no es todo en el mundo y mientras aquí nos aburrimos con El Colombiano (periódico local), con Teleantioquia, con Veracruz Stereo (una estación radial) o con alguna pendejada de ese mismo calibre, auto publicándonos unos tres o cuatro, viendo esténciles, graffitis y "propuestas callejeras" de estudiantes universitarios -que luego pasaran a engrosar las listas de genios de las agencias de publicidad-, desde afuera llegan respiros, aires nuevos de gente que piensa que el fanzine está más vivo que nunca y que es hora de retomar la tinta impresa por nuestra propia cuenta.
Basta de lloriqueos y empecemos por el envío: más trabajos de Inu Waters, se trata de Colombia Trash (edición número 8), un minifanzine de "cómic, ilustración, fotografía, texto, comentarios, chicas...", a propósito de este último ítem me doy cuenta que Inu y yo tenemos un gusto parecido: sí Inu, Danette (de Sonido Lasser Drakar) es la chica favorita. Otro fanzine es Revolver (algo viejito, abril de 2004), que aunque no me gustó mucho yo no soy nadie para descalificar esta auto publicación bogotana. Vamos ahora por los lados de Cali porque por fin pude conocer un fanzine del colectivo elpaskin, se trata de musaenferma, una publicación muy decente, buen diseño (mucha influencia de los argentinos de DOMA) y, vea usted, me gustaron los artículos, por ejemplo el del anarquismo, el del cyberpunk y el del estilo de vida YoMango; bien por elpaskin, aunque mal por musaenferma porque el fanzine que me llegó (abril de 2005) es el último de su serie (espero que no sea el último del colectivo elpaskin). De Barranquilla está Pimiento ("fanzine de historietas para plantar un árbol") y, vea usted que delicia, es publicado por Lido Pimienta, una mujer; luego sigo mirando y tengo en mis manos Lunatika, un fanzine con ilustraciones y cómics acerca de gatos, en donde dibujan varias mujeres (entre ellas nuevamente Lido Pimienta y mi amiga Constanza Espitia). En la nota editorial de Lunatika dice:
LUNATIKA es femenina, mas no feminista, su contenido no refleja más que la estética femenina de algunas aquí participantes, ciertas relaciones de vida y el gusto por los felinos.
Este FANZINE está en sus manos gracias a las DIOSAS o sea nosotras, lo dedicamos a todos nuestros aquellos, ellos saben quienes y a todos los gatos conocidos y sin conocer.
Muy bien, un fanzine hecho por mujeres, ¿y qué? Dirán ustedes, queridos y siempre ponderados lectores. Y yo les diré: y qué no, no es tan sencillo el asunto. Si aquí en Colombia es tan difícil ver un fanzine de cómics hecho por individuos con pipí, mucho más complicado ver uno que sea elaborado por una doncella. Pero no se asusten que mi posición no es para nada de candidez con las mujeres, tampoco las odio, ni lo uno, ni lo otro, las viejas tienen tanto valor como los machos, lo que pasa es que lo escaso se valora más, además hay una cosa que tienen los cómics hechos por mujeres y es un tono diferente: hay otra estética, otra forma de contar las cosas, como otro sentimiento, cosa que no pasa mucho cuando el que hace un cómic es un macho y el que lo lee también lo es. Pero cierro mi bocota y dejo que Scott McCloud (La Revolución de los Cómics, Norma, Barcelona, 2001) exprese mejor lo que yo quiero decir, ya que en un aparte, acerca de la diversidad de géneros y etnias dibujando cómics, McCloud comenta: "...las experiencias del dueño de la mano que mueve el lápiz afectará a la percepción del dueño de las manos que lean esa obra." (pág. 102); y más adelante dice: "Una concepción tan diferente de la forma artística (y de la vida en general) puede abrir nuevas puertas a los lectores de ambos sexos." (pág. 107).
Así que es una maravilla que las mujeres también dibujen y publiquen, en este caso se trata de historietas, pero si hablamos en general se trata de que estén dispuestas a crear. Esa güevonada del machismo se acabó hace mucho rato, por lo menos para mí y, sobretodo, en el caso de la creación.
No más por hoy, me despido un poco menos agrio y algo más feliz. Ah, y sigan publicando más fanzines, casi nadie se los va agradecer pero qué bien se siente tener el control total de la creación (bueno, hasta que llegue Alfaguara, Anagrama, Norma u otro de esos con el supercontrato).
30 de agosto de 2005
Querido Diario:
Hoy domingo, y por enésima vez (y sobre todo más que nunca), necesito y veré The Graduate (Dir: Mike Nichols, 1967) y El Anacoreta (Dir: Juan Estelrich, 1976). Mil gracias al cine y mil gracias a mí mismo porque aún me puedo soportar.
28 de agosto de 2005
Querido Diario:
Para ser presidente de la república se tiene que ser muy cuadrado. ¿Entonces por qué tanta admiración por estos cagados?
27 de agosto de 2005
Querido Dario:
Lo ves como ahora todo tiene sentido, pues así va a ser siempre que estés conmigo y, mejor, si aún dudas de mí encantado de volverte a explicar lo mismo, paso a paso estos silogismos, vamos a perseguir la riqueza mental, riqueza mental, yo te voy a dar riqueza mental, vamos a hablar de la riqueza mental... (Astrud - Riqueza mental). Hombre, yo soy un tipo muy humilde pero cuando tengo que decir algo que es verdad pues lo digo (o me valgo de otros mecanismos, como esta canción de Astrud).
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Otra cosa: me llegó un paquete que Constanza Espitia me mandó, desde Bogotá, con un buen montón de fanzines de cómics. En estos días comento acerca de este valioso envío y de los fanzines que me sorprendieron de manera muy grata. Por el momento un grito: ¡Qué vivan las mujeres que dibujan y publican cómics!
26 de agosto de 2005
Querido Diario:
Caramelos de palo, multitud de colores, arco iris inmensos y paz, busco mi lado amable con el poder de las flores... (La Casa Azul, cómo me gusta este grupete caballero). Esto para quienes dicen que Truchafrita es un agrio e insensible, lo que pasa es que, como dice también La Casa Azul: y otra vez te irás, puede que me extrañes hasta el martes pero no más, soy demasiado aburrido para tanta actividad... En ocasiones sí soy demasiado aburrido pero queda la opción de que nos volvamos a ver el viernes en la noche y otra vez a flotar.
25 de agosto de 2005
Querido Diario:
Una vez más, y salvando a Truchafrita del compromiso para con sus lectores, [elseñorjuanito] nos regala algo nuevo de su producción comiquera. Para quienes siguen Cuadernos Gran Jefe con regularidad ya sabrán que se trata de la tercera entrega de Bestiadoméstica, un cómic que está de rechupete. Ah, y como si fuera poco [elseñorjuanito] me cuenta que en este apartado, de El Komunista Loko, puede usted descargar completamente gratis stickers de Bestiadoméstica, un personaje que empieza a convertirse en la delicia de chicos y grandes.
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Otra cosa: estoy enfermo, tengo mucha gripa y me está tirando en la cama la mitad del día. Es una verdadera cagada, sobre todo porque tengo que trabajar y divertirme.
Nota: la muñeca también esta enferma, ¿quién infectó a quien? Como dice Astrud: Ya lo sé, sabés que lo sé, la culpa es mía, te quiero, la culpa es mía, échamela a mí, la culpa... Aunque creo que el culpable no soy yo hay que tener algo de gallardía.
24 de agosto de 2005
Querido Diario:
Como dice Steve Buscemi, en Life Lessons (Dir: Martin Scorsese) -uno de los tres cortometrajes que conforman la película New York Stories (1989), y el mejor de los tres-, hoy me siento ecuánime. Ni feliz, ni triste, simplemente ecuánime.
23 de agosto de 2005
Fernando Vallejo y lo rico que es Miami
La escritura lo soporta todo, por eso me doy el lujo en esta ocasión de juntar a Fernando Vallejo y a la bella ciudad de Miami en una sola entrada de este diario. Una entrada de largo aliento, como nunca se había visto en estos Cuadernos Gran Jefe. Sí señores, es que Truchafrita también tiene dotes de químico y por primera y única vez en la historia de la ciencia van a presenciar como se pueden mezclar el agua y el aceite.
Comencemos por Miami porque se me antoja un ratico de sol. Voy a dejar claro, de entrada, que para mí todo lo que tenga que ver con Miami es basura, sin embargo si hay gente que a nacido en Miami y a logrado salir de toda esa pantomima, entonces tiene todo mi respeto. Desde niño siempre he oído hablar de Miami, en parte porque la mitad de la familia de mi madre quería irse para allá (y finalmente lo lograron, pero no sólo están en Miami). Yo crecí pensando que la ciudad era maravillosa, que habían calles de oro, que las frutas crecían en los postes de luz, que la gente era un primor, que Mickey Mouse y Tribilín se paseaban por los malls como cualquier hijo de vecino (ah, cuantas veces quise conocer a Mickey Mouse en Miami). Yo quería ir a Miami, pero estaba en el culo del mundo, en Medellín. Viajar a Miami era como ir a la Luna, para mí era el sueño imposible de mi infancia, pero tampoco me encariñé mucho con esa utopía porque en mi crianza -de clase media baja- me enseñaron a no desear imposibles. Más crecido la idílica ciudad, mi Shangri-La, mi Babilonia, mi Olimpo personal, se fue derrumbando. Rápidamente me di cuenta que todo era una farsa, que Miami era una burbuja de mentiras y empecé a cambiar mis amores por ciudades de verdad (El Cairo, Buenos Aires, Nueva York, San Francisco, Barcelona y algunas otras más). Luego tuve la fortuna, hace cuatro años, de darme una pasada de tres días por la ciudad y mis conjeturas fueron confirmadas: Miami es de cartón, parece un decorado de pueblo, de película de western, todo son fachadas y lo que no es fachada es rancho feo de madera; la gente bonita sí se ve pero están en un plan bobo para mi gusto, salen para mirar pero sobre todo para que los miren, parece una pasarela callejera, todo parece como prefabricado, como de plástico. Fui a Miami como escala a la ciudad de Nueva York (donde sí tuve una experiencia maravillosa) y me alojé en casa de un tío. Un primo me invitó a salir en su auto y me mostró lo "chevere" de la ciudad del sol. Eso último si es verdad, qué puto calor, si hay algo que me aburra en la vida es el calor (por eso no me gusta la costa, ni las playas, a excepción de si están en los sitios que quisiera visitar, como los ciudades que mencioné más arriba); mi primo me saco por las playas y a una zona ahí (no me pregunten nombres, estoy tratando de olvidar mi viaje a Miami y ya he anulado de mi memoria buena parte de eso y este texto es también una terapia para eso) donde hay puras tiendas de poder, ¿poder?. Sí, de artículos de bisutería, pipas para fumar marihuana, tatuajes, piercin, todas esas vainas que se pone, o hace, la gente para intentar parecer más atractivo al sexo opuesto, puros símbolos que le dicen al otro "yo soy el que tengo el poder y te voy a seducir, acuéstate conmigo que soy el mejor espécimen de mi raza" (los tatuajes ejemplifican muy bien ese argumento). Pues sí, muchos malls, mucho tatuaje, mucha playa, mucho calor, mucha gente linda, pasarela callejera, decorados de cartón y qué más. Hay más, o debería decir menos porque en Miami no se puede ir de un lado a otro sin automóvil, esto si que me indignó profundamente. Miami puede ser lo que sea pero que no tenga un sistema de transporte público eficiente (los buses pasa cada hora, me explicaba mi primo) es el colmo, eso no es una ciudad, es un garaje, la gente no puede vivir sin un auto y eso dice muy poquitico de sus habitantes. Así que para arriba y para abajo en un puto carro, bájese en la playa, móntese en el carro, bájese en esta tienda de poder que me voy a hacer un tatuaje, súbase al carro, bájese otra vez que nos vamos a tomar un ron, súbase otra vez al carro, bájese ahora que me voy a fumar un porro y mi mamá (mi tía) no sabe que yo fumo marihuana entonces tengo que hacerlo por aquí, súbase otra vez al carro, bájese yo saludo a esta nena que es amiga mía pero esta desfilando en la calle, súbase otra vez al carro, bájese otra vez por puro deporte y volvámonos a subir al carro de nuevo... ¿Daniel, y por aquí no se puede caminar? Pregunta el montañero (o sea yo), por los lados de la playa, responde mi primo, y súbase otra vez al carro. Esas son sólo algunas cosas de las muchas que no me gustan de Miami, pero te cuento la última: Medellín, a veces, quiere ser Miami. No, por favor salvemos nuestra ciudad del virus de los malls (aquí les llamamos centros comerciales), de la pasarela callejera, de los políticos que tienen vacaciones en Miami, cada semana, y vienen queriendo hacer monorrieles, súper eventos, rondas de negocios, Colombia Moda... Salvemos a nuestra odiada y amada Medellín antes que la miamicen (chimba de verbo el que me inventé. Miamizar: volver mierda algo que antes estaba regular. Dos ejemplos: voy a miamizarme hoy sábado bebiendo y drogándome. Por favor, no me miamices el computador instalándole Windows Millenium).
Pero no todo está perdido: después de llegar de nuestra "rumba" nocturna mi primo, mi hermana (olvidé decir que ella también iba con nosotros) y yo no fuimos directo a la cama, al otro día mi tía me preguntó que cómo me había parecido Miami, yo quise decir una mentira pero me la pillaron, tuve que admitir que a mí la ciudad me parecía una roña, a lo que mi tía adujo con un tono despectivo: "claro, pero es que usted viene de Medellín y como eso es más parecido a Nueva York esto no le puede gustar, espere ahorita cuando llegue a Nueva York que va ha encontrar parecidos con Medellín y le va a gustar", lo mejor es que tenía toda la razón. No todo está perdido, aún podemos ser como Nueva York (o mejor, como El Cairo).
Después del agua, que es Miami por su frescura pero sobretodo porque es incolora e insabora. Vertámosle aceite a esta solución, y bien caliente, pues vamos a por Fernando Vallejo.
Sorprendido quedé, hace unos días, porque me enteré que a mi amigo Diego Guerra no le gusta ni poquito Fernando Vallejo. Hombre, qué será lo que le pasa a Diego que no le gusta Vallejo y, en cambio, le encanta Bertolucci (no sé, quizás el equivocado soy yo). Pero eso no es razón para terminar una amistad que apenas estamos construyendo, además las diferencias nos pueden acercar mucho más. Así que no problemo Diego. Sin embargo, y después de esta demostración de mi gallardía he querido escribir unas pocas cosas (porque esta entrada ya está muy larga), acerca de la obra de Vallejo e intentar demostrar -con mi mala ortografía y mi pésima sintaxis, sobre todo si voy a hablar del que se autodenomina el primer gramático de Colombia- que este escritor es bueno. La primera razón por la cual me gusta Vallejo es porque sus obras destilan rabia, y no contenida, es una putería con todas las ganas y no se trata de odio, hay una gran diferencia entre la rabia y el odio (por lo menos para mí la rabia es más noble, más divina, el odio es terrenal, sucio). Pero al mismo tiempo que destila toda esa rabia también es capaz de construir lo más bellos momentos, como cuando recuerda a su abuela, a su perra Bruja o la finca de Santa Anita. Uno de esos recuerdos, de los más bellos que narra Vallejo está en su primera novela Los Días Azules, en donde cuenta, en gran final, como coge un globo de papel que desciende del cielo, es muy bonito, a mí se me aguaron los ojos cuando leí ese pasaje. Los Días Azules es la primera de una serie novelas que Vallejo ha denominado El Río del Tiempo (ese mismo que se lleva todo), esa primera novela trata sobre la infancia de un alter ego del escritor, ahora un pedacito:
[...] el peor insulto que se le podía decir a un niño entonces era el de niña. Era echarle encima un alud de herencia española, una tonelada de honor español. Se le subía al infante la rabia a la cabeza, y a pelear. Y esos niños guerreros de cinco o seis años, caballeros de pipí, por el insulto de niña se batían durante los recreos como gallos de pelea levantando el polvo del patio, hasta que los separaban o hasta morir. (Los Días Azules, pág 50).
Otra cosa que me gusta mucho de Vallejo es que habla casi en exclusiva de Medellín, y por ahí derecho de Colombia -aunque esté en otra parte como en Los Caminos a Roma, sobre su viaje y vivencias en Roma estudiando cine; en su novela Entre Fantasmas, en Nueva York; o La Rambla Paralela, en Barcelona-, pero lo hace con eso que decía antes, con rabia por lo que considera injusto, y con amor, porque al fin y al cabo aquí nació y de aquí son sus recuerdos ("para mi Colombia es el centro del mundo", dice Vallejo). A propósito de esto, en El Mensajero, una excelente biografía del poeta Porfirio Barba-Jacob, Vallejo repite sin cesar el poema de Barba-Jacob titulado La Parábola del Retorno, pieza fundamental de la poesía antioqueña, aquí va un pedacito:
Señora buenos días; señor, muy buenos días.../Decidme, ¿es esta la granja la que fue de Richard?/¿No estuvo recatada bajo frondas umbrías?/¿No tuvo un naranjero, y un sauce, y un pomar?
Y más adelante dice:
Recuerdo... Hace treinta años estuvo aquí mi cama;/hacia la izquierda estaba la cuna y el altar.../Decidme, ¿y por los techos aún fluye y se derrama, de noche, la armonía del agua en el pajar?
Se trata de algo que Vallejo ya no puede hacer, volver (como el tango). Ya todo es diferente para él. Medellín es otro y en parte esa es su rabia, le robaron el Medellín de sus recuerdos. Su abuela, su padre y su hermano murieron, demolieron la finca de Santa Anita para hacer una urbanización. La gente, las calles, los teatros, los parques ya son otros, Vallejo quedó atrás y por eso tiene rabia. Pero no muere de rabia porque lo sostiene el recuerdo. Aunque, a decir verdad, Vallejo o su alter ego, ya murió en su novela La Rambla Paralela. En esta novela Vallejo se pasea por la Feria del Libro de Barcelona, y ya no parece haber nada, Colombia es un mísero stand de feria con cuatro viejos escritores, uno de ellos es él, pero el ya está muerto, muerto en Barcelona.
No puedo decir que de Vallejo he leído toda su obra pero casi toda. Digamos que sus libros sobre ciencia (si es que se le pueden llamar así) no me interesan, aunque si me topo directamente con uno de ellos lo leo. La Virgen de los Sicarios no la he leído y creo que demoraré algo en leerla (tengo una resistencia a leer los libros que están de moda, o el best-seller del escritor) y Mi Hermano el Alcalde tampoco lo he leído porque, hace como unos tres meses, un amigo prometió regalármelo (qué pasa Jorgito, me lo vas a regalar o lo pido prestado en la biblioteca). Bueno, yo creo que lo mejor será cortar el chorro porque esto está muy largo. Muchas cosas se me quedaron de mi perro rabioso favorito pero quizás en un tiempo pueda hacer una entrada más acerca de Fernando Vallejo, unas vainas finales: algunos aducen que Vallejo se repite, que dice lo mismo, a lo que yo pregunto: ¿acaso no se repite Bukowsky, Miller o hasta el mismísimo Shakespeare? Como dice Antonio Caballero, uno se pasa la vida diciendo lo mismo porque en definitiva uno es el mismo siempre (no es textual), así que a lugar esa crítica.
En un aparte de El Desbarrancadero, Vallejo confiesa que si tuviera la máquina del tiempo a su disposición viajaría al pasado, a la Medellín de los sesenta y se encontraría con el mismo, el viejo Vallejo se encargaría de seducir al Vallejo jovencito y se comería (picharía, tiraría) con el mismo. Hombre, si esto no es una genialidad entonces empaque y vamonos, o pidamos a los Chinos que lancen una bomba atómica sobre Colombia y así matan dos pájaros de un solo tiro, los amarillos prueban su arsenal y nosotros desaparecemos y dejamos de joder al mundo.
Con un mal intento de final vallejiano se despide de ustedes, Truchafrita.
PD1: ¿Cuándo me vas a invitar a Miami?
PD2: si no vieron la mezcla pillen esto: Vallejo buscando muchachitos en las playas de Miami. No es para nada imposible y más si se tiene en cuenta que ya fue a La Habana (hombre, yo ni con Dios ni con el Diablo, ni Miami ni La Habana, prefiero mil veces El Cairo).
PD3: ¿Cuándo es que vas a comprar mis fanzines?
20 de agosto de 2005
Sobre un canalcito y lo rico que es Miami
La televisión no deja de sorprenderme -sí, yo veo mucha televisión y no me avergüenzo de eso porque también hago otras muchas cosas más-. En mi sistema de cable (EPM, que significa Empresas Públicas de Medellín, una empresa que es dizque el orgullo de nosotros los antioqueños, no me pregunten por qué razón ya que yo no tengo ni idea), hace unas semanas, inauguraron un nuevo canal que se llama Cosmovisión. Para los que no tienen sistema de cable EPM les explico que este canalcito es como Teleantioquia más pobre pero, vea usted, queriendo ser más cool, con más swing, más play, más fashion, pero no lo logran porque el canal es muy maluco (y así lo lograran qué gracia tiene ser fashion). Para los que no viven en Medellín o no conocen Teleantioquia, digamos que Cosmovisión es como Univisión pero mucho más pobre y con el mismo intento malogrado, que tiene el canal latino de EEUU, de ser cool, con swing, play y fashion. Yo ya me tomé el trabajo de verme todos y cada uno de los programas del canalcito en cuestión: hay uno que se llama Sala de Juntas, es muy chistoso, se sientan dos viejos empresarios (creo que son todos exitosos los viejos estos) y una señora, que está a punto de que la deje el tren (aunque todavía aguanta la condenada), a hablar dizque de experiencias empresariales y entonces invitan a otro empresario a que les hable del mercadeo, que la publicidad, que las exportaciones y eso hablen y hablen, por ahí pasan a VTRs de empresas y otras empresas, esta gente es toda pujante oiga; otro programa mejor es La Buena Vida (creo que se llama así), son de esos programas en donde a uno le enseñan a preparar las frutas, que el masajito con barro para la piel, que los mejores spa (hombre, no sé si en Medellín hay spa, me encanta esa palabra spa), que el joga, que el tantrismo (pero este último no lo practican porque el horario es familiar), que la yesoterapia, que la orinoterapia, en fin dizque la buena vida, sabiendo que la vida buena es comer frituras, beber, fumar y el tantrismo (en eso si tienen razón), en este programa como en el otro hablan y hablan pero no dicen nada oiga. Otros dos programas, de los que se me olvidaron los nombres, son de cosas del campo y el otro de la casa, lo mismo que Sala de Juntas y La Buena Vida, el mismo formato maricón sólo que el tema es distinto, pero hablan y hablan parejo y no dicen nada (aunque debo admitir que la nena que hace el programa de las cosas de la casa está pero de rechupete). Otro programa, más sabrosón que los anteriores, es La Zona "el espacio creado para la juventud de Medellín" (creo que dicen así), y todos los jóvenes de la ciudad agradecidos con La Zona porque por fin los van a tener en cuenta, porque este programa es una maravilla y todos hablan y hablan y también tienen invitados, casi todos son jóvenes por supuesto, que también hablan pero, cosa rara oiga, no dicen nada. En La Buena Vida y en La Zona actúa (no, no es presenta sino actúa porque este tipo es uno de los mejores actores de la televisión) un personajito llamado Yilmar -creo que así se escribe y si me equivoco por favor Yilmar escríbeme para corregir tu nombre-, este hombrecito es una estafa, en el programa de La Buena Vida sale actuando dizque de tipo esotérico y místico, entregado a la naturaleza, a las frutas, al joga (pero al tantra no) y en el espacio creado para la juventud de Medellín, La Zona, actúa de joven, todo activo, con cachucha y todo, y presenta los video clips y todo (unos video clips viejos, no por la música sino por el formato, parecen de Betamax). En La Zona hay una presentadora, al lado de Yilmar, que esta bien buena.
Ah, pero casi se me olvida el mejor programa de este canalcito llamado, escucha bien, El Onceavo Mandamiento. Empecemos porque el nombre está mal puesto ya que, según lo que creo que querían decir, debería llamarse El Décimo Primer Mandamiento (que según ellos es no dar papaya, el humor paisa) . Hombre, este programa es una putería, se sientan tres personajes: un muñeco enano, que dice llamarse Pike, una señora ahí y una maravilla de personaje que no se como se llama pero es un tipo que tiene un amaneramiento y sospecho que es gay (ya sé, ya sé, esto no quiere decir nada y yo no soy homofóbico, sino que a veces hay que aclarar esto para ilustrar mejor al lector), entonces se pasan como una hora contándose chismes, que van desde el príncipe Guillermo de Inglaterra hasta la vecina del camarógrafo que está ahí en el estudio, luego unos VTRs todos anodinos que hacen un par de nenas ricas que están en el programa como "reporteras" y el tiempo pasa volando porque esta gente lo entretiene a uno que da gusto, y hablan y hablan y como te parece que no dicen nada.
En definitiva Cosmovisión debería ser mejor una estación de radio, porque para hacer televisión les falta mucho. Todos los programas son con asiento en frente y los personajitos hablando, el típico programa de sofá, fácil de producir y que no cuesta nada. Este canalcito tiene señal internacional y se ve, dicen ellos, en Miami. A mí me da pena que Cosmovisión se vea fuera de Medellín -porque la gente no entiende el humor paisa-, pero si lo ven en Miami me importa un rábano porque la gente que vive allá es tan cool, play y fashion como el canalcito, y porque allá son más chambones que aquí, así que este canalcito les debe encantar, deben estar como locos, los de Miami, con esta nueva alternativa en televisión, con esta propuesta fresca y renovadora. Y me quedo hasta aquí porque para hablar de Miami se necesita otra entrada de este diario, porque hace como cuatro años pasé por allá y me aburrí como una ostra, pero quiero contarlo con más espacio y ya estoy como Cosmovisión, hablo y hablo y, como te parece Lalo, no digo nada.
Así que chao, me voy a ver Cosmovisión.
PD: ¿Será que aún hay tiempo para cambiarle el nombre al canal? Propongo Colmovisión.
19 de agosto de 2005
Querido Diario:
Hoy me he levantado como casi todos los días, con una cierta pereza de empezar una nueva jornada. Me quito la cobija de encima, me bajo de la cama, voy al baño, tomo un vaso de agua y me siento a revisar mi correo electrónico y encuentro algo que me sorprende y emociona. Un mensaje en mi correo, se trata de una amenaza: LO TENEMOS ENTRE OJOS A UD Y SU FAMILIA HIJUEPUTA (así en mayúscula sostenida porque esta gente es muy chambona) y es enviado por el mail komunista_loko@yahoo.com (ojo, no se trata de mi amigo Diego Guerra que dirige el excelente sitio web llamado El Komunista Loko). Ah, me digo a mi mismo, por fin alguien se interesa en mí, soy un tipo importante que se merece una amenaza. La verdad es que es la primera amenaza que recibo en mi vida y me encuentro muy emocionado porque eso quiere decir que no he vivido en vano, que le intereso a alguien lo suficiente como para que se tome el trabajo de tenerme a mí, y a mi familia (¿Cuál familia oiga?), entre ojos.
Hoy, como les decía, me he levantado con pereza, pero este mensaje me ha subido el animo. Gracias querido amigo (a) amenazador por estar pendiente de mí y hacer de hoy un día especial, un día en el que me siento importante. Ah, y una sugerencia para quien me vuelva a amenazar por el correo electrónico, por favor no manden los mensajes en mayúscula sostenida que se ven muy feos (pura y simple estética).
Ahora sí, con todas las ganas del mundo, a trabajar.
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Otra cosa: no hay derecho que la gente haga cómics tan buenos y que esta vaina aquí no se mueva (me refiero a la distribución, al mercado). Si no me creen visiten la segunda entrega de Bestiadómestica, una chimba de historieta creada por el ya muy conocido de ustedes [elseñorjuanito], que no sólo es amigo mio (cosa que me honra en demasía) sino que además tiene la amabilidad de dejarme colgar, en este sitio, su excelente cómic.
¿Cuándo vas a comprar mis fanzines de cómic?
18 de agosto de 2005
Quizás en un planeta más justo
¿Cuándo harán fiestas con pop indie español? Mejor no sueño tanto porque creo que nunca escucharé La Casa Azul, Family, Los Fresones Rebeldes, Astrud, Los Planetas y otros más -ah, y platillos parecidos pero de otros paises como Miranda, Adicta, Entre Rios, Birdie, Metric, The Postal Service o King of Convenience- en un antro y todos la misma noche. Sí, nunca los escucharé en ese contexto porque, como dice mi amigo Marco, en Medellín nunca va a gustar la música bonita.
Chao pescao.
17 de agosto de 2005
Querido Diario:
Terminar un fin de semana de juega y diversión no es nada fácil -y mucho menos cuando uno hace que el fin de semana empiece el jueves y el gobierno remata terminándolo el lunes, gracias a sus lunes festivos-. Bueno, y aquí me tengo a mí mismo soportándome y dándole otra vez a los trabajos, al freelance, al puro laboro para quizás el próximo fin de semana juerguear de nuevo. ¿Qué sentido tiene toda esta mierda? ¿Será que uno entra en un ritmo de subidas y bajadas que luego no puede controlar? No lo sé pero esto empieza a no gustarme… Todo el mundo sabe que los lunes son tremendamente aburridos (o en este caso los martes cuando se acaba de pasar un festivo), pero hay que darle al trabajo, olvidar lo que se hizo el fin de semana porque los recuerdos matan y el viernes, o quizás el jueves, tratar de olvidar todo lo que pasó en la semana de trabajo y salir a un fin de semana que se volverá a olvidar el próximo lunes.
Estoy tremendamente aburrido. En momentos como este (espero que cada vez menos en mi vida) ni siquiera el cómic me puede salvar.
Con un cuervo comiéndole el coco se despide su triste y aburrido amigo Truchafrita.
16 de agosto de 2005
Mi filosofía
No hay nada que me rompa, nadie me podrá poner a la altura del betún porque ya estoy ahí, la clave es bajo perfil. Y al mismo tiempo soy el que se sienta, en lo alto de la colina, a ver como los tigres de papel se pelean por las migajas, cuando la batalla haya concluido bajaré a comerme sus restos.
Llámame Truchafrita o, si lo prefieres, China.
12 de agosto de 2005
Recompensa por un soundtrack
Resulta que desde que vi esa maravillosa película The Wicker Man (1973), de Robin Hardy, la misma que es producida por la legendaria Hammer y que creo es una de sus mejores obras, no he podido despegarme de la cabeza su excelente banda sonora. Como yo no soy de los que compro discos, porque tienen unos precios venenosos y además porque tengo unos amigos y un aceptable sistema de internet que me permite compartir la música, entonces tampoco me interesa comprar el soundtrack de The Wicker Man (aunque confieso que estoy tentado a hacerlo). Temas como el frugal Maypole Song, el suave Gently Johnny (que parece interpretada por Simon & Garfunkel) o Willow´s Song interpretado, en el film, por la deliciosa Britt Ekland, hacen que esta banda sonora me tenga medio trasnochado. Mi propuesta es a quien tenga el disco de la banda sonora de The Wicker Man, estoy dispuesto a intercambiarlo por algo. No puedo pagarlo porque soy un pobre miserable, así que lo único que tengo para cambiar son mis humildes fanzines y una dotación de las últimas quince ediciones de la hoja de ROBOT, creo que esto sería más que justo por un disco que, quizás, el que lo tenga no le encuentre todo el gusto que yo sí le profeso. Ah, pero tranquilidad a quien lo tenga que yo lo único que quiero es una copia (no soy fanático de los originales) y con tal de que suene bien pues no problemo.
Por favor, ayúdenme a encontrar esta bonita banda sonora, miren que estoy ofreciendo una buena recompensa, además estoy escuchando los temas del audio de la película y así no es justo.
De ustedes, su esperanzado amigo Truchafrita
PD: también sirve quien me de pistas de donde descargar el bendito soundtrack.
11 de agosto de 2005
Querido Diario:
Ha sido una grata sorpresa encontrar en mi sistema de cable un nuevo canal musical, se trata de Much Music en su versión argentina. No voy a decir que es lo muy, muy ni lo más, más, pero por lo menos es mucho más decente que MTV Music (ese esperpento que hacen en México) -y sí ponen video clips-. Si MTV es para una media entre los 12 y 17 años, por su gran contenido de programas pendejos, realities y una serie de gastados y muy, muy mainstream videos musicales, por lo menos Much Music es para gente con un poco más de edad (o de cerebro). Por lo que he visto, hasta el momento, de Much Music, no hay realities (sería un verdadero alivio que no los hubiera), tiene pocas pausas, pasan una programación más variada de video clips y las bandas que rotan son de una calidad muy superior a la de ese cubo de basura llamado MTV (el que hacen en México, los otros no sé, aunque los sospecho igual de cagados). Como digo, Much Music no es la última maravilla pero el canalcito está como decente, comparándolo con MTV tiene una cuidada programación que los del canal mexicano, a veces, dejan ver en el espacio de 120 minutos, con la diferencia que en Much parece ser la programación habitual. Bueno, no me entusiasmo mucho, habrá que seguir viendo este nuevo canal de mi sistema de cable y ya veremos si resiste la prueba.
9 de agosto de 2005
Querido Diario:
Esta semana estoy ofreciendo, por fin, un cómic mío a los lectores. Después de dos semanas, en donde el hueco lo cubrieron mi gran amigo Black Metal y mi colega Inu Waters, vuelve Truchafrita (es decir, yo) con una más de sus ocurrencias. Te cuento que este cómic irá en la tercera edición del fanzine Cuadernos Gran Jefe, que se encuentra en proceso de elaboración y que verá la luz en el mes de septiembre, por eso es bueno que lo veas porque la próxima semana lo descuelgo y pongo otro diferente (al contrario de muchos cómics que dejo después de colgarlos la primera vez). Así que nada, a disfrutar de esta nueva historieta y recuerda decirle NO a las drogas.
Me despido, un besito para la muñequita (ella sabe quien es), chao.
8 de agosto de 2005
Querido Diario:
Ayer jueves, y hasta hoy viernes, estuve en un municipio invitado por una corporación para presentar una película y dirigir un cine-foro después de la función. En realidad el trabajo me lo chutó un amigo que no podía ir y entonces me recomendó a mí, de todas maneras hubiera sido mejor no ir porque la paga no fue lo que yo esperaba (parece que entendí mal los términos de la contratación y una vez más, aunque cada vez menos, fui explotado). Bueno, el caso es que llegué al municipio a las 4:00 pm y la película se presentaba a las 7:30 pm así que, al bajarme del bus, di un par de vueltas por el parque principal y me dije a mí mismo "y ahora que carajos hago tres horas en este pueblo". Nada, no hice nada, me metí al cuartico del hotel que me reservaron y me quedé la tarde dándole vueltas a los canales de televisión. En esas horas recordaba una anécdota de una de las tantas mujeres de Bukowski que se le ocurrió llevar al escritor de vacaciones y éste no se hallaba, no sabía que carajos hacer, a lo que la mujer decía que cómo iba a saber que hacer si nunca había estado de vacaciones. Esto no era precisamente vacaciones pero no me hallaba. Sonaron las seis de la tarde, en la torre de la iglesia del parque, y salí un rato, mientras me tomaba una cerveza en pleno parque vi algo extraordinario: la estatua de Simón Bolívar. Paremos aquí, antes de mi increíble visión, y te cuento primero que el municipio en que estaba tiene un muy bonito nombre, se llama Andes, y que nunca había ido allá y que lo único que sabía, antes de ir, era que de allá era el poeta nadaísta Gonzalo Arango. Pero descubrí algo más: la cola de Palomo. Sí, la cola de la estatua del caballo de Bolívar, en el parque del municipio de Andes, es de una desproporción increíble, parece que el caballo estuviera cagando, en vez de cargar con tan voluminoso esperpento de pelos. Bueno, sentado tomándome la cerveza, a unos metros del Simón Bolívar, miraba esa cola y me reía, y pensaba también que ese debía ser el único atractivo turístico que tiene Andes, esa enorme y monstruosa cola del Palomo de Bolivar, quizás por eso es que a nadie se le ha ocurrido corregir semejante desproporción, porque los visitantes como yo encontrarán una atractivo único en un pueblo en donde no hay nada que hacer (qué pena con la gente de Andes, es que yo no encontré nada que hacer y como no tenía un guía turístico pues mucho peor). Presenté la película, hicimos el cine-foro y salí a las 10:00 pm de la Casa de la Cultura y otra vez: “y ahora que carajos hago en este pueblo". Nada, no hice nada, me metí al cuartico del hotel que me reservaron y me quedé la noche dándole vueltas a los canales de televisión. A pero no del todo, también me quedé leyendo un librito que había llevado -de esos que empaca uno para casos de emergencia y que, en esta ocasión sí me sirvió para pasar la aburrición-. Hacía mucho rato que no me dormía tan temprano (12:30 am), es que no había nada que hacer en la noche de Andes, a las 10:00 pm casi no se veía un alma y, qué pena, pero yo solo no bebo, eso es para los bohemios...
Temprano me acosté e hice lo mismo al despertar, tomé el primer bus hacía Medellín y aquí estoy. Tres horas tarda el viaje en bus hasta Medellín, la misma ciudad que tanto odio y amo, y que me hace mucha falta, aun siendo tan sólo un día el que no haya estado durmiendo en ella. De venida, en el bus, pusieron una película titulada El hijo del pueblo, con Vicente Fernández. Vicente, como es obvio, canta y hace de macho mexicano, en fin, una roña... Lo poquitico bueno que tiene el film es que aparece Lucia Mendez, jovencita y muy buena (buena como mujer, no como actriz), de resto eso: una roña. Vicente, en una secuencia de la película canta Nací en el barrio más humilde, alejado del bullicio y la falsa sociedad (creo que dice así), y yo pensaba: "se equivoca en todo", primero porque el bullicio está en los barrios populares y humildes y, segundo, porque la falsa sociedad es patrimonio de ricos y pobres -Y lo sé porque yo no nací en el barrio más humilde pero sí nací, y vivo, en uno de clase media baja, es decir, que me toca verlo todo-. Luego pusieron La virgen de los sicarios (¿Quién escoge las películas que se ven en los buses?), de Barber Schroeder, cuyo atractivo principal es que está basada en la novela homónima de Fernando Vallejo. El film de Schroeder destruyó todos los postulados de la película de Vicente Fernández y yo solo podía pensar que de eso se trataba, que las películas las habían escogido era para que uno, como pasajero, quedara empatado, es decir puro fútbol: El hijo del pueblo metió un gol en el primer tiempo, pero luego empató La virgen de los sicarios, en el segundo.
Con esa sensación de nada me bajé del bus en Medellín, me vine para la casa y aquí me tienes escribiendo paparruchadas. Me voy pero que te queden algunas cosas claras: si vas a Andes, no olvidés verle la cola al caballo de Simón Bolivar, ojo, antes de que un político, con algo de noción sobre las proporciones (¿Lo habrá?), le de por cortar el único atractivo turístico que conocí de Andes; también es bueno buscar un amigo espontáneo, si uno va sólo a un pueblo y si no quiere irse a dormir temprano y, en otra ocasión, hablaré en exclusiva sobre Fernando Vallejo, a propósito de un documental que hizo Felipe Moreno con el escritor y que me prestó para que lo rotara por aquí en Medellín.
Me despido como aquel programa de videojuegos argentino: esto es todo lo del viaje a Andes, para ir a presentar una película, estar toda la tarde solo y acostarse temprano, espero que lo hayan disfrutado, chao.
5 de agosto de 2005
De lo poquito bueno
En punk, que hay en la ciudad de Medellín es Los Sorners, una banda que promete y cumple: pura diversión. A mí no me vengan con pelafustanes que dicen hacer dizque neopunk (¿Con qué se come esa mierda?) -es más, el término punk es un simple formalismo que no debería utilizar-. Y eso que nadie me está pagando para que escriba esto y tampoco soy súper amigo de Los Sorners, simplemente veo que los tipos estos hacen una cosa de corazón y, como ya dije antes, de pura diversión. Ahora, si usted no cree lo que le digo vaya, visite su sitio web y descargue completamente GRATIS sus temas (cuando cobren los compro o los pirateo) y un videito que hicieron, hace un par de meses, en el bar El Eslabón Prendido, y será usted mismo quien juzgue si le gustan o no Los Sorners. ¡Ley!
3 de agosto de 2005
Querido Dairio:
La mañana de hoy frené mis actividades laborales y decidí pasarla leyendo cómics, uno de los placeres más grandes que existen en esta tierra -bueno, también está fumar, beber, comer, pichar, ver algunas buenas películas de cine y hasta dibujar, aunque a veces este último es doloroso, al igual que escribir, porque necesita de cierto esfuerzo-, pero lo mejor es que estaba leyendo pura historieta colombiana. ¿Cómo? ¿Dónde? Pues sí, hay cómic colombiano, pero no de ese de grandes revistas, de tirajes enormes, a todo color, no, desafortunadamente aún no hay revistas de gran formato en cómic (a excepción de los esfuerzos de ACME, TNT, Agente Naranja y alguna otra publicación por allá en la década de los noventa), lo que leí está, en su mayoría, en fotocopias, formatos miniatura, hojas sueltas o fanzines de ocho o menos páginas. Se trata de buena parte del material del colectivo Frix, unos amigos dibujantes de cómics, de Bogotá, que vienen dibujando y publicando desde hace muchos años (uno de los fanzines que me enviaron es de 1998) y los hacen como pueden, es decir, en fotocopias y en pequeños formatos: como Estigia Comic´s, El Eternauta, Tía Peluka, Colombia Trash y Cara de Perro; plegables de cómics como el llamado simplemente Comic e innumerables hojas sueltas de historietas, en fotocopias, que si entendí bien regalan allá en Bogotá. Ellos saben, e insisten como yo, que lo importante es lo que se quiere decir, que lo que realmente vale en estas cuestiones de publicación es la divulgación de otro tipo de opinión -cultura alternativa que llaman por ahí o, mejor dicho, underground-, que el formato, que la factura son importantes pero sólo se obtiene con dos cosas: con dinero, para pagarle a un buen taller que imprima con toda la calidad deseada y con la experiencia que da la constancia, después de experimentar, con los tipos de impresión, con los formatos, con los materiales y, aún más de fondo, con la estética, con las historias, con el tipo de narración. El colectivo Frix, por lo que me he podido enterar, gracias a sus innumerables fanzines, poseen eso que casi nadie tiene y es la constancia, parece que tienen claro que esto de hacer cómics y publicarlos no los va a ser ricos, pero que hacer esto los hace un poco menos infelices, parecen saber que el fanzine es fundamental en una cultura, como la nuestra, en donde el monopolio de los medios de comunicación impone los gustos y la opinión a la mayoría de la gente y entienden que no sólo se trata de cómic, que se trata de contar algo y que la historieta es simplemente, para algunos de nosotros, el medio más idóneo para hacerlo. A propósito de todo esto un extracto de una entrevista, en Colombia Trash, número siete, en donde Inu dice:
CT: ¿Finalmente, vale la pena este tipo de publicaciones? INU: creo que sí en la medida en que se mantengan, que no se vuelvan moda, también sería bueno que aparezcan cada vez más y más. Al final de cuentas son importantes porque no tienen censura, pueden ser de cualquier tema no sólo cómic, es decir mientras más publicaciones así aparezcan más se modifica el gusto y así éstas evolucionan, no se trata de realizar la revista más "bella", la idea (creo) está en publicar lo que se quiere, en algún lugar tendrá público.
Bueno, leí entonces lo fanzines y recorrí algo de la historia del colectivo Frix que, si no me equivoco, está comandado por Andrés Bustamante, Inu Waters y Lorena Espitia, aunque creo que hay más gente, como Boris Greiff, así que si me equivoco o me falta alguien por favor escríbanme para hacer la corrección. Yo creo que lo mejor, y para no repetir o decir cosas que no son, es que visiten esta entrada en el Kominista Loko acerca del colectivo Frix, para que se enteren un poco más acerca del asunto.
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Otra cosa o, mejor dicho, un poquito de eso y de aquello: resulta que Inu me escribió la semana pasada para que le publicara unos cómics en ROBOT y yo con mucho gusto le dije que le publicaba uno en la hoja impresa de ROBOT y el otro se lo publicaba en este sitio web, le pregunté sobre la propuesta pero no contestó, yo imagino que la respuesta es afirmativa así que a disfrutar de Inu Waters como dibujante invitado en lo del cómic. Además he puesto una nueva ilustración en la sección de dibujos, se trata de una portada que le ofrecí a Diego Guerra para la edición de julio de el Komunista Loko, y que él muy amablemente aceptó. Como ya estamos en agosto y la portada ya fue cambiada entonces yo la expongo aquí para que se la lleven para la casita. Ah, ¡y qué vivan los mods!
Un comentario final: los fanzines y el cómic, como el punk, no mueren ni a tiros.
2 de agosto de 2005
Querido Diario:
Ver un noticiero de televisión en Colombia es un acto que lleva de la incredulidad a la indignación. Hoy decidí prender el televisor, al mediodía para ver que "pasaba en Colombia y el mundo" y me encuentro con una primera noticia: resulta que el excelentísimo expresidente Andrés Pastrana está a punto de ser nombrado embajador de Colombia en EEUU, vaya, vaya, el mismo Pastrana de quien el actual gobierno, comandado por el gamonal, el hacendado, el patrón, el súper presidente Uribe Vélez, despotrico a más no poder porque había dejado un país envuelto en la violencia gracias a un montón de pactos chuecos con la guerrilla, es que políticos al fin y al cabo... Hoy se odian a morir y mañana se aman, el dinero, el negocio los hace enemigos en unas y amigos en otras, lo de Pastrana no sólo es indignante sino también irrespetuoso para todos los colombianos y lo que es peor es que nadie parece darse cuenta, pero qué pena, a mí si no me meten los dedos en el boca, yo no seré muy viejo pero he visto algunas cosas y tengo memoria para darme cuenta que este montón de granujas, que dicen llamarse políticos, no han hecho más que joder al país, y son casi lo mismos de siempre, los de las casas gobernantes: los Pastranas, los Gómez, los López y ahora nos van a tocar cuatro años más de Uribe Vélez o quien sabe cuantos más, porque el pueblo siempre será una güeva, porque lo van a reelegir y el patrón se va a quedar todo lo que quiera y ahora sí que va a "poner en orden la finca" y luego el pueblo va chillar y va a decir que por qué, que cómo llegó al poder, que es un mal presidente, pasará luego a la lista de expresidentes que no se mueren y opinan sobre todo hasta que la gente se le olvide y otro presidente en el futuro (por allá en el 2020) le de por nombrar a Uribe Vélez como embajador de la india, como le está pasando a Pastrana con su postulación para embajador de Colombia en EEUU.
Otra noticia: hoy, como parece ser el plato de cada semana, se desmoviliza otro frente paramilitar. Claro, como no se van a desmovilizar si el gobierno les está poniendo en bandeja de plata todas las garantías y regalos jurídicos, nada más y nada menos que la ley de Justicia y Paz. Si a uno le indignan casos como el de Pinochet en Chile, salvaguardado por figuras como la de "senador vitalicio" o artilugios como el de "suspensión de juicio por quebrantos de salud", cómo no va a causar rabia que un puñado de hijueputas (porque eso es lo que son, unos hijueputas) que dicen "hacerlo todo por la patria" -cosa curiosa, como decía precisamente Patrana ahora que lo entrevistaron para lo del nombramiento- y su gran contribución son masacres, masacres, masacres, unos asesinos a sangre fría son estos comandantes de los grupos paramilitares, que ahora el gobierno les da la mano (siempre se las ha dado pero ahora lo hacen por televisión) para que cumplan penas de cinco a ocho años, como máximo, por sus crímenes contra la humanidad. A mí me parece tan absurdo todo esto, las niñas comentaristas de noticias repiten como loras sin saber que leen en el telepronter, dan la entrada a los corresponsales quienes también escupen la información, luego pasamos a los deportes, hoy perdió el Cali ante el Real Cartagena (¡Y eso que estaba de local!), luego vendrán las noticias en donde hay que apoyar a nuestros artistas, Shakira y Juanes como la punta de lanza, y ya tiene discos de oro, platino y de todos los metales... Y nadie analiza, no hay un recurso en el noticiero que nos de puntos de comparación, no hay referentes del pasado para darnos cuenta que el caso del nombramiento del señor Patrana, antiguo "enemigo" del actual gobierno, es recurrente en la falsa política colombiana; nadie se entera que los comandantes paramilitares amasan fuertes cantidades de dinero gracias a sus negocios de narcotráfico (igual que los otros, los de la guerrilla, porque yo no estoy con ninguno de estos canallas, ni con el ejercito, ni con los paramilitares, ni con la guerrilla) y que ahora aprovechan el papayazo del gobierno para legalizar sus dineros sucios, tampoco nos explican que pasa con los reinsertados de estos grupos al margen de la "ley" y mucho menos nos van a decir, dentro de dos o tres años, quien mató al líder reinsertado del frente paramilitar tal, o por qué sólo atraparon al autor material y no intelectual del asesinato del líder político que hace unos años fue paramilitar, porque esos comandantes paramilitares sino desaparecen rapidito los matan (como sucedió con los lideres políticos de la UP en los ochenta y con Pizarro, del M19). ¿Quién los va a matar? Por favor, no preguntemos maricadas.
Recuerdo a mi padre diciendo, hace unos diez años cuando un grupo, por ahí, se desmovilizaba y el gobierno les daba de todo: "Ah, de que sirve trabajar y pagar impuestos toda la vida, de que sirve ser un buen ciudadano y cumplidor de los deberes, si estos cogen un arma matan a diez y ahí tiene al gobierno comiendo de la mano". Típico comentario de señor conservador, pero no del todo tan desatinado. Ya los hemos visto, a los hijueputas, a los asesinos, hablando en horario triple A de televisión, sermoneando, dando consejos, diciendo que todo es por Colombia... Ya no más, voy a apagar el televisor.
1 de agosto de 2005

