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Agosto de 2011

Entreviñetas: Festival Internacional de Cómic

Ya parece estar todo listo para el Festival Internacional de Cómic en Colombia, en su segunda versión, que se realizará en la ciudad de Armenia. Claro, habrá eventos de varios tipos, previos al Festival, en las ciudades de Bogotá, Manizales, Ibagué y Medellín. Así que quien viva en esas ciudades, tenga acceso a los eventos, y no vaya es porque, obviamente, no le interesa el cómic (a lo que me pregunto: qué diablos hace en esta página web. Eso pues, para los que viven en esas ciudades, que no se me vaya a enojar la gente de otras partes, que ya me he metido en muchos malos entendidos porque no entienden lo que digo aquí...).

Muchos invitados nacionales e internacionales estarán entonces departiendo con el público asistente, y habrá una oferta de publicaciones (entre fanzines, revistas, libros y novelas gráficas), durante el Festival, casi sin precedentes en la historia de este triste y aporreado país. Yo también estoy invitado al Festival, lo cual agradezco mucho y me deja decir: por allá nos vemos. Toda la información de Entreviñetas: Festival Internacional de Cómic está en su página web.

Ah, por esos mismos días, el jueves 15 y el viernes 16 de septiembre también estaré visitando la ciudad de Pereira para dar dos charlas dentro del marco de la IX Muestra de Cómic Sin Fronteras y presentar mi libro Cine en Viñetas. Las charlas son sobre la estética del cómic y la relación cine y cómic, además de una segunda charla sobre el panorama de la historieta colombiana, en la actualidad. Así que mi viaje al eje cafetero será un verdadero tour de force de historietas. Una vez más, por allá nos vemos.

30 de agosto de 2011

Querido Diario:

Por fin pude ingresar una nueva historieta en la sección del cómic de la semana. Este cómic, en particular, lo hice para el catálogo del Festival de Cine Colombiano de Medellín. Si te gusta el cine y los cómics esta historieta es para ti.

25 de agosto de 2011

Querido Diario:

Esta semana vi dos películas que me gustaron mucho: The devil and Daniel Johnston (Jeff Feuerzeig, 2005) y Lenny (Bob Fosse, 1974). Dos historias reales sobre artistas, la primera sobre un músico y la segunda sobre un comediante.

En The devil and Daniel Johnston acompañamos a un músico norteamericano de los ochenta, durante el documental, en su progresiva locura, en medio de su montaña rusa mental, de obsesiones y paranoias, y de sus increíbles melodías (música maravillosa como esta). El declive de una mente brillante, pero la permanencia de un artista que, aunque loco, aún sigue haciendo lo que más le gusta: música. El documental está armado con cortes de audio y filmes que el mismo Johnston ha hecho a lo largo de su vida, lo que hace la película es tomar esas piezas y armar el rompe cabezas de la vida frenética de ese amigable loco.

Lenny me gustó mucho más. La película la tengo hace como cuatro años en el computador y no sé por qué putas no la había visto hasta ahora. Lo poco que he podido conseguir de los espectáculos del comediante Lenny Bruce me parecen una absoluta locura (teniendo en cuenta mi desconocimiento de la comedia norteamericana puedo decir que mejor que Jim Carrey, Jerry Lewis, Richard Pryor, John Belushi o Peter Murphy en su mejor momento). La película, si aún no te has dado cuenta, es precisamente sobre la vida de Lenny Bruce, una especie de documental sobre este singular personaje. Lenny es un absoluto transgresor y todo lo hace con la comedia, y en un momento en que Norteamérica no podía digerir este tipo de espectáculos porque eran tildados de obscenos (en la década de los cincuenta). La película está hecha con testimonios de sus más cercanos, se trata entonces de ser espectadores del ascenso y declive final de Lenny Bruce, pero sobre todo, de su paso por una Norteamérica hipócrita y muy puritana, hasta el ridículo (más que ahora, creo...), en donde el cinturón bíblico cubría todo Estados Unidos.

Hay algo especial en esta película, tiene un ritmo diferente, una cadencia inspirada en el cine underground (de hecho la película es underground), los cortes parecen abruptos, una narración trepidante que contribuye a explicar aún más la naturaleza transgresora de Lenny Bruce. Además, y como si fuera poco, la película esta actuada por uno de mis más queridos actores norteamericanos: Dustin Hoffman. A Hoffman le debo actuaciones como las de The Graduate (1967), Midnight Cowboy (1969), Straw Dogs (1971), Death of a Salesman (1985), incluso en películas como Marathon Man (1976) Kramer vs. Kramer (1979) o Tootsie (1982). El Hoffman de aquellas épocas no decepciona para nada y en Lenny sigue en pie. Es una maravilla ver actuar una y otra vez a este señor, cada vez que me repito esas películas (de seguro Lenny será una de esas cintas que repetiré hasta el cansancio, a partir de ahora).

Con The devil and Daniel Johnston y Lenny he vuelto a ver películas que no había visto desde hacía rato. No sé, quizás elijo mal la película que voy a ver cada noche.  No se trata de que otras que he visto últimamente no me hayan gustado, sino que estas dos (y sobre todo Lenny) han tocado algo que necesitaba que me manosearan por estos días.

6 de agosto de 2011