Diciembre de 2005

Querido Diario:

Es mentira que esté bebiendo mucho, como afirmaba en el dibujo de ayer. Lo que pasa es que, de vez en cuando, hay que darle algo de comidilla al populacho para que tenga de que hablar. Fíjate que ahora mismo me encuentro divinamente, después de una opípara comida, sin resaca y dispuesto a trabajarle a unos asuntos que tengo pendientes. El miércoles sí bebí (y sí, en exceso) en casa de mi amigo Pedro, el mejor policía del mundo. La Policía Nacional no tuvo, ni tendrá nunca más, tan excelente miembro dentro de sus filas. Gracias Pedro por el whisky, por la pólvora, por la carne y por el tales. Ayer iba a ir a la fiestecita electrónica de la gente de Series pero pudo más el malestar, después de la juerga en la casa de Pedro, que las ganas de bailotear, así que me fui a descansar viendo películas en televisión.

¿Qué si hoy voy a beber? No lo sé, no prometo nada. Aún queda el día de mañana y habrá que estar fresco para, con toda la disposición del mundo, despedir el año con unos buenos tragos encima. Por el momento me dedicaré a mis cosas y a terminar de escuchar Las Perras del Infierno (Subterfuge Records), que acabo de bajar, que ya estoy escuchando y que me están gustando.

Chao.

30 de diciembre de 2005

Querido Diario:

A pesar de las enormes desilusiones que conlleva un trabajo creativo, con el mismo proceso de creación y la falta de reconocimiento monetario, siempre habrán triunfos y pequeñas alegrías que hagan que uno continúe, con ánimos renovados, en esta contra corriente que se llama hacer cómics. Hace una hora tocó a mi puerta un muchacho que decía llamarse Remo de Hamburgo (así se presentó) y yo pensé: "ah, otro de estos monos que vienen de misioneros, desde Europa, a convertirnos al calvinismo, al luteranismo u otra corriente de los seguidores del Cristo". Pero el tipo parecía amable y decidí abrirle la puerta, al abrir me llamó por mi nombre a lo que yo dije, obviamente, "soy yo", me extendió un paquete y reconocí el fanzine Carboncito. "Ah, vos venís de parte de Renso y Amadeo", le dije y él asintió, "qué bueno, seguíte, seguíte, contáme de estos muchachos, cómo va la cosa, subamos a mi cuarto yo te paso unos cómics míos para que regalés a tus amigos, cuándo viniste a Medellín, cuánto tiempo te quedás", le dije todo eso y mucho más a Remo, de Hamburgo, mientras me acompañaba a mi habitación y le regalaba un buen paquete con las publicaciones de Robot comics.

Ya te he hablado de Carboncito en otras ocasiones pero te voy a refrescar la memoria. Resulta que es un fanzine de cómics que hacen unos buenos amigos, Renso y Amadeo Gonzáles, en Lima (Perú) y que, por medio de un amigo de ellos que vino a Medellín, a principios de este año, pude conocer su trabajo y estrechar contacto con ellos, tanto que los hermanos Gonzáles decidieron hacerme una entrevista, vía Internet, para su edición número ocho (la misma que me trajo Remo). Esta nueva edición es más cuidada en forma y contenido (cosa buena que cada número supere al anterior, como debe de ser). Carboncito edita cómics de dibujantes de Perú pero empiezan a extender sus colaboraciones a algunas partes de Latinoamérica (podría afirmar que si mis amigos, los González, siguen con este empeño de publicar regularmente y cada vez mejor, en un par de años Carboncito será una de las publicaciones de cómic más importantes de Latinoamérica, aunque ahora mismo es ya digna de incluir dentro de lo más destacable de la producción del subcontinente).

"¡Por fin salió el número ocho!" afirma Renso en la editorial de Carboncito (octubre de 2005), y a mí esto me suena tan parecido, es que es la misma historia: gente aquí y allá, con sus creaciones en cómic, con una enorme desilusión pero sin dar el brazo a torcer, publicando a pesar de todo, de la falta de plata, de la indiferencia de un público que prefiere los productos fabricados por managers, publicistas y contadores. La misma historia aquí y allá con Carboncito; con los amigos del colectivo Frix, en Bogotá; con los amiguetes Malaleche y Max Moskú, con su Vinagretagarbo en Medellín; con Excusados de Bogotá, con Rey Patán en México; con La Productora en Argentina y con los muchos otros amigos que no hacen cómics pero que jalan a sus propias creaciones musicales (como Series y Los Sorners), en animación (como el Komunista Loko) o en cualquier otra manifestación. Sé que hay muchos, muchos más por conocer en el ámbito del cómic latinoamericano, se que hay gente haciendo grandes cosas y que están en casa insistiendo con sus narraciones dibujadas y siendo felices por momentos y tristes por muchos otros, sé que lo importante es la constancia, la regularidad y ser cada vez más conciente de lo que se está haciendo. Por el momento gracias a Renso y Amadeo, gracias por un nuevo Carboncito, gracias por tenerme en cuenta, gracias a Remo (a quien le debo unas cervezas y espero tomármelas, en estos días, en le parque de El periodista o el parque de El Poblado, en los parques porque estoy en mi periodo de hacerle asco a los antros) y gracias a todos los que crean de forma honesta. Ya te lo decía, estas pequeñas dichas traen ánimos renovados. Ahora mismo me siento a dibujar.

De ustedes, Truchafrita.

PD1: ah, una aclaración, esta no es la entrada acerca de crear, que prometí ayer, así que aún me debo esa y otra más espinosa sobre el rock en Medellín.

PD2: ah, olvidaba que Renso y Amadeo también me mandaron el fanzine Pobre Comic, una publicación más modesta que Carboncito (pero igual de buena) en la que publican exclusivamente los Gonzáles. Mejor dicho, como diría Diego Guerra, hay más y más cómics.

28 de diembre de 2005

Querido Diario:

Días aburridos estos últimos que pasan, no provoca nada, tan sólo tirarse en cama, dormir, ver tv, leer algo o escuchar música. Yo intento ganarle a la pereza y dibujar algo pero no soy tan eficiente como en otros días. ¿A esto le llaman vacaciones? ¡Qué aburrición! Definitivamente, como diría Obelix la gente normal está majareta, por aquello de matarse todo el año trabajando para buscar unas vacaciones en estos aburridores días. Bueno, mientras todo el mundo se va para la costa (a aguantar calor, agua salada, precios por las nubes y a los vecinos, que también se fueron de vacaciones a la costa), algunos de los que aún usamos la lógica y el sentido común disfrutaremos de una ciudad con menos gente.

Diario querido, recuérdame que debo escribir, en estos días, una entrada acerca de lo que considero es crear y otro asunto acerca de lo pienso del rock en Medellín.

Chao, voy a intentar dibujar.

PD: hace unos días dije que Shin Chan lo pasaban a la 1:00 am en Animax, pues estaba equivocado ya que el espacio de Crayon Shin Chan, en Animax, es a las 2:30 am (horario apto para la minoría, a la que pertenezco yo).

27 de diciembre de 2005

Querido Diario:

Un nuevo cómic para ti, que naciste en tiempos asesinos (como ya todos sabemos que dice Paraíso).

24 de diciembre de 2005

Querido Diario:

Te cuento que ayer estuve en el concierto de Los Sorners y la pasé bomba, definitivamente es la única puta banda de Medellín digna de mencionar, qué poder y qué punk. Lastima que el concierto fue en Berlín un bar para niñitos bien en donde la cerveza cuesta tres veces más de lo normal, pero que le vamos a hacer, no todo es perfecto en la vida, además los ricos también tienen derecho a la cultura (los ricos y los pobres. La maldita clase media va por aquí y por allá enseñándoles a todos como es que se escucha la música, que se lee y cual es el cine que vale la pena). Lo más bueno, para mí, del toque de Los Sorners ayer fue que me dedicaron un tema. Sí señores, a Truchafrita Los Sorners le dedicaron el tema Tributo. A mí en la vida me habían dedicado una canción, ayer fue la primera vez y me sentí como un gallito, todo crecidito cuando Malaleche (vocalista de Los Sorners) dijo que el tema era para Truchafrita, gracias, gracias, gracias. Hombre, más conciertos de Los Sorners, más encuentros con los amigos (ayer estaban casi todos los amiguetes), más diversión y más amor (un beso a Margarita y que todos nos envidien porque estamos muy bien).

·····

Otra cosa: la familia de mi madre (tíos, primos, hermanos) planea hacer una cabalgata la próxima semana. Ayer mi mamá me preguntó que si yo iba a ir a lo que yo contesté que obviamente no, que a mí esas cosas no me gustaban. Ya he explicado, en este mismo diario, lo insulso que me parece montarme encima de un caballo y si a eso le sumamos que es para dar una vuelta no más (es decir, uno no se monta para, digamos, trabajar o como transporte) la cosa me parece aún más anodina. Por esa razón es que no me gusta la cabalgata que hacen, en Medellín, en la Feria de las Flores, porque no tiene ningún otro propósito que mostrar un montón de ricos, nuevos ricos, casi ricos y el pueblo raso en general (bueno, los ricos también son pueblo, el hecho de que tengan plata no los saca de la masa ignara) montados en caballos, borrachos, cantando rancheras y vallenatos a todo pulmón, creando una congestión de tráfico y ensuciando buena parte de la ciudad con el consabido cagajón. Si uno comete el error de tener que hacer una vuelta por las partes en que pasa la cabalgata de la Feria de las Flores el asunto es muy maluco. Eso me sucedió a mí hace como cinco años, tuve que atravesar la calle donde pasaban los caballos y el vulgo borracho montado sobre las bestias (aquí habría que preguntarse cual de los dos es la bestia) me tiraban los caballos encima y me insultaban porque era un simple ciudadano de a pie (bueno, podríamos decir que fui yo quien cometió el error o el despropósito de cruzar la calle en plena cabalgata pero es que tenía que hacer una diligencia y estaba de mucho afán, así que no podía esperar a que pasara toda la procesión de bestias sobre bestias).

Mamá después de mi negativa insistió un poco más para que yo fuera a la cabalgata familiar pero cuando se dio cuenta que mi no era definitivo se retiró diciendo: "que tipo tan raro es usted". Seguramente, pero yo no tengo porque montarme encima de un caballo, si alguna vez lo hago espero que sea porque es el único medio de trasporte (digamos que sea, por ejemplo, en una diligencia que tenga que hacer en una llanura, para ir por un médico o para rescatar a alguien de algún peligro y en donde caminar o el automóvil no sean efectivos).

Se despide el tipo más raro del mundo, Truchafrita.

PD1: un saludo a los punkies de postal y de escaparate (como dice La Polla Record). Ayer vi algunos en el concierto de Los Sorners. Es bueno que vayan a ver como es que es que se toca el punk-rock y como se baila, naturalmente (esto también para los musiquitos, de bandas malucas, que también fueron a ver a Los Sorners, a ver si aprenden algo).

PD2: tengo una resaca mortal, pero eso a ti no te interesa así que no digo nada más.

23 de diciembre de 2005

Querido Diario:

Mi trasero no es la octava maravilla, es más bien un culito feo y escurrido (bueno, no me quejo, simplemente digo la verdad). ¿A que viene esta extraña e inusual entrada? A que quiero hacerle un pequeño homenaje a uno de mis más queridos personajes de los dibujos animados (por lo menos de los más recientes porque está visto que lo que se hizo entre las décadas de los treinta y los cincuenta fue de lo mejor): Shin Chan, el niño más travieso (mucho más que el fofo Daniel el Travieso), más necio e irreverente (más que Bart Simpson), más egoísta (mucho más que Tobi) y más divertido del todos los dibujos animados (de todos los más recientes, repito). Una de las piruetas más chimbitas de Shin Chan es su famoso "baile del trasero" y yo, ni corto ni perezoso, para bailar y empelotarme -es decir, desnudarme-, pues me pongo a bailar el baile del trasero como homenaje y agradecimiento al gran Shin Chan.

Ah, para quienes quieran disfrutar de Shin Chan lo pueden ver en el canal Animax, en el espacio de Crayon Shin Chan. En Colombia el horario del espacio es a la 1:00 am, todos los días.

Chao, los dejo con mi baile del trasero.

PD: para quienes no han podido ver la animación del baile del trasero (a la derecha de este comentario) les sugiero que descarguen el plugin de flash para poderla ver.

22 de diciembre de 2005

¡Los Sorners en vivo!

Una vez más la única banda de punk-rock, de Medellín, digna de mencionar en este diario (seamos optimistas y digamos que por el momento, mientras aparece otra banda igualmente buena o mejor) estará una vez más en vivo. Ese grato encuentro, con Los Sorners, será mañana jueves en el bar Berlín (Calle 10 No. 41-65). Y para quienes quieran más información acerca de este concierto, bajar temas y letras completamente gratis o estar atentos a nuevas noticias de la banda pueden visitar su sitio web.

Chao, nos vemos mañana bailando el punk-rock y bebiendo al mismo tiempo.

21 de diciembre de 2005

Querido Diario:

Sabes muy bien que diciembre es un mes cagado, en donde todo el mundo está en plan de fiesta -digamos que la fiesta no es mala pero cuando todo el mundo se propone hacer una misma cosa las vainas ya no se disfrutan tanto-, así que un simple lunes, un martes o un domingo es excusa para parrandear, para juerguear, para beber y quizás, sí ya sabes, meter, por la llana razón de que es diciembre. Es que la gente tiene muchas ganas de olvidar, por un día o por un mes, las angustias de su miserable vida. Sí, yo también tengo una vida miserable (llorar siempre será efectivo...), claro que no juergueo todo diciembre, trato de llevar una vida normal durante este mes loco, aunque algunas circunstancias me lleven por el recto camino de la perversión -el camino del orden y la disciplina siempre será serpenteante-. Esta justificación inicial para disculpar mis faltas de asistencias en este diario: diciembre.

Si al mes le sumamos otras circunstancias, digamos, más fortuitas como: recuperarme de la resaca del Festival de Santa Fe de Antioquia, en donde bebí un poquito más que en Medellín (bueno, yo tampoco bebo tanto, no te hagas una mala imagen de mí); el casamiento de mi hermano, sucedido el pasado sábado 17 de diciembre, y los preparativos para la ceremonia de boda y la recepción de invitados -aquí debo decir también que fui nombrado padrino del matrimonio, recibiré visitas de mis apadrinados cada semana en mi casa y, por si a alguien le interesa, estoy buscando un concilieri que resuelva mis asuntos con otros padrinos- y atender a mi señora madre que está de visita, en Medellín, desde hace una semana, entonces digamos que tengo suficientes excusas para disculparme por mis faltas en el diario y por no haber renovado el cómic de la semana (ya lo haré, ya lo haré).

·····

Cosas buenas sucedidas durante mi largo periodo de ausencia: mi vos fue escuchada, debe ser que mis clientes también leen mi diario porque ya muchos de ellos me pagaron y tengo dinero para vivir y para editar el fanzine de Cuadernos Gran Jefe en su, gran y reveladora, edición número tres (que espero que vea la luz la próxima semana, si es que mi taller litográfico de confianza está abierto para esas fechas). También fui escuchado cuando imploré por almas caritativas que compraran mis fanzines en el Festival de Santa Fe de Antioquia, se vendieron muchos y sobreviví con ese dinero allá en el Festival (agradezco a quienes compraron y, sobre todo, a Marta que muy amablemente recibió mis fanzines en el stand del Festival). Otra cosa buena es que estoy comiendo muy rico, y en abundancia, gracias a que mi madre siempre será mi mamá y, como tal, así haya venido de Nueva York se remanga la blusa para hacer de comer con sopita, arroz, carne y verduras (gracias mamá, aunque nunca leas esto). Como mi hermano se casó yo heredé su gran habitación, con baño incluido, y por fin disfrutaré de mucho más espacio para mis libros, mi música y mis películas (bueno, tampoco es que tenga tanto, es que mi antiguo cuarto era muy pequeñito), esto aunque será por poco tiempo, hasta que nos mudemos de casa, es un respiro para mí, una cosa buena mientras tanto y un obvio motivo de disfrute.

Se despide ecuánime y presto a tomar, una vez más el lápiz, su amigo de siempre Truchafrita.

PD: ah, un saludo a Demián Escudero, por su agradable correo, y a mi amigo Diego Guerra, que es fiel lector de estas paparruchas.

20 de diciembre de 2005

¿Aburrimiento?

Un fragmento del artículo titulado En alabanza del aburrimiento, de Joseph Brodsky (traducción de Margarita Valencia), leído por el autor a los miembros de la clase de 1989 de la universidad de Dartmouth y publicado por la revista El Malpensante en su edición número 66:

"La única forma como el arte puede convertirse para ustedes en un solaz contra el aburrimiento, como el equivalente existencial del cliché, es si ustedes mismos se vuelven artistas. Dado su número, sin embargo, la perspectiva es tan poco halagadora como improbable.

Pero incluso si todos ustedes salen en masa de esta inauguración en busca de máquinas de escribir, caballetes, Steinways de cola, ello no los preservará por completo del aburrimiento. Si la repetición es la madre del aburrimiento, ustedes, jóvenes y despiertos, pronto se verán abrumados por la falta de reconocimiento y la mala paga, ambas crónicas en el mundo del arte. En estos aspectos, escribir, pintar y componer música son evidentemente ocupaciones inferiores a trabajar para una firma de abogados, un banco o incluso un laboratorio.

Y es allí por supuesto donde reside la gracia salvadora del arte. Al no ser lucrativa, es más bien difícil que caiga víctima de la demografía. Porque si, como hemos dicho, la repetición es la madre del aburrimiento, la demografía es el padre".

Eso es todo por el momento, chao.

18 de diciembre de 2005

¡Dónde está MI PLATA!

Una conjunción de circunstancias fortuitas y de decisiones personales hicieron que optara por el freelance. Digamos que siempre será mejor trabajar en casa que en una oficina y que el horario flexible es más cómodo que el rigor de "marcar tarjeta". Sin embargo, el trabajo de freelance tiene una gran desventaja, para quienes creemos que el mundo es justo (no te asustes, aún existen muchos ilusos como yo): el pago. Veamos el proceso de laboro de un freelance: lo llama un cliente -a la hora que sea, no hay horarios- para pedirle un trabajo (yo hago desde carpintería hasta escribir artículos para revistas, pasando por animatics, diseños, diagramación, cómics e ilustraciones). Con el cliente se arreglan los costos y los tiempos. Si por alguna circunstancia uno se demora más de lo estipulado tiene al cliente encima llamando y mandando a decir que "¿qué pasó con el trabajo?", "¿no era para el martes pues?", "estoy esperando que lo mande", y uno trasnochado (porque ya sabes que aquí el horario de trabajo es cualquiera) para poder cumplir. Cuando uno cumple los que se demoran son ellos, los clientes, pero como uno creer que las cosas son justas uno se dice a sí mismo "pues como yo me demoré un día más para entregar el trabajo voy a esperar un poquito para que me pague" y pasan los días y las semanas y los meses y el dinero no aparece: después llama uno y le dicen "ah, sí, espérate yo te hago la consignación en la tarde" y la consignación no llega, una semana después llama uno y otro cuento: "qué pena con vos, mañana a primera hora te consigno", y se queda uno esperando a ver cuando les va a dar la puta gana de pagar un trabajo que hice hace un mes, hace seis meses o hace un año -a mí me deben un trabajo hace un año y aún no sé cuando me van a pagar, me han dicho que "mañana a primera hora mando el mensajero para que te consigne", pero creo que el mensajero o se murió o se voló con mis pesitos-. Para saber que cliente se demora más en pagar sirve usar la fórmula de: entre más moleste con el trabajo más se demora en pagar por el mismo. Toda esta llorada porque estoy en esas, no tengo un puto peso -y es verdad, no tengo ahorros de mierda ni de nada, tan sólo dos billeticos que me durarán hasta mañana- y me deben un billete que podría dejarme tranquilo unos dos o tres meses, sin embargo a mis clientes no se les ocurre pagar, ¿por qué?, ¡yo qué carajos voy a saber! (o mejor dicho sí sé: ellos se quieren hacer los vivos y creen que yo soy el güevón, quizás tengan razón). Se supone que cada semana tienen la intención de consígname a primera hora…

Bueno, mañana prestaré plata y me uniré a la inmensa mayoría de deudores que pueblan el planeta -eso es quizás lo que me diferencia de muchos, no tengo plata pero tampoco le debo un peso a nadie-, no se caerá el mundo ni tampoco seré menos feliz, espero. Eso sí, estoy empezando a creer que sí se caerá el mundo el día en que estos clientes míos se dignen a pagarme lo que me deben y estoy seguro de que, cuando llegue ese momento, sí seré más feliz.

·····

Otra cosa: mañana parto para Santa Fe de Antioquia al VI Festival de Cine y Video (iba a partir hoy pero mi trabajo de freelance me lo impidió). Pero bueno, qué no cunda el pánico que yo, como expliqué antes, no tengo plata, lo que pasa es que estoy en calidad de invitado así que mis gastos corren por cuenta de la gente del Festival. En Santa Fe de Antioquia se pasa bomba y así lo haré (lástima que es tierra caliente). Daré una charla sobre cine animado japonés, presentaré unas películas y estaré pendiente de que un alma caritativa compre los fanzines de ROBOT cómics porque los voy a llevar para que se vendan todos allá. Ya sé, ya sé, estoy muy cansón con eso de que me compren los fanzines pero es que de eso se trata, ¿o es que quieren que también los regale como hacemos con la gacetilla de ROBOT, con las entradas al cine club de Cinema Zombie y su fanzine? Tampoco tiren tanto de la cuerda, miren que no tengo plata y, también, dejen de ser tan miserables que los fanzines tan sólo cuestan entre $1.000 y $2.000 (entre 0.4 y 0.8 US), mejor dicho la revolución cultural, el cómic para todos, por fin la lectura está alcance del pueblo.

Chao, nos vemos en Santa Fe de Antioquia.

PD: vuelvo el lunes así que nos vemos luego.

7 de diciembre de 2005

¡Regalazo!

Empieza diciembre y esa tromba loca por comprar y gastar y gastar. Pero tranquilo, que si usted quiere quedar muy bien con un amigo o una amiga y que no le cueste mucho pues aquí le ofrezco la colección completa de los fanzines de ROBOT cómics. He decidido incluir toda la colección en este sitio web para que usted se entere de las novedades y publicaciones, no sólo de Truchafrita sino del resto de los amiguetes que publican en ROBOT cómics. Así que es muy sencillo, escríbame diciéndome que le interesa adquirir la colección de ROBOT cómics (además prometo obsequios adicionales) y yo le explico, si vive fuera de Medellín, como hacemos para que usted disfrute de los productos del único y serio proyecto editorial de cómics de Colombia (o por lo menos que yo conozca).

Para quines viven en Medellín ya saben que tenemos cinco puntos de venta: Librería Palinuro (Cra. 42 No. 54-58), CMYK (Cra. 43C No. 7D-33), Librería Al Pie de la Letra (Cll. 49C No. 64C-42), Librería Nueva (Cra. 49 No. 52-45) y Galería 39-30 (Av. 74B No. 39-30, únicamente los miércoles de 6:00 pm a 11:00 pm).

Bueno chao.

1 de diciembre de 2005

 

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