Junio de 2007

Querido Diario:

De vez en cuando se pierde el camino. De lo que va de este año gran parte de mi trabajo en cómics ha sido una perdida de tiempo, no por el trabajo en historieta en sí, sino por la orientación que algunos quisieron darle a mi trabajo y por el hecho de que yo me comí una serie de cuentos relacionados con esa misma orientación. Siempre he pensado en mi trabajo en cómic como un oficio, un asunto más de constancia con la creación que un acercamiento vago, a tientas y fortuito (como podría ser la orientación "artística" del mismo). Mi trabajo en la creación de historietas es más una labor de constancia y un oficio que un arte, sin embargo estos últimos meses me creí el cuento de que era hora de iniciar una carrera hacia una valoración artística de mi trabajo en particular y del cómic en general, lo que sucedió fue un descalabro, toparme con la dura realidad, de darme cuenta que me falta aún demasiado trabajo para que mis cómics sean considerados dentro de una esfera artística y que ese mismo circulo de lo que llamamos lo "artístico" desconozca por completo la manifestación, como cualquier gente de a pie, como cualquier hijo de vecina. Y vaya cosa paradójica, buscando que mi trabajo en cómic sea considerado como algo artístico cuando yo siempre me he sentido mucho más a gusto pensando en mi creación en historieta como un asunto de oficio. "Qué cagada, qué perdida de tiempo", me he estado diciendo a mí mismo en estas últimas semanas por haberme dejado llevar por las supuestas mieles del éxito artístico en una serie de eventos que resultaron todos un fiasco. Está bien, está bien, se hicieron cosas pero no se logró ni la mitad de lo que se quería hacer simplemente por la falta de respeto ante un trabajo, irrespeto que solo es traducible si se entiende el total desconocimiento de los marchantes y comisarios del arte de Medellín frente al cómic. Lo que más me duele es que yo, que he trabajado sin contar nunca con apoyo financiero (salvo contadas excepciones en donde el apoyo ha sino pírrico) haya caído tan fácil ante la primera muestra de interés de parte de la institucionalidad (con otro apoyo también insignificante...).

Ya dirás vos que estoy dando patadas de ahogado y tenés razón. Como diría un comentarista de fútbol colombiano "ya no hay tiempo de llorar". Que vuelva a caer o no ante la tentación de otro evento "artístico", puede que sea posible (además, ese no es el problema, el conflicto es con la falta de respeto frente a mí trabajo sumado a un desconocimiento de la manifestación misma, traducido en una miserable financiación para emprender un proyecto digno de mostrar). "Tengo que apechugar y seguir adelante", me digo a mí mismo, sobrellevar la burrada cometida y retomar el camino, seguir trabajando y desarrollando mi oficio de dibujante de cómics. Lo que pasa es que desde hace unas semanas no he podido, es demasiada la carga de frustración. Aunque parece que cada día desaparece más ese descontento, su disminución no se traduce en un trabajo efectivo, en retomar los lápices y apechugar, seguir, por eso te tengo que escribir esto hoy, querido diario, a ver si contándote esto a vos quizás vomite por fin los sapos que tengo en la garganta y vuelva a hacer cómics, que es lo que más me gusta de esta miserable y puta vida.

Chao.

27 de junio de 2007

Querido Diario:

¿Te acuerdas del detective Muñoz, del que hablabamos el mes pasado? Pues bien, aquí va su primera aventura, una tirita corta que funge, en este caso, como cómic de la semana.

Chao, más cómics y más lecturas para todos.

19 de junio de 2007

Sartre y Joe Sacco

La primera es de Jean-Paul Sartre, de su libro La Náusea:

He pensado lo siguiente: para que el suceso trivial se convierta en aventura, es necesario y suficiente contarlo. Esto es lo que engaña a la gente; el hombre es siempre un narrador de historias; vive rodeado de sus historias y de las ajenas, ve a través de ellas todo lo que le sucede, y trata de vivir su vida como si la contara. (Jean-Paul Sartre, La Náusea, Unidad Editorial, Madrid, 1999, pág. 53).

La segunda es de Joe Sacco, uno de los mejores, uno de los más singulares y lucidos dibujantes de cómics de la actualidad en una entrevista concedida al suplemento Radar, del diario argentino Página 12:

Las cosas han cambiado. En parte porque los editores son más jóvenes, de una generación que creció muy ligada a la cultura pop y ya no estigmatiza los comics. Y también porque en los últimos años apareció una gran cantidad de autores de calidad en este medio, y la historieta alcanzó una masa crítica que le permitió dar el salto. Ese salto es el que lleva a los libros de historieta, por ejemplo, a las páginas de la sección de reseñas de libros del New York Times. Un par de domingos atrás había dos comics reseñados, como cualquier otro libro. Eso hubiese sido algo impensado hasta hace muy poco, y hoy es lo más natural del mundo.

Esperemos que en el Colombia, dentro de veinte o treinta años (o mejor cincuenta para no equivocarme) las cosas sean igual o parecidas, que el cómic por fin de el salto. Agradezco a Diego Guerra el hacerme llegar la entrevista, la misma que pueden encontrar completa aquí. Ah, si tan sólo la gente leyera cómics, si tan sólo leyera los buenos autores como Joe Sacco, Art Spiegelman, Daniel B, Clowes, Burns, Tomine, McCloud, etc. Ah, si tan sólo leyeran. Como me escribió un amigo en estos días: ¿Consumir libros? ¿En el país del vallenato?

14 de junio de 2007

Querido Diario:

Antes que destilar mala lache, como usualmente lo hace este servidor, hoy solo tengo una pequeña nota de agradecimiento, decirle a unas personas gracias, gracias: a Carlos Galeano y a Vanessa, a Elkin Restrepo, a Juan Carlos Orrego, a Pascual Gaviria, a Diego Guerra, a mi coleguilla y gran compinche Jonnhy Benjumea, a Carlos Uribe, a Ándres García, a mi mejor jefe César Hurtado, a mi monita, a todos miles de gracias, seguir en esta vaina es gracias a dos razones: el agradecimiento sincero de gente con verdadera calidad humana y a la maravillosa promesa de la creación, que hace que todo se renueve, como el pase mágico que revive al muerto, que todo el mundo cree que ya no puede resucitar.

10 de junio de 2007

PD: para vos también hay agradecimietos, amigo lector, vos sabés que este mundo está casi perdido pero que algunos, como vos y los de pila antes mencionados, hacemos que aquí haya por lo menos un ápice de esperanza.

Fiesta-lanzamiento libro de ROBOT. Ultima llamada

Pues sí, mañana es la súper fiesta-lanzamiento del libro de ROBOT, súper porque esta vaina no se había visto nunca en este pueblo (¿O a ver pues quién lo ha hecho ya? ¿Ah?): le vamos a regalar el libro recopilatorio de ROBOT (43 primeras ediciones), el fanzine Fiesta en la Catedral, un relato de Jorge Iván Agudelo (aka Periquito Azacán) e ilustrado por Joni y la reedición de la gacetilla número cuarenta de ROBOT, conmemorativa del lanzamiento del libro de ROBOT, además va a disfrutar usted de una fiesta amenizada por la delantera más destacada de la música electrónica local, tres máquinas de primera: Palomo, Mala y Neuma, del sello Series. Así que la vamos a tirar es pero toda y todo esto por miserables $15.000 (que para algunos será caro... ay, ay, ay, quien entiende al ser humano), y por esto mismo es que decimos que: EL QUE NO VAYA ES UN BOBO. Yo, por ejemplo, te cuento aquí pasito que ese día me voy a pegar una borrachera de muerte, además de bailar y saltar que hace rato no lo hago (además porque yo soy un trompo ni el hijueputa, pregúntenle y verán a los que me han visto bailar).

Nos vemos las caras mañana en la fiesta-lanzamiento. Aquí podés ver el flyer de la fiesta y aquí hay más información sobre este asunto.

7 de junio de 2007

Querido Diario:

Vamos a darle un vistazo a una cita de George Orwell aparecida en el prefacio de su novela Rebelión en la Granja (Casa Editorial El Tiempo, Bogotá, 2004), titulado Libertad de Prensa:

El hecho más lamentable en relación con la censura literaria en nuestro país [Inglaterra] ha sido principalmente de carácter voluntario. Las ideas impopulares según se ha visto, pueden ser silenciadas y los hechos desagradables ocultarse sin necesidad de ninguna prohibición oficial. Cualquier que haya vivido largo tiempo en un país extranjero podrá contar casos de noticias sensacionalistas que ocupaban titulares y acaparaban espacios incluso excesivos para sus méritos. Pues bien, estas mismas noticias son eludidas por la prensa británica, no porque el gobierno las prohíba, sino porque existe un acuerdo general y tácito sobre ciertos hechos que no deben mencionarse. Esto es fácil de entender mientras la prensa británica siga tal como esta: muy centralizada y propiedad, en su mayor parte, de unos poco hombre adinerados que tienen muchos motivos para no ser honestos al tratar ciertos temas importantes. Pero esa misma clase de censura velada actúa también sobre los libros y publicaciones en general, así como sobre el cine, el teatro y la radio. Su origen está claro: en un momento dado se crea una ortodoxia, una serie de ideas que son asumidas por las personas bien pensantes y aceptadas sin discusión alguna. No es que se prohíba concretamente decir "esto" o "aquello", es que "no está bien" decir esas cosas, del mismo modo que en la época victoriana no se aludía a los pantalones en presencia de una señorita. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se encontrará silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en la prensa popular ni en las publicaciones minoritarias e intelectuales.

Vaya Lolo, esta cita si que me recuerda los periodiquitos y, en general, el caso de los medios de comunicación en de Locombia.

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Otras dos cosas: te invito a que te pasés un rato por el sitio web de Joni, un nuevo lugar en donde nuestro coleguilla expone dibujos, cómics y animaciones muy, pero muy buenas. Dale, yo sé que no te vas a arrepentir.

Lo otro es que te invito a que mirés un nuevo cómic, en tu sección favorita, el cómic de la semana, que en esta ocasión presenta una historieta publicada originalmente en la revista bogotana Piedepágina (número 11, abril de 2007). Aquí aprovecho para agradecer a Sandra por regalarme su ejemplar de Piedepágina (hombre, para poder tener el cómic publicado, porque la gente de la revista pues no me mando un ejemplar. Esperemos que en próximas colaboraciones se acuerden más de mí).

Chao.

6 de junio de 2007

Dos vainas que me gustaron

La primera es Bazuco Radio. Ya sé, ya sé, algunos ya lo escucharon pero los que no han oído al profesor Bazuco y a su fiel escudero Danilo el Romántico se están perdiendo de una divertida serie radial en donde este par de personajes destruyen paradigmas y renuevan gustos musicales, todo con una conducción entre dulce y ácida. Aquí está escúchenlo, a mí me gusta mucho, lastima que hay que esperar una semana, y a veces hasta mucho más, para poder disfrutar de un nuevo capitulo.

Aclaración: claro, claro, Bazuco Radio recuerda un poco esa irreverencia ya trasnochada de algunos espacios de la radio local y nacional pero van un poco más allá y divierten que es lo que los otros trasnochados no hace ni hacían (irreverente también es una palabra ya muy manida y trasnochada).

La segunda tiene una aclaración apriori: aborrezco myspace, siempre me ha parecido un sitio caótico en términos estéticos (yo me pierdo ahí) y no comulgo mucho con algunas de las comunidades de mutuo elogio que se forman, en la gran mayoría de las veces, en torno a nada (como parece suceder con otra vaina que me gusta muy poco también: flickr), pero ayer llegó a mi correo un mensaje de mi colegilla Inu Waters para que le diera un vistazo a su "myspace" a propósito de unas animaciones suyas que había montado ahí. Las miré y me gustaron mucho, así que mirá a ver si a vos también te gustan (tratando de ignorar un poco el desagradable entorno de esa mierda llamada myspace).

Chao.

PD: no respondo por nada, a mí estas dos vainas me gustaron.

4 de junio de 2007

 

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