

Junio de 2008
Querido Diario:
Hoy te iba a contar sobre mis aventuras en Armenia y en Bogotá pero resulta que justo hoy me voy a hacer un ejercicio al que me invitó Anna Bas Backer, una artista holandesa que propone una maratón de 24 horas haciendo cómics. Si te gustan las historietas y tomar cerveza te invito a que vayás mañana miércoles, a partir de las 7:00 pm, al Taller 7 (Cra. 41 No. 46-67) a que veás el resultado de tan extenuante prueba de resistencia, allá estaré también vendiendo mis fanzines, a ver si por fin comprás algo (yo igual espero poca gente, porque el cómic no gusta en Locombia).

Si querés saber más sobre el asunto visitá esta entrada en el web blog de robot, ahí hay un poco más de información.
Chao, nos vemos mañana en Taller 7.
PD: lo de Armenia y Bogotá te lo cuento en unos días.
24 de junio de 2008
Nuevos puntos de venta en Bogotá
Después de mi viaje por Armenia y Bogotá he dejado algunas cosas buenas, como por ejemplo abrir dos nuevos lugares de venta, en la ciudad capital, de mis fanzines y del libro de robot: Spooky House (Cra. 5 No. 21-84) y la Librería Exopotamia (Calle 11 No. 4-14), ésta última en el centro de Bogotá, al lado del la Biblioteca Luís Ángel Arango. Los anteriores sitios de venta, en la capital, ya no existen, por eso se abrieron estos nuevos, y lo mejor de todo es que ahí pueden encontrar, además de toda la colección de fanzines (a excepción de los ejemplares agotados), los más recientes títulos del fanzine Cuadernos Gran Jefe: la edición número cuatro y la edición especial titulada Conversaciones.
Sobre el viaje y mis experiencias en Armenia y Bogotá te contaré en unos días, ahora estoy organizando la casa y quizás me demore un par de días en terminar de llegar.
Chao.
PD: mil gracias a mi amigo Rodrigo por ayudarme con la búsqueda de nuevos sitios de venta.
20 de junio de 2008
Mis cómics en Armenia

He sido invitado por el colectivo de la Revista Larva para presentar mi exposición itinerante en la ciudad de Armenia, así que este jueves paratiré para tierras cafereteras a dar también una charla sobre mi trabajo en cómic. Esta es la programación completa del evento:
Dimensión Desconocida.
Alrededor del cómic y sus aportes al diálogo cultural.
Centro Cultural y Museo del Oro Quimbaya.
Avenida Bolívar No. 40 N-80 Armenia, Colombia.
Programación:
Jueves 12 de junio. 3:00 a 6:00 pm.
Apreciaciones globales. Charla para acercarse a las manifestaciones del cómic en el mundo. Proyección de imágenes.
Viernes 13 de junio
El cómic colombiano: Prácticas anónimas.
Recorrido por las creaciones y momentos más importantes del cómic en nuestro país. Proyección de imágenes. 3:00 a 6:00 pm.
Charla con Álvaro Vélez, Truchafrita.
Presentación de la exposición “Cuadernos Gran Jefe”. 6:20 a 8:00 pm.
Sábado 14 de junio. 10:30 a 12:30 m.
Exposición guiada.
Álvaro Vélez, Truchafrita.
Exposición “Cuadernos Gran Jefe”.
Así que si vivís en Armenia, o en sus alrededores, pues te invito a que te pasés por el Museo del Oro Quimbaya, para que hablemos un rato sobre la historieta y, de paso, podás ver algo más de mi trabajo. Ah, voy a llevar muchos fanzines, así que llevá algo de dinero para que te podás llevar publicaciones también.
10 de junio de 2008
Hablando sobre varias cosas
Chimpandolfo: ¿Cómo es eso de que los ricos y los pobres son lo mismo? Eso que vos has dicho desde hace rato.
Truchafrita: Que la única diferencia entre las clases más ricas y las más pobres es su poder adquisitivo. Ambas clases funcionan como castas, es difícil que estas se relacionen con otros sectores de la sociedad a menos que se trate de un caso muy especifico; además de la falta de movilidad, ricos y pobres, tienen por igual una serie de valores muy arraigados que los definen: la fuerte moral religiosa, la cohesión de grupo, la desconfianza por el que no es o no se parece a ellos. Los sectores más ricos y más pobres de nuestra sociedad son los más conservadores, los que están en firme desacuerdo con las ideas liberales y por lo tanto quienes más impiden su ejecución. Ambas clases tienen visiones enfermizas con respecto a los valores familiares, enfermizas porque defiende a toda costa la familia pero no como pilar de valores democráticos o liberales dentro de la sociedad sino como bastión para proteger las tradiciones religiosas asociadas con un falsa civilidad (el matrimonio, el patriarcado, la obediencia y sumisión plena, el orden impuesto u obligado). Por eso es fácil que la gran masa de pobres sea fácilmente dominada por el pequeño sector de ricos, porque ambos comparten los mismos valores: los pobres sientes que sus gobernantes respetan sus valores y los ricos tranquilos porque saben que sus gobernados no van a alzarse ya que ellos defienden valores que los otros avalan.
Chimpandolfo: Bueno, entiendo más o menos…
Truchafrita: Te lo voy a explicar de otro modo. A los muy ricos y a los muy pobres, casi por igual y gracias también al auge de la cultura del narcotráfico, aquí en el interior de Colombia (aunque podría aplicarse, con otros ejemplos particulares, en otras sociedades), les encanta la música popular: música de despecho, la ranchera, los vallenatos; les encantan los caballos y lo que tiene que ver con la vida rural (en muchos casos el lado más negativo de la vida rural, asociado a la amplia tradición de explotación y abuso del poder en el campo Colombiano), sienten que es necesario ir a misa, guardar los sacramentos, los mandamientos y todas esas cagondeces de la Iglesia Católica (pero guardarlos sólo para aplicarlos cuando les conviene) y lo otro es que, a los más ricos y a los amplios sectores de la clase más pobre en Colombia, a los dos, les encanta, se muerden, riñen y matan por el dinero, unos porque no tienen y los otros porque sienten que no tienen suficiente y quieren más.
·····
Truchafrita: Es absurdo, estamos perdiendo la seguridad alimenticia en el mundo.
Chimpandolfo: ¿Absurdo? ¿Es qué cuándo la hemos tenido pues? Lo que pasa es que parece que ahora sí les va a tocar a todos. Un montón de entupidos es que somos, ahora ya no hay forma de recuperar las miles de toneladas que tirábamos al Pacífico sur como consecuencia del capitalismo salvaje.
Truchafrita: ¿Y eso por qué? No entiendo.
Chimpandolfo: Vos si sos muy bobo, tan inteligente para unas cosas y tan bruto para otras. Para aumentar los precios, la lógica de la oferta y la demanda, un cálculo que se le salió de las manos al mercado internacional, hace muchas décadas, empujándonos al bien llamado capitalismo salvaje.
Truchafrita: Ah, es que también ponerse a cultivar para biocombustibles sin mejorar el asunto alimenticio.
Chimpandolfo: Ese no es el verdadero meollo del asunto. La inminente falta de alimento es, sobre todo, culpa de esta reproducción tan hijueputa que está teniendo el hombre en estos momentos. Ya contamos con 6.500 millones de habitantes. Además China e India entraron ya a comprar alimentos porque con esa reproducción que tienen, al punto de paroxismo, necesitan más comida para alimentar todas esas bocas. Lo peor de todo es que tanta reproducción humana acaba con todo, vea no más: más inseguridad alimentaría, calentamiento global, desastres naturales de todo tipo, aumento desmedido de la demanda de hidrocarburos que, a su vez, incentiva los aspectos anteriores, como un círculo vicioso: entre más se reproduzca el humano, más demanda de petróleo y más sube, y más caros se ponen los alimentos, y más tierras hay que cultivar y más hidrocarburos hay que quemar y más calentamiento global. No es que ya lo decía Luis Buñuel, hace años, en sus memorias (Mi último suspiro. Plaza & Janés. Barcelona, 1982), que el verdadero problema de la humanidad sería la sobrepoblación. A ver pues si existe ese que llaman dios y nos traer un desastre natural bien triple hijueputa, que acabe con la mitad de la población mundial de un tajo y nos quitamos ese problema por un par de siglos.
Truchafrita: Ay, siquiera no voy a traer hijos a este mierdero, que me toque toda esa baraúnda a mí pero que nadie me reclame porque está viviendo en este hueco sin haberlo pedido.
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Chimpandolfo: Bueno, ¿y qué me decís de Barack Obama?
Truchafrita: Hey, yo prometí no hablar de política por un buen tiempo.
Chimpandolfo: Vos sos bobo, si es que uno habla de política todo el tiempo. Todo acto humano es un acto político, porque tiene que ver con relaciones de poder y con lo público. Dejá de comerle cuento a los que dicen “yo no hablo de política”, entonces muérase porque un ser humano que no hable de política, o que no esté relacionado con ella, pues no es humano o ya está muerto.
Truchafrita: Pero eso es en el sentido más amplio de la palabra, no me enredés que yo más o menos entiendo sobre el asunto. No quiero es hablar de la política de partidos, de supuestos sistemas democráticos, de la electoral, de la norteamericana, para ser más específico.
Chimpandolfo: Ah, pero estás muy quisquilloso, contáme solamente que te parece si gana Obama en Estados Unidos.
Truchafrita: Nada, que nos come más el coco porque Uribitas sólo le apostó a ese caballo del infierno que es Bush, así que si gana Obama no sólo vamos a perder porque seguimos con Uribitas aquí (por lo menos unos seis años más, esperen y verán, porque la gente es muy burra) sino que además vamos a tener un no aliado en la Casa Blanca.
Chimpandolfo: No pues, para lo que nos sirvió Bush.
Truchafrita: Por eso, si no sirvió dizque el “amigo”, ahora nos va servir menos el que no parece que lo vaya a ser.
Chimpandolfo: ¿Y de las relaciones entre Colombia y Venezuela?
Truchafrita: Bueno, ya no molestés más con ese tema, de eso ya escribí hace un tiempo y me reitero: que se den leña ese par de sistemas de pacotilla y a nosotros, los ciudadanos de Colombia (que somos bien poquiticos) y de Venezuela, que nos dejen en paz.
5 de junio de 2008
Políticos, pero políticos colombianos
Mi pelea es también con toda la clase política colombiana. La de ahora, la de antes y la que venga. Son unos granujas. Los que se hacen pasar por servidores públicos lo que son es aprovechadores públicos, don nadies que no han hecho nada y que se apoderan de las alcaldías, las gobernaciones, la presidencia de la república. En manos de ellos ha estado el país y miren el desastre que es. La diferencia de los políticos de antes es muy pequeña. Los de antes eran cultos y no eran ladrones. Los de ahora son incultos, rateros, rapaces, voraces. Pero ni los unos ni los otros, ni los de antes ni los de ahora, han sido generosos. Han visto todo con una mezquindad inmensa. Han llenado a Colombia de leyes, de trabas burocráticas que no dejan respirar, que no dejan vivr. Y cada uno que llega, llega a cambiar las reglas de juego, a imponer más trabas burocráticas, más dificultades. No nos dejan vivir y no veo la forma de salir de ellos.
Este es un aparte de la entrevista, concedida al periódico Alma Mater, de la Universidad de Antioquia (junio de 2008), por Fernando Vallejo, un señor muy respetado en esta casa y uno de los pocos escritores colombianos, y quizás mundiales, que usan la palabra como la mejor de sus espadas (al fin y al cabo esa es el arma de los escritores). La entrevista es con motivo de su visita, el pasado 22 de mayo, a la Universidad de Antioquia, donde dio una charla que giró, en su mayoría, a favor de los animales y en contra de la Iglesia Católica (aún tocado por la estela de su más reciente libro La puta de Babilonia).
En la charla, como siempre, contrastaba la potencia de sus palabras, de lo que decía, con su figura menuda y su talante distendido. Es que Fernando Vallejo es así, su fuerza está en la palabra, en lo que dice (más con la escrita que con la oral). Mucha gente suele criticarlo por ser tan duro, a mí me parece que precisamente eso es lo interesante de Vallejo, su dureza, su rabia (bueno, la gran mayoría de la gente que lo critica no lo ha leído, así que no sabe que en su escritura es capaz de pasar de la furia y la belleza, a la nostalgia, a la melancolía y hasta a la felicidad. Pero qué le vamos ha hacer, la gente es así). Más que duro, o puto, o rabioso, o resentido como le dicen algunos (ah, la gente... y sobre todo la que no lo lee), Vallejo es un autor necesario para nuestra sociedad. Bueno, eso pienso yo porque si vos pensás lo contrario pues allá vos.
Chao.
4 de junio de 2008

