


Marzo de 2008
Querido Diario:
El jueves pasado me fui a beber unos tragos y terminé bebiendo dos botellas de ron, y varias cervezas. Bueno, no me las tomé solo, sino con algunos amigos, pero así igual terminé bebiendo mucho, tanto como hacía mucho tiempo no bebía. Así que el resultado fue obvio: el viernes estuve todo el día tirado en la cama pasando una resaca de los mil demonios, sin poder trabajar, y ayer sábado aún tenía resaca de los tragos del jueves. Por todo eso, y sobre todo porque la bebida me está quitando tiempo de trabajo, y trabajo que quiero hacer (dibujar, leer, escribir), pues he estado pensando seriamente en dejar de beber, creo que ya fue bueno con el asunto -lo mismo pasó con las drogas y ya llevo casi dos años sin necesidad de consumir-. Bueno, o por lo menos reducir drásticamente el consumo de bebidas alcohólicas (igual este no es un tema nuevo para mí pues de unos seis meses para acá he reducido mis juergas lo que me ha permitido, entre otras cosas rendir más y mejor a la hora de hacer mi trabajo, claro que sí, dibujar cómics). Desde ayer en la tarde pude sentarme nuevamente a dibujar y hoy lo he hecho todo el día, parece que la bebida ya no va a poder más conmigo, o por lo menos -como dije antes- va a poder conmigo cada vez menos, porque cada vez más me gusta y disfruto más estar sobrio, para que mi lápiz se deslice suavemente sobre el papel y para que mis dedos y mi cabeza no me duelan tanto cuando tecleo los botones del teclado. Igual no se trata de un arrepentimiento de resaca, no guardo odios ni remordimientos de lo que hice cuando consumí drogas (pasé muy bueno, muy delicioso, pero el asunto llegó a una repetición sin sentido que, precisamente, le perdí el sentido a seguirme drogando. Imagino que eso mismo puede estar pasando con la bebida). Así que dejemos hasta aquí: aún no dejo la bebida pero voy a seguir reduciendo su consumo de manera paulatina.
·····
Otra cosa: esta semana empecé a leer La Colmena, de Camilo José Cela, una novela que quería leer desde hacía rato, apenas la estoy empezando pero me está gustando. Precisamente de la edición que tengo de La Colmena (Espasa Calpe, S.A., Madrid, 1999) saco hoy este aparte que, aunque se trata de una introducción de la edición, lo escribe el mismo Cela a propósito de su trabajo en la escritura de la novela en cuestión, un extracto que bien se puede entender para el trabajo con varias manifestaciones artísticas y no sólo con la literatura (con el dibujo de historietas, por ejemplo, que es lo que más gusta en esta casa):
Los escritores suelen ser más bien necios y pedantes y aseguran (salvo excepciones) que para esto de escribir se precisa un ambiente determinado y propicio: para algunos tumultuario y anestésico (Bernanos, por ejemplo, que escribía en los cafés); para otros recoleto y tupido de precauciones (Juan Ramón Jiménez, pongamos por caso, y otras flores de histeria). Este presuntuoso presupuesto dista mucho de ser verdad: para escribir libros, lo único que se necesita es tener algo que decir y un fajo de cuartillas y una pluma con que decirlo; todo lo demás sobra y no son más que ganas de echarle teatro al oficio. Con un fajo de cuartillas y una pluma se puede escribir El Quijote y La Divina Comedia, desde luego, salen pocas veces (pág. 13).
Así que basta de perendengues y de ser tan melindroso y adelante con la escritura o, lo que es mejor, con los cómics que hace rato querés hacer y que por pereza llevas pospuestos desde hace casi una eternidad.
Chao.
PD: una última cosa, te regalo esta mini historieta, que ahora funge como cómic de la semana y que salió hace unos días en la edición 55 de la gacetilla de papel robot.
30 de marzo de 2008.
Querido Diario:
Mirá este aparte tomado de la sección Avisos, en el Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá, escrito por Francisco Antonio Zea. Este es un texto que hace parte de una argumentación escrita sobre la educación y la escuela pública y que tan bien cae para estos tiempos, como para los que ya pasaron:
¡Augustas sobras de nuestros soberanos! ¡Manes de aquellos ilustres muertos que con y tanto afán trabajaron por nuestra ilustración! Que mi débil voz penetre hasta los horrores del sepulcro y sea capaz de animar nuestras cenizas para introduciros en estas melancólicas escuelas, en donde se ha pertrechado la barbarie contra todos los ataques del buen gusto y de donde, en lugar de los grandes hombres que vosotros os prometíais, ha salido un torrente de ergotistas, cuya confusa gritería no deja escuchar la voz de la razón y cuya venida desolante ha sofocado las semillas de la felicidad, que vosotros nos preparabais. ¡Gran Dios! En estos lugares destinados a la habitación de la sabiduría, es precisamente donde la ignorancia erigida en divinidad... Pero no nos dejemos arrastrar del entusiasmo, apartemos de nuestra vista el cuadro lastimoso del rancio fanatismo (Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá, 1 de abril de 1791).
No sobra decir que el Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá fue el primer periódico de Colombia, cuando ésta aún era colonia de España (durante el Virreinato de la Nueva Granada).
24 de marzo de 2008
Querido Diario:
Empiezo como terminé ayer: hablando de cómics, porque dentro de un mes abro una exposición de mi trabajo en la Universidad de Antioquia (mi alma mater), ya te hablaré de eso con tiempo. Pero lo mejor de todo es que, con la exposición, parece que la Universidad me va a publicar la siguiente edición de Cuadernos Gran Jefe, un número especial llamado Conversaciones. El fanzine va a salir muy bonito, es el doble del formato de las ediciones anteriores de Cuadernos Gran Jefe y la portada, al igual que la edición inmediatamente anterior, es en dos tintas. El fanzine ya está terminado, justamente ayer acabé el último cómic, que te regalo en la sección del cómic de la semana y que sacaré de ahí justamente en una semana para que se vaya definitivamente a esta edición especial, en papel, de Cuadernos Gran Jefe, titulada Conversaciones. Ahora, si quieres tener el fanzine pues espérate un poquito más de un mes que en eso estará listo, mientras tanto puedes conseguir los fanzines anteriores. O si vives fuera de la ciudad de Medellín pues ya tenemos tienda virtual que, por el momento, sólo ofrece unas cuantas ediciones pero que pronto tendrá todo el repertorio de la Editorial Robot.
Chao.
PD: había olvidado comentar que en este mes, y en este año, esta página web cumple tres años. Ah, cuántos cómics, cuántos dibujos y comentarios en este diario...
20 de marzo de 2008
Todos para afuera
Ehh, qué cosa tremenda es el populacho, cosa difícil, complicá -como diría el costeño-, porque en cuanto le ponen un "puente" festivo a la gente hay mismo se emperran a salir, despavoridos de las ciudades, a ensuciar las playas, a acabar con la poquita naturaleza que nos queda, a chamuscarse en un sol de costa, a gastarse el billete que no tienen, a ponerse su sombrero vueltiao (en la versión colombiana) o el fez típico de su terruño local o nacional y, en definitiva, ha hacer lo que todo el mundo hace, el mandato de las masas, porque llegaron las vacaciones. Adiós, hasta nunca, les digo yo desde la ciudad, porque yo no me muevo de aquí, yo no necesito vacaciones porque, como he dicho muchas veces, no las tengo y al mismo tiempo las tengo todo el año. Adiós, déjame la ciudad sola, sin tanto smog, sin tanta fila, sin tanta gente por favor, qué gentío el de estas ciudades del tercer mundo, ya no hay por donde caminar, humanos por todos lados, humanos comiendo, humanos hablando, humanos yendo a cine, al supermercado, a la discoteca, a los parques, humanos depredadores, humanos viciosos, humanos charlatanes, humanos, humanos y más humanos. Váyanse a acabar con la Sierra Nevada de Santa Marta, el Parque de los Nevados, las costas vírgenes del Pacifico y las manoseadas costas del Atlántico colombiano, a fumar marihuana en Tierradentro, a escalar el Nevado del Cocui, a ver mafiosos en Melgar y en Santa Fe de Antioquia, a bostezar con las procesiones de Semana Santa de Popayán, Mompox o Pamplona, váyanse, váyanse a pasear que sus vidas son muy miserables, pero eso sí acaben con todo como bien sabe acabar el ser humano con lo que se le atraviese, váyanse que yo aquí en mi casita veré, una vez más, documentales sobre los misterios de la vida de ese impostorcito llamado Jesús (o mejor dicho de ese otro invento), más revelaciones sobre los rollos del Mar Muerto, Quo Vadis, los últimos días de Pompeya, la rebelión de Espartaco y varias cosas más, mientras sigo haciendo lo que más me gusta en la vida, más que el arequipe, más que los deportes extremos, que pasear en Melgar y la costa, que confesarme y comulgar, que pecar y rezar para empatar: claro que sí muñeco, dibujar cómics.
Chaolín, disfruta tus vacaciones.
19 de marzo de 2008
PD: a propósito de cómics, de los cuales no hablaba hace rato acá, mirá este artículo, escrito por Álvaro Vélez, sobre la historieta Los Profesionales, de Carlos Giménez.
Querido Diario:
Jamás terminaremos de entender la naturaleza humana, su condición está plagada de sorpresas que, en muchos de los casos, son muy desagradables y hasta provocan asco y repulsión. De eso nos dimos cuenta en el toque de la banda Narcos, el pasado sábado en la Galería 10-36.
No sobra decir que trabajamos muy duro para el concierto: una presentación corta de 30 minutos para abrir el toque a una banda de Bogotá llamada Mugre. Desde un mes antes ensayamos con intensidad, montamos un tema nuevo para este concierto y una serie de visuales, de videos, para proyectar mientras tocábamos. Los tres que tocamos en Narcos somos unos tipos ocupados, trabajamos y estudiamos, así que la cosa no es tan fácil, a la hora de ensayar y mucho menos cuando hay que preparar un concierto, sin embargo así lo hicimos, nos sentíamos confiados para el toque y esperábamos que la gente lo disfrutara.
El pasado sábado llegamos en la tarde y ensayamos sonido, no contentos con la ecualización del mismo volvimos en la noche y dejamos a punto las cosas, incluida las serie de videos, pero a la hora del concierto todo falló: el sonido fue una absoluta mierda y la serie de videos iba a una velocidad inexplicable. Tocamos con todo el mal sonido, ese concierto no sonó a nada, pero sabíamos que ese no era el sonido que habíamos arreglado, que mientras tocábamos alguien estaba moviendo las perillas de la ecualización.
Hasta ahora no me explico que hace a una persona dar el salto, cruzar una línea que no debería cruzar. El ser humano es celoso, envidioso por naturaleza, todos sentimos envidia por otros, guardamos celos, hasta le tenemos rabia a algunos y algunos otros le tienen odio a ciertos congéneres, eso se podría decir que está dentro de los estándares normales, que todos sentimos eso y que eso hace parte de nuestra naturaleza humana. Pero hay un paso que cuando se da ya no hay vuelta atrás, pasas de ser un ser humano a ser basura, y es destruir. Aún me desconcierta el hecho de qué pudo impulsar a un par de personas, en el concierto, a dar ese paso: ir hasta la consola y con la disculpa de "arreglar" el sonido (qué putas iban a arreglar si para eso nosotros lo organizamos en la tarde y en la noche, antes de tocar) lo que hicieron fue cagarse en todo, con sus cochinas manos se tiraron en un trabajo intenso que habíamos preparado durante un mes para tocar en media hora. "No es justo, no es justo". Me repetía en la noche del sábado, después del toque, y bebiendo hasta quedar ebrio. No es justo que por un par de basuras, de gente que no es nada, se dañe el trabajo que se preparó tan bien.
Aún estoy muy sentido, aún me duele mucho lo que pasó, pero como ya te dije me duele más porque no alcanzo a comprender el acto de este par de basuras. También habría que añadir algo más y es que los saboteadores dicen, o decían, ser nuestros "amigos"... Ahora, dos cosas aprendimos de la mierda del sábado: una es que debemos proteger nuestros intereses, el sonido nadie lo puede tocar (estas son cosas que las saben todas las bandas, pero nuestra poca experiencia en el asunto nos ha obligado a entender esto a la fuerza); y la otra es que es una obligación alejarnos de esos sujetos que no sólo quieren verte acabado sino que (¡Vaya, aún sigo sin entender!) además "trabajan" para destruir lo que haces. Así que muchas gracias a Diego Robledo (a quienes algunos llaman "el oso") y a Byron (también llamado "Joche") por cagarse en el concierto del sábado, gracias porque de una buena vez demostraron que son basura y gracias por hacerlo cuando apenas estamos empezando, en un concierto pequeño y abriendo una banda. Esa fue la primera y la última vez que lo hicieron.
Chao.
PD: de esta presentación no quedó nada, pero si hay un toque anterior de Narcos que se puede ver aquí y aquí.
18 de marzo de 2008.
No lo es
Truchafrita: No es justo. ¡Es qué no es justo!
Chimpandolfo: Claro güevón, es qué no te has dado cuenta que la vida no lo es.
Yo creí que había gente mala en el mundo, pero no solamente eso, hay animales, bestias entre seres humanos.
Hasta un mañana mejor.
PD: si exiges una explicación te respondo que ayer fue uno de los peores días de mi vida (tan revelador como decepcionante). Quizás mañana, o pasado mañana, tendré el suficiente cuerpo y espíritu para explicarlo. Por lo pronto he dejado de creer en el ser humano y por ende en mí mismo.
16 de marzo de 2008
Querido Diario:
Hoy, por enésima vez, me vi Memorias del subdesarrollo, de Tomás Gutiérrez Alea (ya no recuerdo cuantas veces he visto esta película, pero qué importa), y una vez más saco una de las maravillosas y sentidas frases de Sergio: Mantengo la lucidez, una lucidez desagradable, un vacío. Sé lo que me pasa pero no puedo evitarlo. Esto es impagable, toda la película lo es.
Ayer en la noche me vi Atonement (Dir: Joe Wright. 2007), una película prescindible -salvo algunas bonitas secuencias-, aunque debí suponerlo pues estaba dentro de las candidatas al Oscar -aunque en la versión de este año ganó, como muy poquiticas veces, una brillante película: No Country for Old Men (Dir: Ethan y Joel Cohen. 2007). Pero bueno, como es lógico, las películas hay que verlas para saber si son buenas, regulares, malas o colombianas.
Adiú.
PD: las colombianas, salvo algunas pocas excepciones.
8 de marzo de 2008
Querido Diario:
Al parecer a la parroquia latinoamericana ha llegado una vez más la calma, pero mañana, seguramente, habrán nuevas "últimas noticias" de las vueltas de quienes dicen representarnos (la verdad es que, como dice La Polla Records: no representáis a nadie, a quién queréis engañar).
Y en Colombia la candela sigue viva, la paz pronto va a llegar (otros sesenta años más) y, muy seguramente, mañana tocará comprar la leche para volver a desayunar.
Chao.
7 de marzo de 2008
Con nadie (pero ojalá que no lo hagan)
Chimpandolfo: ¿Y si entran en guerra?
Truchafrita: No van a entrar.
Chimpandolfo: ¿Y si de pronto lo hacen?
Truchafrita: Pues declaro mi absoluta neutralidad. Aquí hay dos posiciones en pugna, cada uno defendiendo un statu quo que a mí no me interesa, con los que no estoy de acuerdo. Uribe es un tipo sospechoso y peligroso, las FARC son unos criminales, Chavéz es un payaso (también muy peligroso). ¿Nos quieren hacer entrar en guerra? ¡Las pelotas! Qué entren en guerra esas señoras gordas: Uribe, Marulanda y Chavéz, y que a nosotros nos dejen tranquilos.
Chimpandolfo: Pero qué tira y afloje tan tremendo.
Truchafrita: Claro, es que no tienen ni puta idea de cómo se hace la diplomacia. En un primer comunicado el gobierno colombiano pide disculpas al ecuatoriano y una hora después nuestro gobierno acusa al de Ecuador de colaborar con el terrorismo. ¡Qué brutos, están manejando las relaciones exteriores en caliente!
Chimpandolfo: Y Ecuador tiene la razón.
Truchafrita: Claro, la intromisión del ejercito colombiano en territorio ecuatoriano es un acto ilegal. Pero lo más grave es que un ejercito regular y legal se iguale con estos cagados de las FARC actuando también dentro de la ilegalidad (claro que eso no es raro dentro del ejercito colombiano...).
Chimpandolfo: Y Chavéz con ganas de meterse.
Truchafrita: Sí. Y todo el mundo calentándose con su patriotismo, por el amor a estas republíquetas enanas, el chauvinismo y el fundamentalismo nacionalista empezando a bullir. No se dan ni cuenta que la guerra es una mierda y quienes perdemos somos nosotros los de la gleba.
Chimpandolfo: Y todos dizque arropando y cubriendo a Uribe: “Hay que rodear a nuestro presidente”.
Truchafrita: Que lo arrope su abuela, o el ejercito nacional que para eso lo tiene con los dientes bien afilados. Ya seré bien pendejo yo, ponerme a rodear y arropar a un señor que, junto con su corte, no han hecho más que cagadas. No, es que cuál guerra. Y si la hay no tomo partido por ninguna de esas cabezas.
Chimpanmdolfo: Y ya Venezuela y Ecuador desplazaron tropa a las fronteras…
Truchafrita: Ah, es que si no son razonables empieza la candela. La misma que nos hemos estado dando aquí en Colombia durante más de sesenta años porque éste, que ahora tenemos dizque que arropar y rodear, y otros anteriores gobiernos no han sido capaces, nunca, de ceder un poquito su poder, de ejercer el mandato de las mayorías (porque esto es dizque una democracia), de cumplir con el estado social de derecho que, aquí, la clase dirigente a dado en llamar justicia social (quitandole sentido a la misma de tanto decirla y nunca aplicarla). ¿Quieren paz? Empiecen por darnos una vida digna, con empleo, educación, vivienda y salud, para todos los colombianos, empiecen a trabajar seriamente en eso y ahí se acabó el conflicto, los mierditas de las FARC se caen por su propio peso, ahí ya no van a tener que bombardear campamentos, ni matar a más granujas como el alias Raúl Reyes.
Chimpandolfo: Esos son unos derechos que ni los gobiernos en Colombia, ni mucho menos las FARC, ni el ELN, ni los paramilitares, ni los narcos nos van a dar jamás.
Truchafrita: Claro que no. Por eso sus guerritas las hacen con los bobos que se prestan para eso, yo no le combato ni a los unos, ni a los otros. Qué tal, defendiendo estos regimenes de miseria. Bien miserable y encima mutilado por una guerra que no es mía, las putas güevas.
3 de marzo de 2008

