





Septiembre de 2006
Querido Diario:
Ayer la mona me regaló La pista de hielo, de Roberto Bolaño. Recuerdo que hace como cuatro años fui yo quien le regaló el mismo libro a Martica y, como todo lo que uno hace con justeza retorna, está vez fui yo quien recibió tan grato regalo. Ya leeré a Bolaño y veré si el tipo es tan bueno como todo el mundo cacarea (aunque por el momento sea un escritor de moda lo leeré, aunque también hay que decir que la moda por este señor ya ha pasado un poco). Por fin compré Kafka para principiantes, de David Zane Mairowitz, que me había sido esquivo durante cuatro o cinco años, pues siempre que iba a buscarlo era de esos títulos que le faltaba a la colección (la colección Para principiantes). Lo particular de esta biografía de Kafka, y es lo que hace que la haya buscado hasta ahora, es que está ilustrada por Robert Crumb, que imagino ya sabés quien es pero te lo recuerdo así a grosso modo: dibujante de historietas norteamericano que inició por allá en la década de los sesenta y uno de los máximos representantes de lo que se llamó cómic underground norteamericano. Ya voy por la mitad de este libro que, además de leerse muy fácil, es también muy bueno para los, digámoslo, principiantes como yo.
Esta semana pedí también Skin Deep de, me quito siempre el sombrero, Charles Burns y Rubia de Verano de Adrian Tomine, ambos libros de cómics (o novelas gráficas) que llegarán a mis manos en un mes y de los cuales hablaré en su momento para luego atesorar con mi modesta colección de historietas. Finalizo con una exclamación: ¡Ah, lo bueno de tener dinero es que podés comprar placeres, como en este caso son los libros!
Chao pescao.
30 de septiembre de 2006
Querido Diario:
Ayer estuve hablando de mi padre. Una vez más me di cuenta de lo mucho que me hace falta, que se fue cuando ya íbamos a estrechar nuestra relación, cuando yo ya era capaz de escuchar. Hoy soñé una vez más con él, le pregunté cosas que sólo nos incumben a él y a mí, incluso nos tomamos unos tragos juntos. ¿Dónde estás papá? Hoy, después de verte en mis sueños, te necesito más que nunca. Si la materia no vivió en vano espero que estés en el lugar que tú te mereces, que estés así mismo como te vi hoy en mi sueño: feliz.
29 de septiembre de 2006
Cosas que pasan
Putrefacción: el lunes cayó un pájaro al techo traslucido de mi baño, el estruendo del pájaro al caer me asustó mucho pues estaba en ese momento lavándome los dientes. El pájaro está muerto desde el lunes y ya comienza a descomponerse, se puede ver por el techo translucido de mi baño como la materia se va volviendo cada vez más viscosa.
Muchos cómics: en esta semana que aún no termina he dibujado ya cuatro planchas de cómic, estoy como una locomotora dibujando y dibujando, ojalá se repita bien seguido. Dos cómics para la nueva edición de ROBOT, que creo que va a salir el sábado (porque para mañana viernes ya no alcanzo) y uno más, de dos planchas, para la gente de la revista Kinetoscopio.
PC malo y luego bueno: después de un año largo de no tener problemas con mi mano derecha, el martes mi PC sufrió un daño. Ayer la pasé sin computador y dibujé como condenado, hoy ya tengo nuevamente mi herramienta aceitada y funcionando mejor que nunca (defragmentación de discos, reinstalación de windows y de todos los programas, purga de virus, limpieza de archivos basura y la máquina como nueva, escucha como ruge su motor...).
Cosas que pasan querido diario, cosas ahí porque no todo puede ser extraordinario en una vida que, por lo general, es abrumadora y aburridoramente ordinaria.
Chao, voy a seguir dibujando.
28 de septiembre de 2006
Rock al Parque en tono de crítica uyuyuyuy
No tengo que repetir que Podeti me gusta mucho (pero ya ves que lo estoy repitiendo), el tipo me hace reír mucho y eso ya es demasiado para mí. Una de mis muchas carcajadas fue gracias a la critica uyuyuyuy, una modalidad especial que se invento el Podeti. Ahora, seré yo quien intente ese nuevo formato con mi critica uyuyuyuy a Rock al Parque:
Uy, uy, uy, Rock al Parque, Rock al Parque, uy, uy, uy, qué miedo, qué susto, rock en un parque, en el parque Simón Bolívar en Bogotá, uy, uy, uy, Bogotá, Bogotá, qué susto, la capital del país, uyuyuyuy la ciudad que más caga de Colombia, uy, uy, uy, Colombia, Colombia, un país de narcos, guerrillos y paras, uyuyuyuy qué miedo, me van a matar por decir esto, uy, uy, uy, me van a secuestrar, uy, uy, uy, sálvenme, ayúdenme. Uyuyuyuy, me estoy saliendo del tema, uy, uy, uy, el tema es Rock al Parque, uyuyuy qué miedo, qué susto, a los conciertos no dejan entrar ni cigarrillos, uy, uy, uy, la policía, la policía, todos revisando en la entrada, la autoridad diligente, prestante, uy, uy, uy, me quitan hasta el encendedor, uy, uy, uy, qué susto voy a incendiar el parque con un encendedor, voy a romper todo y a crear el caos con un paquete de cigarrillos. Tomo impulso: uuuuuuuuuuuuuuuuyuyuyuy, qué miedo las bandas que van a Rock al Parque, uy, uy, uy, Manu Chau, Manu, Chau, uy, uy, uy, qué susto tan terrible, qué malo es Manu Chau, uy, uy, uy, no me dejan entrar ni cigarrillos, sí, sí, y encima me toca aguantarme a Manu Chau, qué maluco es Manu Chau, claro, claro, agarrando pueblo, desde Francia para Latinoamerica, uy, uy, uy, el pueblo, el pueblo, peones, peones, gente, gente es la que hay en Rock al Parque, uy, uy, uy, qué miedo, el parque se vuelve un lodazal total y mis pantalones nuevos se embarran hasta las rodillas, uy, uy, uy, qué maluco, ni siquiera me puedo fumar un cigarrillo, uy, uy, uy, pero sí, sí puedo fumar, un cigarrillo por $500. Uyuyuyuyuy, fumando cigarrillos a precios exorbitantes, sin poder beber y uy, uy, uy, qué miedo, Tenebrarum va a tocar, uyuyuyuy, qué susto, puro metal y uno de estos tipos toca el violín, uy, uy, uy, qué culto, qué culto, un violín, un violín en una banda de metal, uy, uy, uy, se me cayeron los preconceptos de los metaleros iletrados, uyuyuy, cada vez que vea un metalero voy a pensar que es un genio en potencia. Uyuyuy, qué miedo va a tocar también La Pestilencia, La Pestilencia, uyuyuy y tienen un video, sí, sí, un video que rotan en MTV latino, uyuyuyuy, qué susto terrible, MTV latino, latino, claro, claro, el mismo canal que antes pasaba videos musicales y que ahora programan los más idiotas y absurdos realities, junto con las vidas en TV de insulsas estrellitas de la industria musical, uyuyuyuy, qué maluco, maluco, maluco La Pestilencia con su video que es rotado, antes y después, de videos de Paulina Rubio, Manu Chau, Juanes, Shakira, uy, uy, uy, qué rockeros, por supuesto, por supuesto, qué locura, qué rebeldes somos todos.
Uyuyuyuy, qué susto, qué escena la de Rock al Parque con las 16 mejores bandas de Bogotá, uy, uy, uy, Bogotá, Bogotá, qué susto tan terrible, la ciudad más grande de esta trampa, uy, uy, uy, toda cosmopolita, uy, uy, uy, la 93 la "T", uy, uy, uy, qué susto todo tan bello, todos tan ricos, tan europeos, qué miedo Chapinero todos acomodados a su vida de acomodados, uyuyuyuy, y el sur, el sur, todo pobre, todo maluco, sin casi nada y justo para que vaya Manu Chau y les cante a todos en Rock al Parque porque esa vaina es gratis, uy, uy, uy, gratis, gratis, lo barato sale caro y la gente recibe regalado hasta un puño, uyuyuy, un puño, un puño es el que me voy a ganar un día de estos por escribir estas cosas, uyuyuy, qué miedo, con la nariz toda rota, llorando en la calle, uy, uy, uy, qué susto no me pegués, no me pegués que yo no sé pelear. Uy, uy, uy, cómo le pelean a uno por un puesto en Rock al Parque, que gentío, qué tumulto, uyuyuyuy, qué miedo, no me pegués en los oídos que quiero escuchar a las otras maravillosas bandas que van a ir a Rock al Parque: Panda, División Minúscula, Telefunka y Zohé de México, Filtro Medusa de Panamá (Uyuyuyuy, Panamá, Panamá, que antes hacía parte de Colombia pero que la vendieron por nada, hace cien años, los mismos políticos de mierda que aún nos gobiernan), Papashanty y Chuck Norris de Venezuela (Uy, uy, uy, Chuck Norris, Chuck Norris, se les secó el cerebro pensando en ese nombre, pero buen nombre, buen nombre. Uyuyuyuy, Chuck Norris es todo peleador qué miedo, justo lo que yo no sé hacer), Turf, Botafogo, Horcas y Karamelo Santo de Argentina y Fear Factory, Día de los Muertos y Death By Stereo de Estados Unidos. Uyuyuyuy, paren de venir, paren de venir, que es sábado y no sé a donde ir, no sé, no sé, todo tan bueno y gratis. ¿De eso si darán tanto?
Claro, claro, vamos a Rock al Parque, montémonos en un bus desde Medellín, doce horas en un bus atestado de adolescente borrachos que van a Rock al Parque, uuyuyuy, en viaje largo para evitar los secuestro y otras arbitrariedades de la guerrilla en carretera, uyuyuy, qué miedo, Medellín, Medellín, la capital de la montaña, la cuna de la raza paisa, uy, uy, uy, qué pujante es este pueblo, uyuyuy, qué miedo, el sicariato, la comuna nororiental, los narcos, uyuyuy, qué susto, como me encandilan las pomposidades de El Poblado, sí, sí, sus lujos, qué terrible, uy, uy, uy, y el centro, el centro, todo peligroso, le roban a uno en cada esquina, uy, uy, uy, y el parque de El Periodista, sí, si, el parque, el parque, qué tolerancia, se encuentra el punkero con el metalero y ya no se matan, el hippie y el indigente, que son casi lo mismo, se dan la mano en El Periodista, uy, uy, uy, qué cultura, qué cultura, qué susto y yo que creí que Medellín era todo violento, uy, uy, uy, la violencia, me escondo, me escondo en el parque de El periodista, me camuflo como uno más, en la multitud de tribus urbanas, uy, uy, uy, qué urbanos somos, uy, uy, uy, qué tolerancia, estoy cegado, anonadado, por la comprensión de la gente.
Uuuuuuuuuuyuyuyuyuy, no me puedo ni tomar una ceveza en Rock al Parque, claro, claro, lo comprendo, todo el rebaño borracho es peligrosos, uyuyuy, qué güeva, qué idiota soy, para qué vine a Rock al Parque, esto no es para mi, uyuyuyuy, qué miedo ya va a tocar Manu Chau, saltemos, saltemos, riamos, riamos, embarrémonos los pantalones, esto es la chupeta grande de los conciertos en Colombia. Uyuyuyuy, y vuelvo a Medellín todo estafado, uy, uy, uy, qué susto tan terrible porque aquí en Medellín también les dio por hacer un Rock al Parque que se llama Altavoz, uy, uy, uy, Altavoz, Altavoz, como las mejores y más rechimbis bandas de Medellín, sí, sí, Medellín la ciudad más linda de esta trampa llamada Colombia, uyuyuy, qué bueno, aguardiente, aguardiente, pero no, uyuyuyuy, no se puede, no se puede, señor agente él está entrando licor a este magno evento de las juventudes, no lo deje entrar que va a matar a alguien todo borracho, uyuyuyuy, señor agente, señor agente, deténgame pronto que una locura puedo cometer, puedo incendiar todo Medellín con mi mechero de encender cigarros, uy, uy, uy, traigan a Manu Chau para Medellín, los pobres de la cuna de la raza paisa también merecemos escuchar como este señor hace música con nuestra idiosincracia, con nuestra pintoresca y miserable vida, uyuyuyuy, qué miedo, me imagino a Manu Chau tocando en mi ciudad, uyuyuyuy, la locura, la locura, yo en sano juicio en el concierto saltando y cantando las canciones de esta otra estafa, uy, uy, uy, una estafa, una estafa, una estafá, sí, sí, si, que lo vuelvan a traer, que lo traigan otra vez y gratis porque Cerati es mucho mejor que un puño, uy, uy, uy, Cerati, Cerati gratis, qué susto, qué miedo se acabó esta roña.
23 de septiembre de 2006
Querido Diario:
Ya te he comentado ene veces de la inminente salida del fanzine Canciones para un día melancólico, edición especial de Cuadernos Gran Jefe, que se ha demorado como seis meses en salir. La demora, como deberías saber, es por cuestiones de trabajo. Como el cómic no paga (o por lo menos aún no paga lo necesario para dedicarse de lleno a eso) es necesario trabajar en otras cuestiones para pagar las cuentas y para la papita, entonces el tiempo para dibujar es reducido. Pero aprovechando una exposición individual, que tengo en veinte días (que fue también movida de su fecha inicialmente propuesta), lanzaré esta nueva edición de Cuadernos Gran Jefe, y toda esta retahíla -que además sirve para que me comprés éste futuro fanzine y todas las demás publicaciones- es para regalarte un nuevo cómic, que levantaré en una semana pues éste se va también para la ya comentada, y tantas veces cacareada, Canciones para un día melancólico. Disfrutá del cómic, que es una adaptación en historieta del tema musical Impermeabilizado, del finado Carlos Berlanga, y cruzá los dedos conmigo para que el nuevo fanzine salga a tiempo, para que no retracen más las fechas de mis dos exposiciones (la colectiva y la individual) y para que todos sigamos teniendo trabajo para las cuentas y para pagar la papita.
Chao.
22 de septiembre de 2006
Querido Diario:
Me gusta más la fotografía en color que la hecha en blanco y negro. Visitá al maestro William Eggleston, mirá sus libros de fotografía y disfrutá.
Unos robots hechos con desechos (cortesía de Podeti, a quien una vez más le debo otra más).
Chao.
21 de septiembre de 2006
Ahora le toca a La Mode
Otro temita de calidad, para estos tiempos en que es imposible escuchar algo medianamente decente en radio y para superar la idiotez aguda de los canales locales y nacionales de televisión. Una canción con aire vainicoso (claro que sí amiguito, que viene de aquel grupo llamado Vainica Doble) que tocaba La Mode por allá a principios de los años ochenta y que tenía a Fernando Márquez en las vocales, quien salió de los coros de Kaka de Luxe. A ver que te parece ésta idiota locutor de radio y ridículo presentador de música de la TV (a quienes además dedico Estrella de la radio de Paraíso, otro buen grupo liderado por Fernando Márquez):
Mitos, mujeres, galgos y ciudades,
musas, pintores, gatos y novelas,
reinas, banqueras, hadas y estudiantes,
discos, estrellas, robots y japonesas.
Tienen ese algo misterioso
que daba miedo a Leonardo y a Amiel
que sólo las minorías entienden,
que hizo a Warhol
esposo de su cassette.
Sintes, hoteles, hormigas y serpientes.
indios, muñecas, películas y videos,
comics, revistas, literas en los trenes,
electrodomésticos y cajas de ritmo.
Tienen ese algo misterioso
que daba miedo a Leonardo y a Amiel
que sólo las minorías entienden,
que hizo a Warhol
esposo de su cassette.
Termino repruduciendo dos citas que aparecían en el disco de La Mode titulado Eterno Femenino (y que saqué de aquí porque yo no tengo el disco original):
Coco Chanel: "Que fastidio produce toda esa gente que quiere parecer importante"
L.F.Celine: "Todo lo que se leía, tragaba, chupaba, admiraba, proclamaba, refutaba, defendía; todo eso no eran sino fantasmas odiosos, falsificaciones y mascaradas. Hasta los traidores eran falsos".
Chaolín.
PD: ¿Cómo te pareció este temita Gustavo "de mierda" Cerati? ¿Malo? Muy bien, está visto que contigo no se puede.
20 de septiembre de 2006
Para ti
Más de una vez te he querido abrazar por temor a perderte después (qué bueno es Family). Feliz cumpleaños monita.
19 de septiembre de 2006
Un nuevo personaje
Un tipo que sabe lo que dice y dice lo que sabe, el más sabiondo de todos, el viejo sabio de la tribu (aunque viejo no es y a pesar de que digan por ahí que más sabe el diablo por viejo que por diablo) y poseedor de verdades absolutas. Todo eso y muchos conocimientos más es Me-Lo-Sé-Todo (o en su versión reducida para el público general, para el grueso de la gente: Melo), un tipo que, por su modestia y humildad, cubre su cara con un gorro negro para evitar el culto a su propia persona y dirigir a los lectores hacia el verdadero objetivo que él mismo se ha trazado: enseñar todo lo que sabe. Así que bien (o mal, para algunos), ahí les dejo a Melo con su universo de conocimientos y su mar de sabiduría. Digamos, para terminar, que Melo aparecerá esporádicamente, en dibujos y cómics, en este medio virtual y también en algunas vainas impresas.
Chao pescao.
18 de septiembre de 2006
Querido Diario:
Mientras yo me dedico a trabajar, durante lo que queda del domingo, Chimpandolfo sigue viendo televisión.
17 de septiembre de 2006
Nos son las estrellas ni los planetas
El plan tramado por Edmund, para desacreditar a, su hermano mayor frente a su padre, empieza a tomar su curso. Si todo sale bien Edmund, el bastardo y menor, se llevará para sí la protección moral, espiritual y material de su padre El Conde de Gloucester, quien ya empieza a caer en las redes que teje Edmund:
GLOUCESTER. -No; los eclipses de sol y luna acaecidos recientemente nada bueno nos presagian. La razón pretende explicarnos ya en un sentido ya en otro, pero al fin y al cabo la naturaleza es víctima de sus funestos efectos. El amor se entibia, la amistad se extingue, se dividen los hermanos; en las ciudades, rebeliones; en los campos, discordias; traición en los palacios; y roto ya el lazo que une a padres e hijos. Ese malvado a quien di el ser sufre la influencia de esa predicción: he ahí al hijo sublevado contra el padre. El rey se aparta de los instintos de la naturaleza: he aquí al padre sublevado contra el hijo. Pasó ya vuestro tiempo mejor. Maquinaciones, sordas tramas, perfidias y todos los desordenes más funestos se aúnan contra nosotros y nos persiguen sin tregua hasta la tumba... Ve, Edmund, a buscar a ese miserable [se refiere a su hijo legitimo Edgar]; no perderás en ello; no omitas cuidado alguno. ¡Y Kent, corazón noble y leal, también desterrado! Su crimen es la virtud. ¡Oh tiempos! (Sale).
EDMUND. -¡Qué ridiculez la del hombre! Pretender, cuando nuestra fortuna sufre y mengua por nuestra imprudencia, por el desarreglo de nuestra conducta, acusar a nuestros males al sol, a la luna y a las estrellas, como si fuésemos viciosos y malvados por un impulso celeste; bribones, traidores y pícaros, por la acción invencible de las esferas, borrachos, embusteros y adúlteros, por una obediencia forzosa a las influencias planetarias, y todo el mal que cometemos no sucediese por que él nos impele, a pesar nuestro, el cielo cómplice. Admirable excusa del disoluto sobornador de mujeres al imputar sus lascivos instintos al cambio de una estrella. Sí; mi padre se entendió con mi madre bajo la Cola del Dragón, y a mi nacimiento precedió la Osa Mayor, de manera que yo debía necesariamente venir al mundo dotado del carácter huraño y dado a la vida disoluta. ¡Quimera vana! Lo mismo que soy hubiera sido si en el instante de mi concepción legítima hubiera centellado la más virgen estrella del firmamento. (Entra Edgar). ¡Edgar! A tiempo llegas, como catástrofe en la comedia antigua. Mi humor, poseído de la melancolía más maligna, lanza suspiros como de loco. ¡Sí, indudablemente! Esos eclipses nos presagian estas divisiones: Fa, sol, la , mi...
Creo que ya te diste cuenta que estoy leyendo El rey Lear, de William Shakespeare. Los tres primeros actos me los leí ayer en Andes y mañana leeré los dos últimos. Qué culebrón señores, mil veces mejor que cualquier cagada telenovela.
Chao.
15 de septiembre de 2006
Querido Diario:
La exposición colectiva de cómic, en la galería Taller 7, se aplazó para dentro de una semana (ya hablaré en su momento del asunto), así que hoy viajaré al municipio de Andes a presentar una película. Esperemos que el micro bus me lleve a Andes y luego me traiga sano y salvo de nuevo a Medellín este viernes, mientras tanto te dejo tranquilo por hoy. Nada más por el momento, no todos los días se puede ser maravilloso y lúcido así que por hoy perdóname lo anodino de esta entrada. Como dice La Casa Azul: "otra vez será, puede ser que me extrañes hasta el martes pero no más, soy demasiado aburrido para tanta actividad" (a propósito de esto, en unos quince días, más o menos, verá la luz el fanzine Canciones para un Día Melancólico, edición especial de Cuadernos Gran Jefe).
.....
Bonus: se suponía que ya me iba a dormir cuando me dije: "¿Por qué no te pasás un ratico por donde Podeti y ves que tiene, ya que hace rato no lo mirás?" Y craso error, porque después de un hora de estar leyéndolo y riéndome a más no poder apenas ahora, casi a la 4:00 am, me voy a la cama. ¡Podeti sos ley!
Hasta luego.
PD1: ¿Ya compraste mis fanzines? A qué estás esperando.
PD2: mientras tanto te regalo este dibujo.
14 de septiembre de 2006
Bares, bares
Una vez más un montón de correos invaden mi email para informarme y hacerme participe de su disgusto (o su satisfacción, aunque parece que son más pocos) por esa verdad de a pulso que solté hace unos días acerca de esa gran estafa llamada Gustavo Cerati. Confirmadas mis predicciones de que el tipo es una coolera, porque fue la gente más bien de Medellín a ver el concierto (porque los pobres no tienen para gastarle a la boleta y porque la idiotez no es patrimonio de los que están en la olla económica), paso a otro tema que hará que este servidor sea sistemáticamente vetado en antros y bares de Medellín.
Mi intención nunca será destruir, aunque escribo con rabia (jamás con odio) mi objetivo siempre ha sido que mejoremos las costumbres de este pueblo y elevemos el nivel intelectual de las gentes, para que todos disfrutemos de las mieles de lo auténtico y lo realmente valido. Si hubiera algo de curiosidad intelectual entre el populacho (y de una vez por todas, cuando me refiero al vulgo también entra esa aún más odiosa casta de las elites ignorantes que, teniendo todo a la mano, se empeñan en seguir con sus gustos a la altura del zapato) yo me ahorraría el lloriqueo y utilizaría mi tiempo en algo más productivo, pero no puedo ya que mi amor por los "enanos" que pueblan esta triste aldea es más fuerte que mi egoísmo por dejar que sigan en el oscuro túnel de la ignorancia.
Ahora el asunto es que voy a arriesgar mi pellejo, porque ya lo dije antes, está en juego mi admisión a los lugares que voy a comentar en esta entrada que tiene por titulo, ya lo viste: bares, bares. De eso voy a hablar, de algunos bares de Medellín porque estoy aburrido de no encontrar un lugar acogedor en donde yo pueda disfrutar de algo de diversión. Bueno, estoy muy mala leche, digamos que son pequeñas cosas que no me gustan de los bares de este amado villorrio. Empecemos por algo lógico: la música. Al parecer en los bares de Medellín la música es lo que menos importa (claro, es un negocio y, por ende, lo que interesa es vender) pero qué rico sería que le pusieran un poco más de interés a lo que pasa por los parlantes. En El Ganábano y en El Viejo Vapor, dos barcitos de el parque de El Periodista suena, en su mayoría, rock pero lo mezclan, en contadas ocasiones, con salsa, boleros, tangos... No soy un radical musical pero, en gran parte, lo que me interesa de un bar es su personalidad. ¿Cuál es la personalidad de estos bares? ¿No la tienen? Entonces que pongan la música a un volumen bajo para poder hablar (cosa que tampoco hacen) o por lo menos no me pongan los diez temas uno detrás del otro como siempre lo hacen cuando voy, ya sé que sigue después de esto que acaba de sonar y no tengo que adivinar qué tema van a poner cuando llevo una hora sentado consumiendo de su licor (ojo: a El Guanábano va un muchachito de la televisión local que pone dizque rock de Medellín. Es la peor selección musical de toda la historia de este bar, traten de salir cuando este muchachito entre con sus tres discos o hagan el esfuerzo de ignorar lo que suena, cuando se toman sus tragos y tratan de hablar con sus amigos). A Cancielo, un bar a un par de cuadras de los dos anteriormente mencionados, ya no voy. Su música y su ambiente cada vez están más por el suelo (después de unos dos años de no entrar en ese roto): rock en español ochentero y noventero. ¿Pero acaso suena Ilegales, Paraíso, Parálisis Permanente, Siniestro Total, Aviador Dro? No, ahí suena Maná, Juanes, Prisioneros, Aterciopelados, Héroes del Silencio, Soda Gus y paremos de contar porque voy a vomitar. Asterión tiene un poco más de criterio musical, hasta Joy Division he llegado a escuchar (no sería raro que sonara Joy Division pero así es Medellín, que hasta lo que es casi obvio parece raro) pero al bar le falta ser acogedor y comete el mismo error de los bares del parque de El Periodista: combinan a Bowie y Nick Cave con salsa, boleros y tangos (cuándo van a aprender que el agua y el aceite no se mezclan). Ya verán que no soy radical en términos musicales porque a El Eslabón Prendido, un bar de salsa también en el centro de Medellín, he ido a parar (y ahí, de vez en cuando, me podeís ver), pero cometen el error de repetir los mismos temas. Qué importa que sea lunes, o miércoles o sábado pues los discos suenan uno detrás de otro como centenaria letanía de misa dominical, ya sabemos que santo va después del otro, hace rato nos enteramos en que parte es que Judas besa a Jesús y a que horas van a crucificar al rey de los judíos.
Músicas repetidas y sin ningún criterio, falta de personalidad en estos bares y los administradores alegan que esa es la música que pide la gente. La gente, siempre la gente. El cliente casi nunca tiene la razón y tampoco veo gente pidiendo música y a la gente, digámoslo así, se les puede mear encima y no se dan cuenta. ¿Entonces por qué poner música para la gente si ni siquiera la están escuchando? Bueno, podemos aducir que el trago no es caro en los bares del centro de Medellín. Otro gallo canta en El Poblado, sector opulento de la ciudad en donde, en muchas ocasiones, el populacho pudiente es mucho más ignaro que los que no tienen ni para el mercado.
Berlín (en la calle 10 de El Poblado) es un bar que no tiene nombre. "Claro que tiene nombre, se llama Berlín", dirás tu mi querido amigo lector pero déjame explicarte bien: no tiene nombre porque por qué carajos le pusieron Berlín. Entro al barcito este y veo facsímiles de Le Petit Journal (Francés), un afiche de The Blues Brothers (EEUU), una cabina telefónica como las de Londres (UK), unas tubas y trompetas viejas (legado de Occidente), y busco y busco, de donde le viene el "Berlín" o por lo menos el alemán. ¿Hay un cuadro o un busto de Goethe? No. ¿Un miserable afiche de el Baron Munchausen (aunque sea de la película de Terry Gilliam)? No. ¿Una obvia bandera teutona? No. ¿Un trozo, aunque sea falso, del antiguo muro? Menos. ¿Una miserable foto de la puerta de Brandenburgo? Nanai. ¿O quizás una fotico de cuando Christo cubrió el Reichstag con sabanas? Tampoco. ¿Un olvidado afiche de alguna película de Fritz Lang, de Fassbinder, de Herzog o, tan siquiera, de Wender? Nada, nadita, nada. Está bien, tan sólo y de pura provocación, una fotico de Aldolfo Hitler, menos porque imagino que el cliente tiene toda la razón y no es menester molestarlo con iconos que la TV le ha dicho que son para odiar (aclaración pertinente: no soy fascista, ni comunista, ni social demócrata, a lo sumo algo de germen anarquista corre por algunas de mis venas). Nada, no hay nada que me remita a Berlín. ¿Joy División? Ni la banda, ni el plan nazi suenan o nos perturban, respectivamente, en este antro de nada. ¿Entonces qué suena? Ya te voy a decir, suena: Fobia (pesimo grupo mexicano del supuesto “boom” del rock manito de hace como diez o quince años), U2, Juanes y Soda Gus otra vez y esas músicas ochenteras y noventeras, ese rock y ese pop de medio pelo que tanta nostalgia maluca nos trae. La razón para que el sitio no tenga ninguna identificación con la ciudad de donde saca su nombre es porque es lo que menos importa. La razón para tan mala música es porque nadie va a escuchar música ahí, y si van a hacerlo entonces les ponemos la música que ellos escucharon cuando eran adolescentes, cuando papá y mamá les pagaban todas las cuentas (incluidas las del carro), cuando salía del colegio y no hacían nada, o mejor dicho sí: se encontraban con sus amigos y se iban a escuchar U2 y se creían que eran los más cool de la ciudad, puro rock señores. Y resulta que al bar Berlín van los mismos con las mismas, que son los mismos amiguitos del "cole" y de la "u" de hace diez o quince o veinte años. Aunque eso no tiene nada de raro la camaradería apesta y mucho más si no hay nada sólido que los una, pero digamos que eso tampoco importa. Entonces lo que realmente me molesta es que me dejen entrar a mí. ¿Por que mejor no hacen un club privado en donde sólo entren los que les gusta Juanes, Soda Gus y U2? Los que estudiaron en el "cole" juntos y a los que papito les compro un auto el día de sus quince años. No lo pueden hacerlo porque los clientes no son suficientes, necesitan más consumidores y consumidores incautos como yo que entran a beber y se asustan con la cuenta al final de la noche y se preguntan: ¿Qué me están cobrando aquí? ¿La música? No ¿El ambiente? Tampoco ¿Un paseo musical o virtual por Berlin? Mucho menos ¿Pertenecer a un club privado? Cómo se le ocurre, aquí la entrada es libre. Pero cobran la salida señores y uno paga y se queda sin una respuesta apropiada. Ese es el típico caso de la mano grande y la mano chiquita: te atienden, te ponen música y te sirven los tragos con una mano diminuta, minúscula, casi imperceptible (servicio: dos sobre diez y aquí todos susrramos que es, quizás, el peor servicio del mundo) y te cobran con una manaza, un guante de béisbol, una extremidad superior de gigante (cuenta: treinta sobre diez).
Quisiera hablar de otros bares que no me gustan como El Deck, El Pub, el B Lounge y el Melody Lounge pero como te parece que ya he escrito mucho y no quiero gastar todos mis cartuchos. Tengo que dejar municiones para escribir luego (así que dejemos esto en continuará) y para que me dejen entrar siquiera a estos antros que apenas menciono porque, aunque te parezca raro, yo seguiré yendo a esos bares (a unos más que otros, por ejemplo a Berlín sólo he entrado como cinco veces en mi vida y espero demorar un pelín más mi sexta entrada y a Cancielo ya no entro más, a menos que lo cambien todo). Y de los que ya hablé espero que no haya mucho resentimiento, no se trata de venganzas, tan sólo y como ya lo dije son simples sugerencias para que vivamos más felices o, por lo menos, más enterados dejando de ser un poco menos incivilizados (¿No te gusta la palabra? Te la cambio: menos idiotas). Espero que no lo tomés a mal, espero que esa cerveza no me la sirvás caliente, ni que ese cantinero me rompa un diente.
Chaolín.
PD1: olvidé hablar de Libido que es, quizás, el peor bar del mundo (pero Libido se merece una entrada en donde este antro de mierda sea el único protagonista).
PD2: ah, casi lo olvido, no te lo tomés tan en serio Carlos.
PD3: todos a beber a los parques.
12 de septiembre de 2006
Una vez más Astrud
Esto es así,
me acuerdo de cosas que no he visto,
haber estado allí
me da lo mismo.
Me hablas de éste y me hablas de aquel,
y yo los echo de menos también.
Tu cuarto en el que no voy a entrar
ya sé muy bien como es.
Tú lo llamarás cursilería
pero yo lo llamo mentalismo,
mentalismo ...
mentalismo ...
mentalismo ...
mentalismo ...
Te ríes de mí,
yo mientras recuerdo como aprendiste a reír,
y cuando,
y te perdono.
Recuerdo todo lo que se vio
en tu casa aquella vez.
Dame una foto y te puedo hablar
durante horas.
Mentalismo ...
Mentalismo ...
Mentalismo ...
Mentalismo ...
Tú lo llamarás literatura
pero yo lo llamo mentalismo,
mentalismo ...
mentalismo ...
mentalismo ...
mentalismo ...
Ah, cómo me gusta. ¿Cuándo veré a Astrud en vivo? Si tan sólo pudiera cambiarlo por el idiota de Cerati...
8 de septiembre de 2006
¿Hambre?
Se suponía que hoy viajaba, por enésima vez, al municipio de Andes. Sin embargo, por trabas burocráticas que yo nunca comprenderé (o no quiero comprender) el viaje se postergó para dentro de una semana, pero como yo no puedo ir dentro de ocho días, porque abriremos una exposición colectiva en la cual participa este servidor, pues que busquen un reemplazo y en Andes que me esperen el próximo mes.
A propósito de Andes mi amigo César, en un restaurantico de ese municipio hace unos tres meses, me propuso tomarme una foto comiéndome una trucha frita y yo, que soy un payasete, no me negué y aquí va la fotico de Truchafrita a punto de partir una trucha frita.

Cierto que es una idiotez. Pero César me tomó la fotico para que la pusiera aquí y no voy a negarme, en este momento, a una promesa que hice en aquel entonces. Mirá que rico plato tengo en frente, el hambre me consumía por dentro mientras hacía la pose para que la foto quedara bien chimbis (pero quedó fea, porque yo nací con esa cara).
Chao.
PD: no sé como explicar esto, pero vos te preguntarás si Truchafrita es el mismo tipo que sale en la foto. No lo sé, espero que te tranquilicés un poco al decirte que yo tampoco entiendo el asunto y al igual que vos, y como dice Condorito, también exijo una explicación que parece que no va a llegar.
7 de septiembre de 2006
Otra más de La Edad de Oro
No podía quedarme con esta de Mariscal, entrevistado por Paloma Chamorro:
Paloma Chamorro: Oye, dices que te diviertes trabajando, y debes divertirte mucho, es que no paras, ¿no?
Mariscal: Hombre, lo de trabajar y vivir y divertirse es, a todo rato, lo mismo, ¿no? Alguien, de estos que escriben libros y hacen poesías, creo que decía que era más aburrido divertirse que trabajar o algo así. No sé, creo que en todo este tipo de cosas no hay mucha diferencia entre el trabajo y la vida.
Qué razón tienes Mariscal.
Chao, voy a seguir divirtiéndome.
PD1: aclaremos que Mariscal, en ese entonces cuando se grabó la entrevista para el programa de TV La Edad de Oro (del que hablé ayer), se dedicaba a los cómics y la pintura (bueno, además del diseño y otras vainas más o menos afines).
PD2: ¿Ya vieron que hay un nuevo cómic de la semana?
PD3: ayer escuché a mi hermano viendo las noticias por TV de la muerte de el "Cazador de Cocodrilos" y esto fue lo que dijo: "ah, es que quién lo manda a estar por ahí mariqueando con pescados". Ja, qué razón tiene.
6 de septiembre de 2006
Querido Diario:
A propósito de la entrada inmediatamente anterior, en términos a qué es lo auténtico y a las verdaderas entrevistas, me he encontrado de sopetón con una entrevista de Pedro Almodóvar concedida a Paloma Chamorro en el programa musical La Edad de Oro, un espacio de TV hecho en España en plena eclosión de la llamada "movida madrileña" (claro que sí amiguín, por allá en la década de los ochenta), lujo de programa: dejan hablar a los entrevistados, toques en vivo, además Paloma entrevista no sólo a músicos españoles sino también a algunos internacionales, y no sólo músicos sino también a creadores de otras pelambres, como dibujantes, pintores, escritores y cineastas que tuvieron que ver con esa movida y, para colmo de bienes, Paloma Chamorro sabe de que habla, y está muy conciente de que la pantalla es para el entrevistado no para ella (es decir, si es que podemos explicarlo así: la estrella es el invitado, como debe de ser siempre). En ese entonces Pedro Almodóvar era un jovencillo experimentando aquí y allá, muy lejos del gordo canoso que recibe estatuillas de Oscar (aunque me suene raro a mí, el tipo se la merecía desde hacía tiempo), quizás ya había hecho sus primeras dos películas (qué bombas y qué divertidas son) pero en esta ocasión iba invitado por su faceta de músico y seudo travestido (aunque él afirmara que no era músico, lo de travestido sí se ve), pues por aquel entonces hacía divertidos homenajes musicales con la irreverente y siempre graciosa loca travesti de McNamara. Cómo olvidar temas como “Quiero ser mamá” o “Satanaza” (este último se puede ver y escuchar en la recopilación de Lo Mejor de la Edad de Oro, episodio dos, junto con el segmento de entrevista que transcribiré enseguida y que ya mismo lo podés bajar por emule junto con los demás episodios que son una chimba).
El otro motivo por el cual transcribo esta pequeña parte de toda la entrevista es porque yo también cambié la cocaína, aunque por las empanadas de carne desmechada desde hace un poquito menos de dos meses (y por otro motivo más grato aún...), y digamos que más o menos estoy experimentando las mismas sensaciones que Almodóvar describe a continuación:
Paloma Chamorro: Hace tiempo ya que no te veíamos por aquí.
Pedro Almodóvar: Pues, bueno vengo de vez en cuando lo que pasa es que tú estás siempre muy ocupada y trato siempre de ponerme detrás de la grúa para que no me atropellen.
Paloma Chamorro: El otro martes te vimos con Fabio [McNamara] en una actuación, pero en ese refrito y la actuación era ya de casi dos años.
Pedro Almodóvar: Dos años eh, han pasado muchas cosas desde entonces.
Paloma Chamorro: ¿Cómo has evolucionado tú durante todo este tiempo?
Pedro Almodóvar: Pues ha habido muchos cambios en mi vida. Mira, por ejemplo, antes tomaba café, el café lo sustituí por la cocaína y la cocaína, últimamente, la he sustituido por la morcilla de arroz.
Paloma Chamorro: Toda una evolución. ¿Y cómo te afecta tanto cambio?
Pedro Almodóvar: Pues el cambio del café a la cocaína, por ejemplo, te vuelve como más alegre, también más cordial, ganas por ejemplo en vida social, pierdes un poquito de sentido critico también y no se gana en productividad pero aumenta esa vida social. Después el paso de la coca a la morcilla de arroz te aísla porque… Bueno es una de las características de la morcilla de arroz. También las historias que te interesan son como mucho más solitarias, te vuelves… Te radicalizas y hay un peligro de la morcilla de arroz y es que te da un cierto romanticismo por lo auténtico, por lo que es de verdad, por lo que no es y también como cierta aprensión a lo que es un tipo de ambigüedad, que eso también hay que combatir de golpe. Han pasado muchas cosas.
¿Ya entendiste como es que se concede una entrevista Gustavito? ¿Sí? Entonces a hacer la tarea, a escuchar a Pedro Almodóvar junto con McNamara a ver si ya cuarentón se te pega algo de bueno, coolero mamón.
Chao.
PD1: qué chimba de programa este de la Edad de Oro. En algunos episodios entrevistan a Ceesepe y a Mariscal. ¿Qué quienes son? Dibujantes de cómics que publicaban en la revista El Víbora. ¿En dónde has estado metido estos últimos treinta años, en una roca? Cada vez me decepcionas más Gusti.
PD2: feliz cumpleaños para ti Ana Isabel (es mil veces mejor ser tío que papá). Para ti, que ya casi tienes quince años cumplidos, para ti que naciste en tiempos asesinos, para ti que compartes con nosotros esta mediocre época.
Última hora: murió el "Cazador de Cocodrilos" tras ser atacado en el pecho por una raya. Ya era hora, el que la hace la paga.
5 de septiembre de 2006
Cerati, sos una farsa
Siempre nos están tratando de meter los dedos en la boca, siempre intentan jodernos, la diferencia es que algunos se dejan más que otros pues hay quienes se prestan más fácilmente a ser estafados por el vivo de turno. El avispado de esta ocasión, o debería decir de hace ya bastantes años, es este personajito que responde al nombre de Gustavo Cerati. En este pintoresco Medellín, en donde no pasa nada, la venida de un hombrecito como Cerati causa revuelo en la masa (que, ya sabes, es ignorante y siempre va y ve todo en tropel), entonces todos van en montón a comprar las boletas, todos hablan de lo cool que la van a pasar en el concierto de Cerati: "ay sí, y vamos y saltamos, y bebemos, babeamos y nos cantamos sus canciones". A mí el asunto este del concierto de Cerati en Medellín me causa una suerte de risa y rabia, con un pequeño sentimiento de compasión por quienes creen que el ex Soda Stereo es un rockero (o músico, o artista, o como quieran llamarle).
Yo escuché por primera vez a Soda Stereo cuando tenía 13 o 14 años, a mi hermano mayor le encantaba (y de hecho tiene todos los discos de la banda, como yo también los tengo), a mí también me encantaba Soda Stereo pero por ahí cuando ya tenía unos veinte años de edad Soda Stereo había pasado para mí, si hoy escucho un tema de la banda (qué todavía suena mucho en este pueblito, no sé por qué) su música y sus letras me dan una sensación de nostalgia trasnochada, maluca porque ya con más añitos y menos idiota que antes me pregunto cómo podía gustarme una cosa tan armada, tan calculada, pero fabricada no para disfrutar sino para que yo, uno más, comprara esa estafa, esa fórmula. Bueno, con respecto a esto puedo aducir que era un adolescente, un muchachito bobo, pero ahora que soy un pelín más grandecito ya no me como el cuento de Soda Stereo y mucho menos de Cerati solista, mi criterio musical se ha refinado, esas músicas quedaron atrás, precisamente en esa adolescencia, en esos años en que uno no tiene como distinguir el trigo de la paja -pero mirá como son las cosas, no todo lo que escuché en la adolescencia fue tan malo, aún sobreviven de esos años oscuros cientos de músicas que todavía disfruto, como el es el caso de Sonic Youth o The Jam-.
La estafa de Cerati está bien fabricada (para que no le pillemos el truco). Si tienes el suficiente valor hazte la tarea de escuchar los discos de Soda Stereo y los de Cerati como solista (yo no puedo hacer la tarea completa porque tan sólo llegué a Amor Amarillo, pero como yo ya reconocí la trampa entonces tampoco necesito hacer esa aburrida tarea) y te vas a dar cuenta que todo es lo mismo y vos vas a decir "qué radical es Truchafrita, que simplista" y yo te voy a responder que sí pero también que no. ¿Cómo es eso? Vamos por partes. La música de Soda Stereo y de Gustavito es lo que yo llamo la coolera, temas y músicas para escuchar y sentirse cool, eso no es malo pero es una coolera latinoamericana: todos estamos bien, no pasa nada y si pasa hagámonos los locos, disfrutemos de este cielo azul, hagamos un zoom anatómico, vamos a un viaje místico, espriritual, mi novia es flaca y bella, todo es de colores, yo me visto a la moda, yo soy de colores y por eso tomaremos nuestro auto convertible y nos iremos hasta el infinito y más allá y si no tengo auto entonces no importa por que tenemos estos estribillos relajantes que nos harán ver estrellas (bah, ya estoy desvariando, eso me pasa por escuchar a Soda Stero y a Cerati para hacer esta entrada). Eso es la música de Soda Gus (voy a llamar toda esa cagondez así para hacerme la escritura más fácil y porque me gusta la combinación, pues parece una gaseosa), unos estribillos que funcionan como somníferos para que yo me sienta bien cool, ah pero estoy en un país de quinta (qué cagada, debí nacer en Suiza o en Francia), pero no importa porque con Soda Gus puedo sentirme, por un momento, que soy el más ciudadano del planeta, uno de primera. Música adormecedora, no importa que te haga saltar, letras que no dicen nada (la exitosa combinación de palabras raras y seudo metáforas dentro de un tema musical no siempre tienen resultados de calidad, a veces menos es más y recuerda: si se dobla es chistoso, si se rompe no lo es), un figurón como Gustavito, flaco, alto, con una vestimenta cool, su peinado a la moda o que impone tendencias y con una careta nada desagradable, junto a una bolsada de videos casi todos con nena flaca abordo, con Gus bien a la moda, con muchos colores porque qué chimba que toda se vea feliz pero al mismo tiempo triste (no es melancolía, Gus trata de ser melancólico pero no lo logra, ni lo logrará porque ya lo ha intentado mucho y ya no le salió) y, como toque final para el videito, un filtro sobre la imagen que haga ver como si todo fuera un sueño, algo borroso que parece que nunca sucedió pero que sin embargo lo recordamos, justo como una resaca por drogas y alcohol, pero como es al otro día no pasa nada Gusti lo que hiciste ayer quedó en el pasado ahora somos cool otra vez (pero qué falla que vivimos en Latinoamérica. Aunque gracias a la Soda Gus todos podemos ser de primera por un momento).
No me malentiendan, yo no estoy pidiendo exactamente músicas que nos recuerden lo miserables que somos, aunque las hay y muy buenas, tampoco digo que es una mierda la música que te hace volar y soñar, que también las hay excelentes, a lo que me refiero es a cosas auténticas y Gusti no lo es (qué pena contigo pero no lo es y no es culpa mía, es culpa de Gusti que nunca quiso ser auténtico). Soda Gus pertenece a ese mismo paquete de basura, que viene de Argentina, y que nos venden como lo más auténtico del rock del cono sur. En el paquete, además de la gaseosa de Gusti, también pueden encontrar chicles Fito Páez y el chorizo de Charlie García (bueno, pero Charlicito por lo menos se tiró de un quinto piso, abonémosle esa). Y en ese paquetico también puede ir, aunque a algunos les parezca que no, pero qué pena porque sí, Diego Torres, Paulina Rubio, Aterciopelados, Juanes y nuestro mayor orgullo (después de Juancho y Uribe) que es Shakira. "Pero cómo así, si Gusti no se junta con esos bobos", dirás tu, aficionado y loco fan de Soda Gus y yo te diré que sí, que Gusti sí se junta con ellos, lo que pasa es que vos no lo ves así porque te tienen estafado, porque Cerati es una farsa y para eso estoy yo aquí, para develar ante el mundo la farsa que es Cerati y por eso es más que bueno que quienes ya compraron las boletas para el concierto las devuelvan mañana a primera hora, no se dejen engañar, no se dejen meter los dedos en la boca. Gusti, se toma su gaseosa desde lo más alto de su casa al frente del mar, en Uruguay, y se ríe de vos, el dice: "Che, llevo más de veinte años haciendo el mismo tema y estos boludos aún se la tragan entera. Ja, qué jodidos los tengo soy una coolera".
Que pesado estoy, dejemos que sea el mismo Gustavo Cerati quien nos explique un poco acerca de su trabajo y su música, en una entrevista concedida al periódico La Patria:
- En Argentina y México se ha convertido en un suceso musical el lanzamiento de "Ahí vamos" y sus conciertos agotan boletería en tiempo récord. ¿Es el retorno de Cerati al éxito masivo?
Probablemente no sentía un nivel de entusiasmo tan grande como el que observo en este disco y lo vengo recogiendo por el mundo. Es una mezcla entre la expectativa que se generó en estos años entorno a "Ahí vamos". También está mi trabajo de años en la industria, pero en realidad no sé a qué atribuir este entusiasmo por el disco. Tal vez estoy equivocado y todo sea por la confluencia de los planetas en el cosmos (risas).
No, Gus. lo que pasa es que tu último disco esta más prefabricado que nunca. Qué fórmula, mejora con el tiempo.
- Muchos han afirmado que "Ahí vamos", su álbum más rockero como solista, es un reencuentro con su pasado musical.
A veces, cuando se trata de explicar lo que uno hace, termina complicándolo, y es lo que me sucede con "Ahí vamos", porque al final son conceptos que se desarrollan en canciones. Es un disco de temas donde hay diferentes tonalidades, y por eso mucha gente cita que es mi álbum con más relación con "Soda Stereo".
Es verdad Gusti, no expliques nada, tu música ya lo dice todo... Además porque vas a explicar nada, lo que necesitamos es que nos compren más (acordáte de la casita que estás construyendo).
- En varias oportunidades usted ha salido a la defensa de la cultura y los conceptos pop.
Creo que no puedo ir contra las leyes del género y si hoy el pop es Britney Spears, probablemente no hay mucho que tenga que ver conmigo, pero para mí el pop es una especie de corona que le puedes colocar al rock o a cualquier tipo de música que se convierte en algo de alcance masivo donde no se resigna la calidad.
- ¿Cuáles han sido las nuevas pasiones de Cerati?
Estuve construyendo mi casa frente al mar en Uruguay, una de las cosas más potentes de mi vida. Un proyecto muy lindo de hacer, dibujar, cometer errores y tratar de subsanarlos, para luego disfrutar de aquello que se planeo. No es poco poder dirigir este proyecto, más cuando lo haces junto y pensando en tus hijos.
Aburrido (bostezo).
- Es usual que Cerati realice videos muy bien trabajados ¿qué tan importante es para usted la imagen?
Es sumamente importante, dudo de quienes dicen que no les importa, porque la moda y el rock van de la mano, al igual que las actitudes. Me gusta experimentar con ella, como en el video de "Crimen", que es totalmente actoral. Ahora vamos hacer el video de "La excepción" que será otra cosa distinta. Los videos son un espacio, una pequeña viñeta en la que uno puede divertirse con algunas ideas.
¿Ideas? ¿Las hay? Sigue de la mano con la moda Gus que vos sos puro rock.
- La pregunta que no podía faltar ¿Un posible reencuentro de "Soda Stereo"?
"Soda Stereo" es un capítulo superado. No sentimos que sea el momento indicado para hacer ese tipo de experimentos. Artísticamente no sentimos que tengamos algo que proyectar juntos, y hacerlo sólo por lucrarnos económicamente no es de nuestro interés. Por ahora la respuesta es no.
Hombre, si hasta Gusti a superado a Soda Stereo nosotros por qué no lo hemos hecho, y de paso nos saltamos también a Cerati para no perder más tiempo.
Antes de terminar quisiera hacer un llamado, un grito sordo y desesperado a los músicos de Medellín: superemos a Soda Gus señores, todos quieren cantar como Gusti, todos tocan como Gusti, todos tienen las mismas poses que Gusti. Porque mejor, antes de imitar tanto a Gusti, te ponés los audífonos y oís otra cosa que no sea Soda Gus, o sus amiguitos García y Páez. Es que yo quisiera escuchar de parte de ustedes cosas que les salgan a ustedes, aunque sean mal tocadas o cantadas, es que yo quiero ir a un concierto de ustedes y salir feliz porque escuché algo diferente, auténtico, real y no farsas, mundos de mentira, resacas de drogas y alcohol. Superemos a Soda Gus amiguitos, empecemos por poner otro disco diferente, yo les presto si quieren. Y ya para irme un llamado a los presentadores de música de la TV (en especial esos muchachitos de los canales locales: Canal U, Telearepa, Telemedellín, Colmovisión), no maleduquen más a la masa que ya bien idiotas son para que ustedes se los acaben de cagar. Ah, y no los quiero ver más en mi televisor, quiero ver y escuchar a gente que si sabe de lo que habla.
Chao pescao.
3 de septiembre de 2006
Querido Diario:
¡Albricias! Hoy empieza el mes más rechimbis del año. Claro que sí, es septiembre. A ver, te refresco la memoria porque de esto ya hablé el año pasado: el 2 de septiembre, hace 9 años, murió mi señor padre, el mejor papá del mundo, y aunque eso no es para nada motivo de felicidad marcó el principio del reto de mis días; el 4 cumple años este señor que habla aquí, o sea tu servidor; un 5 de septiembre, hace catorce años, nació mi primera sobrina (ya sabés que es mil veces mejor ser tío que papá); un 8 de septiembre de 1985 tuve el día más feliz de mi vida (que compite con el día en que mis amigos me celebraron mi cumpleaños número treinta, pero gana éste por poquito): el día de mi primera comunión. Y para colmo de bienes este año celebraré el día de cumpleaños de mi monita: 19 de septiembre (señor Todopoderoso, ¿se podrá pedir más?). Aquí repito lo del año pasado: "septiembre es mi diciembre, es mi mes, es mi tiempo, es la época en que verdaderamente soy el rey de mi pequeño feudo. Espero días felices, pocas preocupaciones, para los demás días del año que se venga lo que sea".
Y finalizo con buenos deseos para todos. Un septiembre en excelente forma para mis amigos y para los que no lo son tanto (porque yo no tengo enemigos).
Chaolín.
1 de septiembre de 2006

